A la caza de los delitos informáticos

Privacidad, anonimato y suplantación son tres de los problemas específicos a los que se enfrentan los usuarios de los espacios virtuales.

La privacidad se pierde cuando se exponen los datos en internet, ya sea de forma voluntaria o involuntaria; el anonimato deja de ser propio de los ciberusuarios, quienes ven expuestas sus identidades a través de comentarios y opiniones; y la suplantación se ve reflejada en personas que tienen un tipo de identidad virtual importante y que son utilizadas para captar víctimas de delitos cibernéticos.

Así lo advierte Henry Zárate Ceballos, Ph. D. en Ingeniería de Sistemas y Computación de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), para quien “la seguridad informática es importante, porque todos los días estamos compartiendo nuestros datos en internet y en esta era digital somos supremamente vulnerables”.

El experto participó en el comité organizador de CTRL + RUN, la primera carrera de seguridad informática realizada este fin de semana en la UNAL con el propósito de sensibilizar a la comunidad académica, a través de actividades lúdicas y deportivas, en herramientas, métodos, tecnologías y medidas de protección a la hora de interactuar en el ciberespacio.

Durante el evento, el Grupo de Investigación en Redes de Telecomunicaciones Dinámicas y Lenguajes de Programación Distribuidos (Tlön), junto con el Semillero de Investigación en Seguridad Informática (Uqbar) de la UNAL, en alianza con ConCiencias TIC, comunidad de educación en seguridad de la información y 4S soluciones –empresa de consultoría y auditoría en seguridad de la información de la egresada Claudia Yanira Gómez Blanco– les enseñaron a los participantes a realizar acciones simples con las que se puede combatir la inseguridad cibernética, como por ejemplo crear contraseñas robustas, utilizar gestores de contraseñas y no usar contraseñas que incluyan números de teléfono o del documento de identidad.

Utilizar las protecciones de anonimato que dan los navegadores es otra forma de contrarestar la inseguridad cibernética, debido a que cada vez que navegamos en la red exponemos datos y ubicaciones, razón por la cual es importante que se active la opción de “anonimato” que tienen todos los navegadores con el fin de que no se publique la información de la dirección IP. Así mismo, se recomienda navegar a través del modo “incógnito”.

“Nuestro objetivo es crear una comunidad digitalmente segura en la que podamos involucrar a todos los miembros de la colectividad académica y concientizarlos de que la seguridad informática puede comprometer la privacidad, ubicación, datos y hasta la vida de las personas”, señala el ingeniero Zárate, investigador del grupo Tlön y miembro del semillero Uqbar.

Los delitos informáticos se entienden como aquellas conductas de las que se valen los delincuentes, a través de programas informáticos, para implantar virus, suplantar sitios web, estafar, violar derechos de autor, y hacer piratería, entre otros.

Estas acciones fueron tratadas en desarrollo de la carrera CTRL + RUN, en la cual también se instruyó en contraseñas seguras, cambio de estas en el portal de la UNAL, ingeniería social –también conocida como phishing–, suplantación en correos electrónicos, criptografía, factores de autenticación, antivirus y malware, un término genérico que designa un programa informático perjudicial para una computadora que impide que el usuario acceda a la información guardada si no se paga un rescate.

“La carrera de seguridad informática convocó a equipos de tres personas, miembros de la comunidad académica: estudiantes, docentes, administrativos, egresados y pensionados, a competir a través de retos lúdicos y deportivos en los que aprendieron sobre seguridad informática, un tema muy importante para la UNAL”, puntualizó el ingeniero Zárate, quien asegura que para competir no se necesitan conocimientos en ciberseguridad.

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