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Ciudades, epicentros de poder

La mayor parte de la vida de las personas transcurre en ciudades que, además de recibir cada vez más población, se han convertido en actores con agenda internacional propia, a través de los cuales se establecen y afianzan relaciones globales.

En un artículo de análisis publicado en la edición 209 de UN Periódico, la profesora Diana Andrea Gómez, del Instituto de Estudios Urbanos (IEU) de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), menciona que el mundo asiste a tres hechos urbanos de impacto: “la reemergencia de antiguas ciudades, el nacimiento de nuevas urbes y los cambios en la geografía política producto de la internacionalización de las áreas urbanas”.

Con respecto a la reemergencia de antiguas ciudades se destaca Pireo, gran ciudad de la Antigua Grecia que hoy renace como puerto de pasajeros, el más grande de Europa y el segundo del mundo.

Así mismo, señala la experta, desde el siglo II a. C., la ciudad de Kashgar –junto con la idílica Samarcanda– fue una de las más grandes urbes comerciales de la antigua Ruta de la Seda, hasta que fue destruida en el siglo XIV por las tropas de Tamerlán.

“Ciudades como estas son algunas de las que se modernizan para recibir la producción en masa de autopistas férreas, aeropuertos, gasoductos y redes eléctricas del megaproyecto de infraestructura más grande y extenso del mundo: la Ruta de la Seda del siglo XXI”.

En relación con el nacimiento de nuevas urbes, la profesora Gómez anota en su artículo que un ejemplo paradigmático de India es el corredor Delhi-Mumbai, un plan para conectar ambas ciudades por un ferrocarril de alta velocidad con 24 ciudades “inteligentes”, de las cuales ocho se han planificado.

En su opinión, este es el proyecto de infraestructura urbana más grande del mundo y favorecerá a 180 millones de personas al construir en 1.500 km una zona industrial y ecociudades en seis estados del noreste indio. Este proyecto implicará la construcción de la Región de Inversión Especial Dholera en Guyarat y el Parque Industrial Shendra-Bidkin en Maharashtra.

Otro ejemplo incluido por la profesora Gómez en su análisis está en China, donde existen megaproyectos como Jingjinji (planeado desde los años ochenta), el cual albergará a 130 millones de personas para controlar el crecimiento de Pekín y combatir la contaminación con la mudanza fuera de la ciudad de oficinas de Gobierno, hospitales, empresas y comercios mayoristas, junto con las industrias más contaminantes –unas 1.200 empresas– y las que requieren mayor mano de obra.

El gigante asiático también tiene una política de construcción de ciudades intermedias y pequeñas, como Chengdu Science City, enfocada en el desarrollo científico y tecnológico para convertirse en centro para la innovación y el emprendimiento con influencia internacional. El Gobierno proporciona todos los servicios necesarios, incluyendo financiación.

Cambios en la geografía política

En relación con los cambios en la geografía política como efecto de la internacionalización de las ciudades, la profesora Gómez pone como ejemplo a Mongolia y la frontera sureste rusa, cuyas ciudades están siendo absorbidas por China. Jabárovsk y Vladivostok son ahora más chinas que rusas por la influencia de las provincias de Hebei y Jéilong-Chiáng. Esto impacta la geografía política: las fronteras políticas de algunos estados no se corresponden con las fronteras reales.

La experta destaca que las ciudades cercanas a los polos de la Tierra, como Reikiavik (capital de Islandia), también se están internacionalizando de manera radical, dada la ampliación del espacio geopolítico del globo con la incursión sistemática en el Ártico y la Antártica por parte de las grandes potencias que buscan surtirse allí de agua, hierro y uranio.

Diplomacia entre ciudades

Según la docente Gómez, un factor determinante en la internacionalización de las áreas urbanas es la participación del gobierno de la ciudad: “cada vez más las administraciones municipales grandes, medianas y pequeñas asumen sus asuntos exteriores y los impulsan con actividades que trascienden las fronteras nacionales con el objeto de proteger y mejorar los intereses de sus ciudadanos”.

En su concepto, los gobiernos urbanos multiplican sus relaciones bilaterales, reactivan la diplomacia entre ciudades, forman parte de redes, organizaciones regionales y mundiales de ciudades: “es todo un mercado existente dedicado a gestionar las relaciones globales de una ciudad”.

Así mismo, indica, las relaciones pueden ser más horizontales, más flexibles y con mayor capacidad de maniobra en un mundo globalizado desafiando el poder de los estados, máxime cuando las políticas locales tienen cada vez mayor incidencia sobre los temas de la agenda global.

“Como resultado, las ciudades están logrando reconocimiento por parte de organismos multilaterales de primer orden. Tienen asiento en espacios como la Unión Europea, Mercosur, el Consejo Económico y Social de la ONU y el Consejo de Administración de ONU Hábitat. Incluso algunas agencias de Naciones Unidas buscan hoy fondos en gobiernos locales y encuentran nuevos donantes en las ciudades”.

La profesor Diana Gómez concluye que lo que están demostrando las ciudades del mundo contemporáneo es que desarrollo urbano sin gobierno urbano ni relaciones globales no es verdadero desarrollo.

(Por: fin/UNP-DAG/dmh/LOF)

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