Decálogo de desarrollo para Nariño “Un llamado a la acción”

  Introducción

Nariño Somos Tod@s es una iniciativa de un grupo de nariñenses, quienes autónomamente se organizaron para rodear al Departamento de Nariño en el proceso que debió asumir frente al complejo reto de salud pública que hoy enfrenta por la propagación del COVID-19, y en consecuencia, el reto social y económico que representa para las comunidades.

Las afectaciones provocadas por la actual pandemia, materializadas en pérdidas de vidas humanas, daños a la salud física y mental de las comunidades, pérdidas de empleos, entre otros aspectos, requiere que las administraciones establezcan planes de choque para la reconstrucción de los territorios. Dicha reconstrucción debe ser integral y abarcar todos los ámbitos del desarrollo, con un enfoque diferencial territorial y poblacional, entendiendo al territorio como aquella unidad que rebasa lo geográfico, en la que se involucran las interacciones entre actores, instituciones y estructuras de poder y en el que se desarrollan los sentidos afectivos, emocionales, espirituales, materiales y simbólicos que dan soporte la vida social.

En consecuencia, proponemos 10 líneas estratégicas de acción que atiendan las nuevas demandas de los sectores sociales, ambientales, económicos y culturales del Departamento, una vez analizado el Documento de Plan de Desarrollo Departamental presentado a la Asamblea de Nariño.

  1. GOBERNANZA Y GOBERNABILIDAD

Es fundamental el fortalecimiento de las instituciones, la sociedad civil, los medios de comunicación y los entes de control con el fin de promover un gobierno participativo, horizontal, efectivo, transparente y con el debido seguimiento en la ejecución de los recursos. Esto también incluye, apertura democrática e inclusión de sectores no tradicionales en el proceso político y económico. Por esta razón, las instituciones tienen que adecuarse, transformarse y adaptarse a los nuevos actores sociales y políticos, que tienen el discurso de combatir con la corrupción, y así generar un adecuado aprovechamiento de los recursos.

1.1. ALIANZAS

El anclaje en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) genera varias oportunidades reflejadas en el Plan, pero hay una que sería recomendable ampliar y está relacionada con el marco que da el ODS 17 de Alianzas para alcanzar los Objetivos. Estas Alianzas incluyen la identificación de actores internacionales, nacionales y locales, y el establecimiento de mecanismos para llevar a cabo las alianzas (estrategias, convenios, planes, mecanismos de cooperación, instrumentos y plataformas de participación y diálogo).

La situación del Departamento requiere del fortalecimiento de las Alianzas como una apuesta transversal que fortalezca y alimente: i. la movilización de recursos: esto incluye ingresos propios y de otras fuentes innovadoras como el Pago por Servicios Ambientales; ii. la cooperación y alianzas público privadas; iii. la articulación y alineación para el intercambio de información para la toma de decisiones; iv.  la coordinación e integración transfronteriza; v. la participación en exportaciones; vi. las iniciativas existentes para contar con indicadores que permitan medir el progreso en todas las metas propuestas; vii. mecanismos efectivos de participación y diálogo en los procesos de toma de decisión.

1.2. PARTICIPACIÓN CIUDADANA

La participación ciudadana durante la emergencia sanitaria decretada por el COVID 19 y en el proceso de reconstrucción social, económica, ecológica y cultural, se convierte en una de las estrategias más importantes para legitimar las políticas regionales y para dirigir de manera pertinente y eficaz la inversión de los recursos públicos a los sectores que más necesitan y puedan potenciar el bienestar y crecimiento de sus comunidades.

Es necesario fortalecer no sólo los ejercicios de rendición pública de cuentas, sino garantizar la participación desde la misma planificación de los proyectos, asegurando así una ejecución con apropiación de las comunidades y al tiempo, una sostenibilidad de los mismos en el futuro.  Se recomienda además, incluir ejercicios de participación en presupuestos participativos no sólo frente a recursos propios y recursos de inversión del SGP, sino también de los recursos de Regalías. Así mismo, la posibilidad de acceder a la información de manera digital de la contratación y la ejecución de los recursos para fortalecer los ejercicios de seguimiento ciudadano.

