Conflicto en las regiones sigue afectando la salud rural

“En Meta y Arauca la salud rural está en crisis no solo por el desplazamiento del personal y de los promotores de la salud, que ha hecho que varios municipios se queden sin atención, sino por ataques directos a las ambulancias, falta de infraestructura médica, incidentes en contra de la Misión Médica y de las misiones humanitarias, y hostigamiento constante de los grupos armados a la población civil”.

Así lo afirmó Diana Huertas, abogada de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), durante el conversatorio “Lo que la guerra le hizo a la salud rural”, realizado en la Semana Itinerante de la Salud Rural, entre cuyos participantes se encuentra la UNAL.

Según la experta, en Arauca se han registrado 1.845 ataques, actos terroristas, atentados, combates y hostigamientos que han dejado 165.891 víctimas. De estos ataques 15 corresponden a infracciones e incidentes contra la Misión Médica.

La especialista en Derechos Humanos señaló que debido a que el territorio araucano se encuentra en una crisis humanitaria a causa de las acciones de los grupos armados, la Comisión de la Verdad tuvo que establecer unos mínimos humanitarios que deben implementar los actores del conflicto armado para no afectar a la población civil en el marco del hostigamiento.

Entre los mínimos humanitarios para el departamento se encuentran: la vida es sagrada, irrepetible, irremplazable e irreversible; no más niños, niñas ni adolescentes en la guerra, principio que pretende terminar con escuelas minadas o escenarios de enfrentamiento que han dado como resultado 46 menores de edad víctimas; y el cuerpo de la mujer no es territorio de guerra. Durante el presente año se han registrado 332 víctimas de violencia sexual, sin contar los delitos de aborto y esterilización forzada que se les práctica a las mujeres en los grupos armados ilegales.

Con estas reglas básicas humanitarias también se busca proteger a los migrantes venezolanos, pues en cuatro de sus siete municipios los ataques a esta población se han incrementado.

De la misma manera han aumentado las muertes de líderes y defensores de los derechos humanos, con cerca de 21 asesinatos.

Promover el derecho a la salud

Con respecto al cuidado de la población campesina, afros, indígenas y LGBTI de Arauca, se propone eliminar la estigmatización, el señalamiento y las amenazas; y promover el derecho a la salud que muchas veces se ve vulnerado por la falta de presencia de personal médico.

De la misma manera se busca proteger a la Misión Médica y a las misiones humanitarias, entendiendo a estos agentes como servicios fundamentales para mitigar el sufrimiento de las comunidades y garantizar el derecho a la salud, incluidos los servicios de urgencias de toda la población. Impedir su trabajo puede derivar en un aumento tanto de la mortalidad -por inasistencia a heridos o enfermos- como de las enfermedades, por falta de tratamiento y de programas de prevención, y además a la exposición de población a peligros adicionales por traslados innecesarios.

La abogada Huertas menciona que “en Arauca no hay hospitales de tercer nivel, lo que genera un alto índice de remisiones por vías en mal estado y presencia de actores armados”.

Protección a la Misión Médica

Mulan Giovanni, del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), otra invitada al conversatorio, señaló que durante 2019 en Colombia se han registrado 155 eventos contra la Misión Médica, y que los tipos de incidentes más comunes son las acciones criminales contra trabajadores de la salud y los ataques por parte de comunidades y pacientes frustrados a raíz de los servicios de salud en los territorios.

Para reducir las cifras, el CICR promueve que se tomen medidas que mitiguen los ataques a los hospitales y centros de salud; se facilite la entrega de insumos médicos y la evacuación de heridos y enfermos; y se investiguen los incidentes violentos contra la asistencia de salud.

Las participantes a la jornada destacaron que la Semana Itinerante de la Salud Rural es una oportunidad para que en diferentes regiones del país se conozca qué es lo que está pasando en los lugares apartados de las principales ciudades.

Con ese propósito, la Semana Itinerante de la Salud Rural es una iniciativa concebida como una estrategia de visibilización de la salud rural en la opinión pública y en la agenda política para impulsar la movilización social desde la salud en la ruralidad.

Sobre la Semana

Se denomina itinerante porque las actividades programadas se realizarán durante todo el mes de noviembre en varios territorios del país.

Entre los participantes se encuentran la UNAL, además de otras seis universidades regionales y dos privadas del centro del país, 15 organizaciones sociales e instituciones del Estado invitadas.

Las iniciativas son representaciones del cuidado de la vida, más allá de la atención de enfermos en el ámbito rural. Entre ellas, el lanzamiento de una cartilla de plantas medicinales, encuentros campesinos, mercados agroecológicos, conferencias, conversatorios, muestras gastronómicas y levantamiento de muros verdes. La muestra visual consta de cine-foros, videos testimoniales sobre la situación de salud y vida en la ruralidad, y galerías fotográficas e infografías que visibilizan con arte los territorios rurales.

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