Con el apoyo a Luis Eladio, Petro ahonda la división de la izquierda en Nariño.

Por: Laura Soto- La Silla Vacía

Con la decisión del senador y líder de Colombia Humana, Gustavo Petro, de apoyar la candidatura a la Gobernación de Nariño al candidato liberal Luis Eladio Pérez, el excandidato presidencial que ganó en este departamento fortín de la izquierda profundizó las divisiones dentro de este sector de cara a las elecciones de octubre.

La movida, además de partir a su movimiento, hace que pinte más difícil para la izquierda mantener el poder en la Gobernación, en el que ha estado desde hace 19 años.

Una movida que, con sus matices, es similar a la que contamos que ocurrió con la aspiración a la Gobernación del Valle, en donde Petro también, pese a ya tener un candidato inscrito, decidió apoyar a la exministra de Trabajo, Griselda Janeth Restrepo, quien como Luis Eladio, tiene origen liberal.

La diferencia del caso Nariño con el de Valle es que la división se dio por la descoordinación de las diferentes corrientes de la Colombia Humana, ocasionada en parte por la ausencia de la línea de Petro.

Dos candidatos, un solo dedazo

Como están las cosas hoy, en Nariño hay dos aspirantes a la Gobernación que dicen estar apoyados por la Colombia Humana de Petro.

El primero es Luis Eladio Pérez, exsenador liberal, quien ya tiene el aval de los rojos y firmó un acuerdo con la Colombia Humana-Unión Patriótica (UP), que es el partido por el cual los petristas están avalando casi todas sus candidaturas a nivel nacional.

Ese apoyo viene por dos vías: la principal es el anuncio de Petro de apoyar a Luis Eladio tras un encuentro en Bogotá a finales de julio.

Y la otra es la cercanía de la UP con Pérez, quien les dio cuotas en su primera Gobernación en 1987 y el partido abogó por su liberación ante las Farc cuando estuvo secuestrado por la entonces guerrilla en 2001.

El otro candidato es el ingeniero Carlos Santacruz, quien lidera Nodo 16, un grupo de cerca de 70 personas que impulsó la campaña petrista en Nariño y que es reconocido como uno de los nodos del movimiento.

Santacruz fue elegido como candidato de la Colombia Humana en una asamblea que ese nodo convocó a inicios de año y a la que fueron 35 delegados. Además, tiene el aval del Polo Democrático, que lo ganó gracias a una encuesta que el partido hizo en cinco municipios del departamento el mes pasado.

Pero no tenía a los otros nodos petristas de su lado.

Por ejemplo se apartaron de esa candidatura diez delegados de la costa pacífica que no fueron invitados a la asamblea donde Santacruz fue elegido candidato y hoy están en conversaciones con Luis Eladio, como nos dijo Nilson Estupiñán excoordinador de la campaña de Petro en la zona; y el grupo de la exprecandidata a la Alcaldía de Pasto, María Antonia Velasco, exfuncionaria de Petro en Bogotá, de la UP y exmilitante del M19.

A eso se suma que Santacruz no logró el aval de la UP en julio porque no entregó los papeles que certificaban que había sido elegido por delegados de la Colombia Humana y porque no aceptó hacer parte de una posible convergencia, según nos dijo el presidente de ese partido en Nariño, José González.

La versión del candidato es otra y es que ante la cercanía de ese partido con Luis Eladio, decidió trasladar la solicitud del aval a Bogotá, donde tres delegados de la Colombia Humana en el comité de avales le habrían garantizado el aval.

Independientemente de lo que sucedió, lo cierto es que hoy Santacruz se sigue proclamando como candidato de la Colombia Humana y en los últimos días subió la presión hacia Petro.

La ausencia de Petro

Aunque Petro terminó montándose al bus de Pérez, un candidato que comenzó a ganar visibilidad nacional con golpes de opinión como aceptar el respaldo de sus excaptores hoy en el partido Farc, que encarna un discurso pro paz y con apoyos de la izquierda en la UP, su movimiento hoy está quebrado en Nariño.

Y parte del petrismo le achaca esa ruptura al Senador.

“El error de Petro fue no convocar a la unión, no venir, dejar sola a la dirigencia en este departamento donde la Colombia Humana es fuerte”, le dijo a La Silla González de la UP.

“Debió convocar una asamblea grande y tomar la determinación de a quién apoyar”, agregó.

“Hubo un fallo estratégico porque si él (Petro) hubiera hecho ese ejercicio en las 15 principales ciudades, el apalancamiento de candidaturas viables hubiera sido posible y así poder consolidar su candidatura de cara al 2022”, nos dijo Pablo Pardo, otro militante de la Colombia Humana del grupo de la exprecandidata Velasco.

El capítulo más reciente de esta novela ocurrió el sábado pasado cuando hubo otra nueva asamblea de militantes de Colombia Humana citada por el candidato Santacruz para definir qué hacer.

De allí salió un comunicado en el que 35 delegados le manifestaron su apoyo hasta el próximo 24 agosto cuándo habrá otra reunión para definir si se retira o se une a otro candidato.

Santacruz calificó la decisión de Petro como “unilateral”.

“Quiero expresar y decirle que el respaldo que he recibido ha sido en función del cumplimiento de estatutos, ha sido una decisión colectiva, de 4 a 6 asambleas, en donde se han tomado las decisiones y he resultado yo representante de la Colombia Humana, (…) quisiéramos que usted nos explique esa decisión unilateral. (…) Una decisión colectiva se respeta”, aseguró en un video que circuló en redes.

No es el único inconforme.

La exprecandidata Maria Antonia Velasco, hoy candidata al Concejo en Pasto, no apoya a Luis Eladio porque quiere que haya una convergencia entre él, Víctor Rivas y Santacruz.

“La Gobernación de Nariño la salvamos uniendo todas las fuerzas”, le dijo Velasco a La Silla.

De todos modos, la alianza que propone es más compleja toda vez que a medida que se acercan las elecciones los candidatos se posicionan más y es más difícil que se retiren.

Mientras tanto la Colombia Humana-UP firmó un acuerdo programático con Pérez que refuerza que es el designado por Petro.

Así las cosas hoy la Colombia Humana, el Polo, los verdes, y otros sectores alternativos como Mais y Aico cada uno van por su lado y cada vez se aleja la posibilidad de una unión, a diferencia de lo que sí ocurrió a la Alcaldía de Pasto.

Falta por ver si pese a las rupturas, Pérez y Petro logran confirmar su apoyo con las bases de cara a octubre para seguir manteniendo vivo el proyecto del Senador de repetir sus victorias en la región en 2022.

Fuente: La Silla Vacía

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