El papel de la ciudadanía es el más importante para generar dichos procesos de control social a los recursos públicos. Además, las instituciones deben cambiar de perspectiva, pasando del escritorio al territorio, enfocándose en una actividad concreta de servicio público con la comunidad.

1.3. INFORMACIÓN Y CONOCIMIENTO PARA LA TOMA DE DECISIONES

Es fundamental fortalecer la infraestructura y capacidad técnica en materia de estadística y gestión del conocimiento, que permitan la creación, captura, integración, procesamiento, análisis y divulgación de datos a nivel territorial y su articulación con bases de datos nacionales, orientados a la toma de decisiones informada y eficiente, que incorpore la rendición de cuentas como un mecanismo de mejores niveles de gobernanza y gobernabilidad a través de datos abiertos.

Por lo anterior, se recomienda articular esfuerzos y garantizar los recursos técnicos y financieros para generar iniciativas y estrategias en la gestión de datos e información de interés público que permitan una mejor toma de decisiones a nivel territorial.

Se resalta la importancia de construir sobre los avances logrados en planeación y presupuestación participativa, así como en innovación en materia de datos abiertos y acceso a la información pública, y en el fortalecimiento de las veedurías ciudadanas.

  1. INTEGRACIÓN TRANSFRONTERIZA

Dentro de las  nuevas tendencias de las relaciones internacionales hay que tener en cuenta que en la frontera colombo-ecuatoriana se vienen construyendo procesos de integración por diversos actores, entre los que se encuentran los pueblos indígenas awá y pastos,  y el pueblo afro representado por Recompas en el pacífico. Desde una perspectiva amplia, es necesario que desde la gobernación se fortalezcan estos procesos por cuanto plantean Planes de vida basados en la reconstrucción de un territorio-región ancestral como un espacio histórico, los cuales incluyen la defensa de la vida, etnoeducación y medio ambiente. Temáticas centrales para generar un desarrollo sostenible para los habitantes de la frontera.

Consideramos fundamental retomar las relaciones de gobiernos regionales de Colombia y Ecuador, con el fin de asegurar la protección de los derechos de las personas en ambos países, así como  consolidar los avances logrados por la Zona de Integración Fronteriza colombo-ecuatoriana e impulsar  los mecanismos y escenarios de cooperación transfronteriza con las provincias, comunidades y sector privado del norte del Ecuador y el Putumayo que permitan la coordinación de políticas y soluciones regionales  a fin de lograr una integración equitativa y representativa de la zona de frontera en el Pacífico, Andes y Amazonas.

En este sentido, hay que fortalecer la coordinación y comunicación entre espacios institucionales creados para estos propósitos como lo son la Comisión Binacional Colombo-Ecuatoriana del Pacífico y la Hermandad entre las Provincias del Norte del Ecuador (Esmeraldas, El Carchi, Sucumbios e Imbabura), Nariño y Putumayo.

      2.1.CORREDORES BINACIONALES DE BIODIVERSIDAD E INNOVACIÓN

Con acciones decididas, Nariño puede convertirse en puente que integre diferentes regiones del país y del Ecuador con otras regiones del mundo (de América del Norte hacia América del Sur) por su condición de región fronteriza.

Debe haber una clara apuesta de generar corredores binacionales productivos y de ciencia, tecnología e innovación integrando dos visiones, una primera visión territorial de tipo andino y conformada por las conurbaciones de las ciudades capitales de los departamentos que la conforman: Cali, Popayán, Pasto, Ibarra donde está ubicada Yachai (ciudad del conocimiento), y Quito capital del Ecuador. Todos son territorios con especializaciones propias pero complementarias para una idea de especialización más compleja que genere mayores economías de escala y elevar la productividad por nuevas actividades y áreas tecnológicas.  Otra visión es la de un corredor del Pacífico, desde Chocó, Valle del Cauca, Cauca, Nariño, y Esmeraldas en Ecuador. Es muy importante contar con la RAP Pacífico como mecanismo de coordinación y acción.

