Página 10 - Periódico Digital. Pasto - Nariño

Switch to desktop

¿Estilo o sacrificio?

Valora este artículo
(0 votos)

A través de la historia el ser humano ha ido transformando su manera de convivir con las demás especies, especialmente con quienes se asemejan mucho y tiene una permanente relación habitacional, generando en cada individuo caracteres particulares, de los cuales se deriva su identificación. Está perfectamente comprobado que el ambiente natural interviene directamente en los hábitos y comportamientos de los seres vivos, y en esto, el hombre es una de los especímenes que más se acomoda a estas exigencias.

Existen muchas teorías sobre el origen del hombre; lo cierto, es el ser vivo el de mayor complejidad en el planeta, empezando por su genotipo, directo responsable de aptitudes en muchas ocasiones inexplicables que han conllevado a marcar la historia de la humanidad. La mujer ha jugado un papel trascendental y transversal en la vida del género masculino, cuyos resultados siempre van ligados al sexo opuesto.

 

El pasar del tiempo va demarcando los senderos culturales de cada generación, permitiendo el asentamiento costumbrista y folclórico de las distintas comunidades. Aunque nadie sabe a ciencia cierta el tiempo preciso de la aparición del hombre, si está claro que son miles de años, necesarios como para que esta especie haya profundizado y desarrollado cualquier habilidad posible con el fin de mantenerse en el espacio, llevando el control sobre los demás seres vivos.

 

En este orden, podemos observar que la cultura de medio oriente difiere en muchos aspectos del mundo asiático u occidental; cumpliendo de alguna manera uno de sus propósitos: hacer la disimilitud ante sus semejantes del resto del planeta. Desde la misma vestimenta, lenguaje, educación, religión y folclore se puede detectar grandes diversificaciones, que finalmente le ha servido a la estirpe árabe identificarse con autonomía y propiedad.

 

Una cultura se admira de otra por el proceder de su gente, limitando su propia visión. Las diferencias humanas son tipificadas, algunas como estilo de vida, otras en el marco de sacrificios humanos, determinando el estereotipo deseado.

 

Sin confundir que muchos comportamientos terminan en sacrificios permanentes, aparentando a quienes quieren impresionar que son felices con lo que hacen. Es el caso de la mayoría de mujeres árabes, vestidas desde la cabeza hasta los pies, ocultando completamente su rostro, evitando el deleite de su natural belleza. Algo parecido sucede en algunos países asiáticos.

 

En América Latina y África, las condiciones culturales, especialmente en indígenas y grupos tribales, aparentemente muestran unas formas de vida infrahumanas; hecho que para estas etnias es algo natural y propio de su idiosincrasia, sintiéndose orgullosos de lo que son realmente. Pues alrededor de este tema existen muchas discusiones, incluso desde los mismos gobiernos, quienes han impuesto sus leyes con otra concepción de la vida, destruyendo progresivamente culturas antiquísimas, y con esto la huella de la vida humana.

 

Pero como también hablamos de estilos, y en esto existen distintas maneras de interpretación, no queda por fuera el glamour, ligado por naturaleza a la mujer, aunque algunos hombres también lo practican, gracias a la manipulación mercantil de los dos últimos siglos. Hasta la fecha no podemos descifrar si la utilización de zapatos con tacones exagerados por parte de la mujer es un estilo agradable o el peor tormento del género femenino, ya que puede pesar más el que dirán que el propio bienestar.

 

Ni que decir del consumo de tabaco, a pesar de las intensas campañas en contra de su uso, es más fuerte la peculiaridad de alzar el brazo y expirar humo que entender los perjuicios a la salud. La mayoría de estilos o folclorismos en el fondo son una cadena de sacrificios innecesarios, nocivos al desarrollo social. En este tema ha jugado un papel efectivo la publicidad y mercadeo de productos, donde la mujer se ha vuelto maniquí de intenciones comerciales. Es un estilo sacrificado.

Iván Antonio Jurado Cortés

Escribo no por costumbre sino por la responsabilidad que tengo como colombiano, para que esta patria cada vez se enfoque por el sendero de la verdadera libertad. Hoy, la libertad debe ser prioridad de cada connacional, con el sano propósito de que nuestra nación sencillamente sea más justa, equitativa y participativa. Escribir es la forma inteligente, digna y efectiva, para que miles de personas despierten e insistan en no continuar hibernando en un mundo fantasioso, que lentamente fragmenta la sensibilidad y entorpece el pensamiento de gente que quiere ser buena siendo buena. La prensa alternativa genera autonomía y abre los espacios a un debate sano y sin limitaciones.

Página10.com - Periódico Digital

Top Desktop version