Cultura Convoca, una estrategia no tan democrática.

Por J. Mauricio Chaves-Bustos

Cultura Convoca “es la estrategia de democratización de recursos de la Dirección Administrativa de Cultura de la Gobernación de Nariño”, este año se abrió mediante Resolución No. 003 del 28 de febrero, donde se estipula que el valor para apoyos y estímulos concertados es de $1.750.000.000, y en donde se describen las líneas y componentes, así como el respectivo cronograma que se llevó a cabo para desarrollar la misma.

Se presentó también un documento de 103 páginas que contiene el Programa departamental de apoyos y estímulos concertados, ahí se dan los requisitos generales de participación, las consideraciones sobre el presupuesto y el tipo de gasto, la estructura y requisitos de la convocatoria, especificando cada una de las 7 líneas y, finalmente, un capítulo de anexos. Ignoro si este documento se imprimió o únicamente se tiene acceso digital, recordando que una gran parte del departamento, especialmente la costa nariñense, presenta varios problemas de interconexión, lo que dificultaría su difusión y verdadera democratización. Reiteramos, desconocemos si se imprimió y se hizo llegar a todos los municipios del departamento, especialmente a las Casas de la Cultura o a quienes hagan sus veces o a las Autoridades Étnicas o JAC.

Se subió también a la plataforma un listado completo de proyectos recibidos, con un total de 548, al 8 de abril del presente año, apareciendo el nombre del proponente y el municipio del mismo. De estos 548 proyectos, se escogieron en total 141, del cual hacemos a continuación un sencillo análisis.

Tomando el municipio de aplicación de la convocatoria (no el de residencia del proponente), se escogieron 34 municipios, Nariño tiene un total de 64 municipios, es decir que 30 municipios quedaron por fuera, representando el 46,8%.

Se escogieron 141 proyectos, 64 de los cuales quedaron en la ciudad de Pasto, representando un total del 45,39%.

El análisis lo hacemos por regiones, para comprender así la dinámica de participación y de asignación de los respectivos recursos, tomando al municipio de Pasto como una región aparte, dada la magnitud de proyectos de los que se beneficia:

Resultados de proyectos escogidos por regiones

Pasto:

# Municipio Proyectos
1 Chachagüí 1
2 Consacá 0
3 El Peñol 2
4 El Tambo 0
5 La Florida 1
6 Nariño 2
7 Pasto 64
8 Sandoná 2
9 Tangua 0
10 Yacuanquer 3
10 Total 75
9 Total (sin Pasto) 11

Obando:

# Municipio Proyectos
11 Aldana 4
12 Contadero 0
13 Córdoba 1
14 Cuaspud 3
15 Cumbal 3
16 Funes 1
17 Guachucal 2
18 Gualmatán 3
19 Iles 1
20 Ipiales 7
21 Potosí 1
22 Puerres 0
23 Pupiales 2
13 Total 28

Tumaco-Barbacoas:

# Municipio Proyectos
24 Barbacoas 5
25 El Charco 0
26 Francisco Pizarro 0
27 La Tola 0
28 Magüí Payán 1
29 Mosquera 1
30 Olaya Herrera 0
31 Roberto Payán 0
32 Santa Bárbara 0
33 Tumaco 12
10 Total 19

Tuquerres:

# Municipio Proyectos
34 Ancuya 2
35 Cumbitara 0
36 Guaitarilla 1
37 Imués 1
38 La Llanada 0
39 Los Andes Sotomayor 0
40 Linares 0
41 Mallama 0
42 Ospina 1
43 Providencia 0
44 Ricaurte 0
45 Samaniego 3
46 Santacruz 0
47 Sapuyes 1
48 Túquerres. 3
15 Total 12

Juanambú:

# Municipio Proyectos
49 Arboleda 1
50 Belén 0
51 Buesaco 0
52 Colón 0
53 El Rosario 0
54 El Tablón de Gómez 0
55 La Cruz 2
56 La Unión 1
57 Leiva 0
58 Policarpa 2
59 San Bernardo 0
60 San José de Albán 0
61 San Lorenzo 0
62  San Pablo 1
63 San Pedro de Cartago 0
64 Taminango 0
16 Total 7

Análisis

Salta a la vista que un altísimo porcentaje de proyectos escogidos sean para la ciudad de Pasto (45,38%), de donde se deduce que el sentido democrático y de participación, fundamento de esta convocatoria, está fallando, replicando nuevamente el odioso centralismo con que se han manejado tradicionalmente los recursos del departamento; entendemos que esta convocatoria lo que hace es cofinanciar los proyectos, de tal manera que los escogidos deben aportar una parte de los recursos para llevarlos a cabo, sin embargo hay unos recursos, en este caso $1.750.000.000 que salen del presupuesto departamental.