Hacer posible lo anterior pasa por la integración interna de Nariño en una dimensión temporal más cercana, y a dos niveles: una interna, entre el Nariño Andino Amazónico y el Nariño del Pacífico, dos cosmovisiones que si conversaran, potenciarían oportunidades y superarían dificultades estructurales, sin perder los factores endógenos que subyacen a cada una; y una integración más allá del comercio, entendiendo el rol estratégico de los pasos fronterizos de Ipiales y Tulcán.

  1. FINANZAS PÚBLICAS

Nariño ha hecho un esfuerzo considerable que ha resultado en el mejoramiento de sus finanzas, enfocándose en un manejo responsable de su deuda, el incremento de recursos propios y racionamiento de gastos de funcionamiento. No obstante, su principal reto y objetivo consiste en disminuir su alta dependencia de las transferencias del Estado e incrementar ingresos de recursos propios. Para ello se requiere una estrategia que permita aumentar la inversión pública vía regalías y otros, como los mencionados en el punto 1. de Gobernanza, con el fin de  ampliar el flujo de recursos en todos sus niveles, al tiempo que se puedan generar procesos de innovación básica, aplicada y experimental, y en consecuencia aumentar la competitividad y  el dinamismo empresarial. Para ello es indispensable fortalecer la institucionalidad y tomar medidas efectivas sobre la alta actividad ilícita, como el narcotráfico, el contrabando y la minería ilegal en las zonas alejadas del centro administrativo, especialmente en la costa pacífica.

  1. COMPETITIVIDAD DESDE EL TURISMO SOSTENIBLE

   4.1. INTEGRACIÓN REGIONAL COMO ALTERNATIVA DE DESARROLLO POST COVID “CAN, ALIANZA DEL PACÍFICO y MERCOSUR”

Nariño debe planear su desarrollo de cara a las  oportunidades que se derivan de los procesos de integración  de los que hace parte Colombia teniendo en cuenta que las agendas conjuntas buscan complementariedad productiva y competitividad, integración física en el transporte de pasajeros y mercancías, reducir obstáculos comerciales, mayor acceso a mercados, telecomunicaciones, migración, movilidad humana, identidad cultural, sostenibilidad ambiental, prevención de desastres, cooperación técnica,  atracción de inversión, entre otros.

En este sentido, se recomienda aprovechar la tendencia a la  concentración regional del comercio por que permite aprovechar los  tratados de libre comercio con los que cuenta Colombia, de manera particular de aquellos de carácter regional (Alianza del Pacífico, Comunidad Andina, Mercosur) que ayudarán al país a desarrollar estrategias claves con los partners regionales en sectores como el ecommerce y el comercio intracomunitario en sectores como: agroalimentos, bebidas, manufacturas, textil, confección, cosméticos, dispositivos médicos, farmacéutica entre otros.

De igual manera se recomienda avanzar en una articulación con la estrategia de Cooperación Regional en la etapa post- Covid. Esto permitirá  fortalecer espacios de diálogo y formación para abordar los principales retos que afrontan las economías, orientando los esfuerzos a fortalecer las capacidades técnicas de las pymes, la construcción de cadenas regionales de valor, el impulso de las capacidades productivas en sectores estratégicos, fomentar la investigación y el desarrollo tecnológico regional, acelerar la digitalización y automatización de los procesos productivos, entre otros.

     4.2. TURISMO

Nariño cuenta con las suficientes riquezas culturales, gastronómicas y ambientales, para convertirse en un potencial del turismo sostenible y comunitario, encontrando en esta oportunidad, una fuente de movilización de economía local a través de la organización de diferentes clusters.

