Centros comerciales cambian patrones urbanos

Por ejemplo, la apertura del Centro Comercial Tintal Plaza dio lugar a grandes transformaciones del paisaje urbano con la construcción de al menos cuatro proyectos de vivienda en el suroccidente de Bogotá.

La edificación de nuevos centros comerciales en Bogotá ha modificado las estructuras urbanas de zonas de influencia de la capital colombiana a partir de los patrones de consumo de los ciudadanos en estos lugares.

A esta conclusión llegó la licenciada en Ciencias Sociales Carolina Moreno Cruz, magíster en Geografía de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien analizó siete de los más de 200 centros comerciales que existen en la capital del país.

“El consumo no se da solo dentro del centro comercial, sino que también existen patrones de adquisición que permitieron identificar que estos escenarios se trasladaron al exterior de estos lugares”, explica.

A partir de la construcción de dichos complejos, uno de los patrones urbanos de consumo fue la aparición de proyectos de vivienda de propiedad horizontal, cuyo número aumentó debido a que la edificación de estos centros se ha planeado en zonas con vocación de inversión que de manera gradual transformaron el paisaje urbano.

Un ejemplo claro es la transformación que sufrió la zona donde se edificó en 2005 el Centro Comercial Tintal Plaza, en el suroccidente de Bogotá, donde se construyeron al menos cuatro proyectos de vivienda a precios asequibles, pero con una reducción significativa de zonas verdes.

“El sector que está en torno al centro comercial pasó de ser estratos 1 y 2 a ser estrato 3. La llegada de este complejo generó un estímulo de inversión y las viviendas subieron con precios de estrato 4. Una vivienda que inicialmente podía costar 150 millones de pesos, pasó a costar 300 millones de pesos. Este sector es sin duda uno de los que más sufrió transformaciones con la llegada del centro comercial”, afirma.

Por su parte, el sector aledaño a Centro Mayor fue el que menos evidenció cambios, ya que entre 1999 y 2000 ya existía un mercado de ancla que era el Éxito, el cual dio lugar a la construcción de este proyecto en 2008.

Para seleccionar los lugares de estudio, la investigadora escogió los considerados como más grandes y que se habían edificado entre 2006 y 2012: Tintal Plaza, Titán Plaza, Centro Mayor, Calima, Gran Estación, Santafé y Hayuelos.

Después de consultar estudios previos, la investigadora hizo un seguimiento durante tres años a las variaciones que se presentaron en la zona para identificar los patrones de vivienda, movilidad complementaria y comercio derivado, entre otros.

Después de realizar las visitas de campo, que fue más un trabajo de observación directa que de indagar con los pobladores del sector, fotografías, imágenes aéreas históricas de Google Maps y cartografías le permitieron comparar los elementos que había antes y después para identificar los patrones.

A partir de este proceso se determinó que estas zonas centrípetas –es decir lugares de atracción que generan unas dinámicas alrededor del centro comercial– generan una atracción a los inversionistas, flujos de personas, flujos de capital y oferta de bienes y servicios, en un mismo lugar.

Otra cualidad de estos lugares es que se articulan en el área urbana con el sistema de transporte, factor que incide en que los consumidores puedan acceder no solo a los servicios del centro comercial, sino a las zonas de atracción adyacentes.

Finalmente, la funcionalidad de estos lugares da una apertura al comercio informal como tiendas de barrio y nuevas obras públicas para la apertura de vías de acceso –entre ellos puentes peatonales– y renovación de los espacios.

(Por: fin/DGH/dmh/LOF)

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