Carnaval 2021 bajo la fórmula del SARS CoV-2

Ninguna de las situaciones catastróficas anteriores acontecidas en el mundo se parece a esta, producto de la pandemia por cuenta del virus SARS CoV-2 (Covid 19). Es totalmente distinta y ‘sui géneris’. De allí que no sirvan las comparaciones que hacen algunos, siendo un hecho absolutamente inédito, que deberá considerarse seriamente para la gran mayoría de actividades masivas que se celebran como eventos, agrupaciones, fiestas celebraciones y similares. Al menos entre el 2020 y 2021. Y por supuesto dentro de ese contexto debe considerarse el Carnaval de Pasto 2021, que estará muy afectado.

La situación difícil tiene hoy varias aristas aparte de la principal que es la sanitaria, donde está en juego la vida de millones de personas. Además, la enorme debacle económica que hace que casi todos los países entren en una fuerte recesión con evidente decrecimiento. Y esto afecta a todo y el Carnaval 2021 que está a menos de siete meses (arranca en diciembre como tal) y que requiere una organización previa de siquiera un año, deberán tomarse decisiones urgentes y a tiempo.

Algunos sugieren que como sea debe hacerse que es parte de la cultura de la región (eso recuerda al señor Fabio Zuleta y las mujeres Wayú, justificándose en los ancestros culturales). Otros rememoran supuestas crisis de organización del Carnaval en otros años que lo trastocaron y se hizo así sea a retazos. Pero nada de eso es comparable con la coyuntura actual, francamente muy distinta. Hoy todo el planeta con sus países está en crisis y la prelación es la preservación de la vida y el mantenimiento de la salud. Es por ello que eventos carnavaleros próximos se verán afectados tanto por lo sanitario, como por lo económico y lo logístico. Y estas fiestas de inicio de 2021 no serán la excepción.

El SARS CoV-2 no se erradicará en pocos meses, vino para quedarse. Su presencia será endémica, lo cual obliga a un distanciamiento social evitando todo tipo de agrupaciones de personas, por un tiempo bastante significativo. Dada la enorme recesión económica los inversionistas y patrocinadores se reducirán casi a cero. Las arcas oficiales no dan ni darán abasto para atender la crisis humanitaria de tanta gente, la prioridad es la salud, la vida de las personas y sus necesidades básicas.

Pero así mismo el miedo obliga a otros comportamientos de la humanidad; el turismo y los viajes cambiarán drásticamente para siempre, con una enorme reducción. Le gente sensata medirá con alta filigrana sus inversiones y participaciones en actividades accesorias de entretenimiento y tiempo libre. El derroche (y tirar la casa por la ventana) será asunto del pasado hasta entre los más ricos. La pandemia nos está dejando unas profundas enseñanzas, poniéndonos en un contexto más humanológico, el cual la gran mayoría estamos asumiendo y abrazando.

El mundo definitivamente ya es otro y DEBEMOS ACEPTARLO. A partir de allí cambian tantas costumbres por más ancestrales sean. Es la racionalidad que debe primar sobre la frívola emocionalidad de algunos sectores que aún no son conscientes de la tragedia humanitaria. Sin salud, absolutamente nada tiene sentido y esa será ahora la primacía de las personas, no asumir tantos riesgos inútiles y detrimentos gratuitos. Simplificar al máximo la vida.

En esos términos para un evento tan representativo como el Carnaval de Negros y Blancos de Pasto habrían dos opciones claras. Por un lado, realizar un certamen alternativo, sin contactos personales, reuniones, colectividades y similares, con una especie de desfile ‘light’, apenas demostrativo, sin gente en las calles. Con algo académico y cada uno desde casa imaginándose el carnaval y fingiendo la fiesta. ¿Valdrá la pena hacer un carnaval casi virtual?

La otra opción es posponerlo para una fecha prudencial y que permita su realización sin mayores riesgos, podría eventualmente considerarse para junio 2021 coincidiendo con la celebración del onomástico de la ciudad, incluso con la salvedad aun de cierta incertidumbre. Eventos magnos del mundo se están posponiendo o cancelando, los JJOO de Tokio (agosto 2021), los World MEDIGAMES (julio 2021) y muchos más. Pero si la endemia está muy activa en 2021, que es lo más probable (mientras llega la vacuna definitiva con miles de millones de dosis para todo el mundo, lo cual está lejano) la historia cambiará totalmente, hasta en el Carnaval y debemos asumirlo.

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