Crisis de la Academia Sueca

Por: Édgar Bastidas Urresty

Parece mentira que una institución tan importante como la Academia Sueca, a quien le corresponde otorgar anualmente el premio Nobel de literatura, que se otorga a partir de 1901, por voluntad de Alfred Nobel,  atraviese por una crisis que ha perturbado su trabajo académico y su prestigio.

La crisis ha originado la renuncia de varios académicos -a pesar de que el nombramiento es a perpetuidad- por desacuerdo con el manejo irregular de la institución, con lo que el número académicos de 18 se ha reducido a 11.

En la crisis ha incidido mucho la renuncia de la académica, poeta y dramaturga Katarine Frostenson, esposa de Jean-Claude Arnault, personaje francés destacado que ha promovido la cultura en Suecia desde el Forum, lugar de exposiciones y actuaciones de las élites de Estocolmo, financiadas por el Estado. Sobre Arnault han caído acusaciones de violaciones y agresiones sexuales, que lo han obligado a dimitir. Se lo señala también de haber filtrado a los medios el otorgamiento del Nobel de literatura a los franceses, J.M. Le Clezio (2008) y a Patrick Modiano (2014), cuando la reserva de la Academia era un secreto de estado.

La Academia ya había sido criticada por algunos académicos por no haber condenado la fatwa islámica, contra el escritor hindú Salman Rushdie, por su novela Versos satánicos, (1988) considerada por la fatua como blasfematoria de Mahoma. Además, en la novela, figura un imán, que se podría asociar a Komeini, quien después de muchos años de exilio en Francia, vuelve a Irán para convertirse en el líder de la revolución y de la república islámica, que devora a su pueblo, alusión que le costará a Rushdie la sentencia a muerte, de la que ha escapado hábilmente, ayudado por muchos colegas solidarios, y por varios gobiernos.

Para conjurar la crisis, el primer ministro sueco Stefan Löfven, ha hecho un llamado para que la Academia supere los problemas, recupere el prestigio y no interrumpa el proceso anual de selección de los candidatos al Nobel. Sin embargo, se estudia la posibilidad de no otorgar el nobel de literatura este año.

En las últimas horas, la Academia acaba de nombrar interinamente al escritor y profesor de literatura, Anders Olson, como secretario general, por la renuncia forzada de Sara Danius, secretaria perpetua.

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