¿Cumbre Duque-Trump, pasará al tablero situación migratoria y libertad de prensa en Venezuela?

Luego de varios años que el Gobierno de Venezuela expulsara de su país a la cadena televisión NTN24,  bajo el argumento que los hechos noticiosos instigaban a la violencia y la desinformación, el turno en la segunda semana del mes de febrero de 2017, fue para CNN en español, luego que publicara un informe especial sobre la venta de visas y pasaportes a ciudadanos Iraníes con vínculos con el terrorismo por parte de la administración Maduro.

Un hecho que no solo visibilizó aún más la crisis del país suramericano, cuya población carece de alimentos, medicamentos, condiciones laborales y económicas dignas, como consecuencia del paso del “tsunami” de la corrupción, el narcotráfico y la disputa interna del “chavismo” por el poder, que no cuenta con respaldo ciudadano y bajo una crítica constante de la comunidad internacional por la forma como el Palacio de Miraflores, busca tapar lo inocultable: la crisis de precedentes de la calidad de vida de los venezolanos.

Con la visita del presidente de los Estados Unidos Donald Trump a Colombia el 2 de diciembre, el presente y futuro de Venezuela estará en la agenda con su homólogo Iván Duque, quién es su aliado en esta parte del mundo contra el régimen de Maduro.

En ese momento de la historia, se visibilizará que  Venezuela no está sola. Tarde o temprano se va a cristalizar el cambio del régimen dictatorial pro la democracia y respeto de los derechos humanos, en un país que hoy tiene 109 presos políticos. El pasado 18 de febrero, López cumplió 4 años preso, en una cárcel militar, al tiempo que Antonio Ledesma –ex Alcalde de Caracas- desde el exilio, coloco la crisis institucional de su país en la mira del mundo.

Venezuela es para los venezolanos el hoy, una nación donde el terror, el miedo y donde se acrecienta con el paso de las horas la falta de oportunidades a sus ciudadanos. Un hecho que ha precipitado el potencial individual y colectivo de una generación, sino que les ha obligado a salir de su país, en particular a España, Colombia, Estados Unidos y Ecuador, donde hombres y mujeres preparados en la academia, venden dulces en los semáforos, en los buses públicos o realizan oficios de mensajeros, camareros y servicios generales.

Mientras millones de personas se sientan a desayunar y cenar en América Latina, en Venezuela sus habitantes; padecen hambre. Hay crisis humanitaria. Una dictadura que niega y oculta lo que está pasando, aferrado a un poder. Sin gobernabilidad. Sin norte. Sin una diplomacia coherente y objetiva. Viviendo del pasado. De una revolución bolivariana, que ya no existe, solo ante los ojos del presidente Nicolás Maduro. El continente –de este lado del planeta cambio- Argentina, Perú, Brasil y Paraguay apoyan el regreso de la democracia en país, que lo reclama a gritos y de múltiples formas, así la cadena de televisión CNN, ya no pueda verse en los televisores de cada uno de sus habitantes. Es hora que se escuche la voz del presidente de Colombia Iván Duque y de Estados Unidos Donald Trump este 2 de diciembre desde Bogotá, Cartagena u otra ciudad. La ciudad no importa. Lo que importa es el mensaje y la posición de la Casa de Nariño y la Casa Blanca, frente a Venezuela y su crisis económica y social que llegó a un punto de no retorno. Está en juego la vida de millones de personas, que debe partir del respeto de sus derechos constitucionales como ciudadanos, partiendo de la libertad de prensa. A propósito de este comentario usted que piensa. E mail carlosvillota56@gmail.com

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