Damir Bravo, sin unidad del partido conservador.

El candidato a la gobernación de Nariño por el partido conservador Damir Bravo logró, desde el inicio,  unir a los dos principales barones electorales de su colectividad, Miriam Paredes y Eduardo Enriquez Maya. Luego llegó Liliana Benavides con su propio movimiento, demostrando su fuerza política con la cual busca llegar al senado. Lo que no logró Bravo fue convencer  a su paisano, de San Pablo, y nuevo representante a la cámara, Felipe Muñoz.

En una entrevista en la emisora Todelar, Muñoz en una actitud confusa y extraña, señaló que los líderes de su partido le han hecho bullying político y que no son coherentes con lo que hacen en Bogotá y sus acciones en Nariño.

Además manifestó que su movimiento de 35 mil nariñenses “alejemos de todo posibilidad estar dentro de esa colectividad y esté alejado de la campaña de Bravo” y que para no incurrir en doble militancia, no dará a conocer públicamente la preferencia hacia otro candidato.

Finalmente, expresó que su grupo político tomará una decisión sobre a quién apoyar.

Aquí puede escuchar la entrevista.

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