La intención es buena, eso se percibe en los documentos que para esta convocatoria emitió la Dirección Administrativa de Cultura, en concordancia con el plan de gobierno de la actual gobernación del departamento de Nariño. Sin embargo, los resultados arrojados en esta convocatoria por municipio demuestran que algo está fallando, quizá la innovación, bandera de la actual administración, no ha pasado a la acción y se desconocen las realidades en que se mueven los habitantes de muchos de nuestros municipios; se parte quizá de presupuestos teóricos que muchas veces suenan bien; pensar que la participación se mide por el número de reuniones a las que se convoca, por ejemplo, está muy alejado de la realidad, cuando es verdad sabida que muchos de los lideres o gestores culturales no tienen una participación activa por factores económicos o de seguridad en sus territorios.

Que los municipios de la región de Pasto, por ejemplo, cuenten con una participación en la convocatoria del 7,8%, sin contar a su capital, deja en entredicho la participación activa, máxime cuando son los municipios más cercanos a la capital, los que mantienen un contacto permanente dadas las condiciones físicas y sociales para hacerlo, ¿qué podrá pensarse de las regiones más alejadas? La respuesta es clara, municipios como El Charco o Santa Bárbara de Iscuandé, los más septentrionales del departamento, no tienen ningún proyecto aprobado en esta convocatoria.

¿Hasta qué punto el extenso documento, donde se cree especificar todo, es realmente asimilado por los gestores municipales de estos municipios? Pasto, donde quedan la mayoría de proyectos aceptados, 64, cuenta con varias universidades y gestores culturales capacitados en varios escenarios del país y del exterior, con seguridad muchos de ellos han sido escogidos también en años anteriores (sería interesante saber cuántas veces un participante ha sido escogido); seguida por Tumaco, 12 proyectos, luego Ipiales, con 7 proyectos; pero a todas luces resalta la diferencia abismal entre la capital y las ciudades que le siguen. ¿Acaso hace falta mejorar los canales de difusión para que la participación sea verdaderamente incluyente y democrática? ¿Acaso es necesario revisar los parámetros escogidos para la convocatoria?

Por mi trabajo más reciente en el Pacífico nariñense, puedo dar fe de la cantidad de gestores culturales, artistas de todas las índoles, creadores de los más avezados, que pululan en el territorio, muchos de ellos viven entregados en sus territorios y la interacción con la capital es mínima; aún hay muchos nariñenses que nunca han salido a Pasto, muchos de estos verdaderos artistas, hay inclusive quienes no tienen acceso a la internet o deben viajar por ríos y esteros para lograr un punto de comunicación en sus celulares ¿a ellos los ponemos en las mismas condiciones de participación de quienes viven en los centros poblados más importantes? Ahí hay un desmedro en la justicia y en la equidad con que debemos ser tratados todos quienes habitamos un mismo departamento.

Que la celebración del día de la afrocolombianidad se celebre en Pasto, por parte de la administración departamental, por ejemplo, y no en cada uno de los municipios que constituyen esta región, dan fe de que el centralismo sigue imperando, que las lógicas siguen funcionando bajo el precepto del desconocimiento de las alteridades, ya que lo que se hace con ello es sumarlos a los preceptos de centro-periferia, cuando las políticas públicas incluyentes deberían es salir de ese centro y reconocer la importancia que cada pueblo o comunidad tiene por sí mismos, por la cultura que ahí habita, por la sapiencia acumulada en años frente al territorio, por la riqueza bio-geográfica que es consustancial a cada región. Pero se prefiere, en este caso, traer a un lugar que no es el suyo a los artistas y representantes de la cultura negra, para conmemorarles su día desde la fría y gélida capital nariñense.

Sorprende, no gratamente desde luego, el reducido número de proyectos escogidos en Tuquerres y Juanambú, las regiones con mayor número de municipios, un claro llamado de atención para revisar las estrategias empleadas, sobre todo en los requisitos, en ocasiones una verdadera camisa de fuerza que intimida, sobre todo cuando no hay una socialización efectiva de esos parámetros que deben cumplirse para que los proyectos sean escogidos.

Este brevísimo análisis busca que en Nariño nos comprendamos en nuestras diferencias, tratando de disminuir esa brecha ancestralmente cimentada entre el centro y las periferias; a la cultura le compete lograr lo que la politiquería nunca ha logrado: unirnos, valorarnos en nuestras singularidades; este tipo de estímulos culturales deben ser verdaderos ejercicios democráticos donde todos puedan participar, reconociendo las diferencias y las necesidades que existen por regiones, de esa manera se logrará una mayor equidad en la asignación de los recursos.

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