Altas tonalidades predominaban en la música ancestral del Pacífico

Sonidos de alta frecuencia eran producidos por silbatos, flautas y ocarinas, entre otros instrumentos creados por los integrantes de la cultura Tumaco-La Tolita, quienes habitaron desde Buenaventura hasta la isla La Tolita (Ecuador) entre el 500 a. C. y el 500 d. C.

Los instrumentos de dicha cultura ancestral alcanzan tonalidades tan altas, que cuando el equipo liderado por Nelson Javier Pinzón, antropólogo de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), hizo las pruebas sonoras, se disparó la alarma del Museo del Oro. Este grupo colaboró en la investigación cuyos avances se presentaron en el “Encuentro nacional sobre las prácticas socioculturales y la música de la región sur-pacífica de Colombia”, organizado por el Conservatorio de Música y egresados de la Institución.

Después de analizar y caracterizar 24 instrumentos y representaciones musicales, el académico –quien comenzó su proyecto en la U.N. y lo ha continuado en la Universidad Federal de Sergipe, Brasil– indica que este fenómeno se explicaría a partir de la relación entre el hombre y el entorno, en el que predominan selva húmeda tropical, manglar, litoral, ríos y mar.

Tal hipótesis se refuerza al estudiar las representaciones iconográficas de las piezas, en las cuales se observan formas antropomórficas, representaciones de mamíferos tanto terrestres como acuáticos y aves, además de la combinación de ambas, algo que se puede relacionar con mitos.

Por lo pronto, el reto para el investigador Pinzón es seguir estudiando estas piezas y determinar a qué contexto social (ritual, cacería o cotidiano) pertenecían.

Reconstrucción en 3D

Con la ayuda de Francisco Correa –antropólogo egresados de la U.N.–, el investigador Pinzón ha realizado reconstrucciones en 3D de algunos instrumentos con el fin de elaborar réplicas en el futuro.

“La generación de réplicas se hace como un aporte a la sociedad, para propiciar nuevas formas de apropiación con respecto al patrimonio cultural arqueológico sonoro”, afirma.

De igual manera este proceso investigativo ha implicado el análisis sonoro –a partir de grabadoras, micrófonos y filtros– de algunos instrumentos que forman parte de la colección de la reserva técnica del Museo del Oro, proceso que contó con la ayuda de Diego Arenas y Óscar Veleño, egresados de la U.N.

“Nos interesaría analizar con mayor profundidad los materiales que componían estas piezas, determinar a qué contextos sociales pertenecían y, desde allí, contar con más elementos para establecer su funcionalidad”, agrega el antropólogo.

Es importante resaltar que este trabajo contó con la asesoría, en la U.N., del profesor Virgilio Becerra, del departamento de Antropología, y de José Roberto Pellini, de la Universidad Federal de Sergipe.

(Por: fin/JFMM/MLA/LOF)

Comentarios

Comentarios