Es necesario que la Administración contemple en su Plan de Ordenamiento territorial, la protección de las zonas turísticas y la posibilidad de impulsar la economía a través del turismo regional, así como la necesidad de articular las estrategias de implementación de protocolos de bioseguridad para el desarrollo turístico en el Departamento y los Municipios, y entre estos últimos,  mejorando la logística e interconexión regional que facilite la creación de rutas turísticas históricas, culturales, ambientales, de naturaleza, de acción y deportes extremos, de avistamiento de aves, entre otros.

  1. SOSTENIBILIDAD Y CONSERVACIÓN AMBIENTAL

Es fundamental lograr reducir las brechas entre el saneamiento y la gestión ambiental urbana y rural en el departamento como un derrotero urgente que amerita toda el compromiso, político, técnico y económico.

La gestión hídrica en cuanto a sus condiciones de servicio, calidad y cantidad en zonas rurales amerita dos caminos estratégicos: 1. el fortalecimiento a través de herramientas técnicas, tecnológicas y financieras a las juntas de acueducto comunitario, 2. el aumento de la inversión departamental en la optimización de bocatomas, tanques de almacenamiento y redes de distribución, propendiendo hacia el establecimiento de programas municipales de gobierno del agua.

Gestionar los residuos sólidos en zonas rurales es un reto muy importante por asumir. Es vital concretar los planes de gestión integral de los residuos sólidos en los 64 municipios del departamento, y muy urgente analizar las capacidades actuales de los rellenos sanitarios.  Por su parte, avanzar en procesos articulados de culturización para aumentar el reciclaje a nivel departamental es una apuesta de bajo costo y de alto impacto.

La gestión del riesgo debe seguir siendo apoyada con procesos integrales de gestión ambiental y territorial.  Dentro de esta línea, el control de la deforestación es un asunto estratégico, puesto que la protección de las coberturas vegetales en micro, meso y macrocuencas del departamento, permiten evitar remociones en masa, inundaciones e incendios forestales, las cifras indican que son tres de los procesos y riesgos recurrentes en las municipalidades del departamento.

Finalmente, se recomienda consolidar un buen sistema de evaluación y seguimiento para retroalimentar la toma de decisiones en los diferentes componentes.

  1. APOYO AL EMPLEO

Señala el DANE que en el año 2018 Nariño registró una tasa de desempleo del 6.1%. Por su parte, la tasa de ocupación fue 61.7%. En 2018, la población inactiva del departamento de Nariño aumentó un 15.9% respecto al año 2017.

Por su parte, Pasto presentó en el primer trimestre de 2020 un aumento de la tasa de desempleo ubicándose en el 14,2% y la tasa registrada en el mismo periodo en 2019 fue 10.8%, es la tasa más alta en los últimos 9 años.

Se observa entonces que la pandemia evidenció la clara necesidad de afianzar las políticas de empleabilidad en el Departamento, que correspondan a la realidad y vocación del territorio, así como los proyectos de vida, habilidades y competencias de sus poblaciones.

Así las cosas, es fundamental considerar el desarrollo de una ruta de empleabilidad que se centre en la reconstrucción social con enfoque poblacional y que sea sostenible en el tiempo, que incluya políticas activas de empleo para población joven, para mujeres, que proteja el empleo actual formal con apoyo a pequeñas y medianas empresas, que fortalezca el empleo rural y movilice la generación de nuevos y rápidos empleos en diferentes proyectos y macroproyectos, así como el apoyo de los emprendimientos, que articule los procesos educativos desde  la educación media y la educación para el trabajo pertinente con la vocación del territorio y los proyectos de vida de cada estudiante.

  1. ECONOMÍA DEL CUIDADO

Los seres humanos requerimos cuidado a lo largo de nuestras vidas y estas actividades van desde el suministro de alimentos, el sostenimiento del hogar, hasta la atención de las personas que más lo requieren como los niños, niñas y adolescentes, las personas mayores o las personas en situación de discapacidad. El trabajo de cuidado incluye la manera en la que se proveen, distribuyen, intercambian y consumen los servicios de cuidado, dentro y fuera de los hogares, de forma remunerada o no.

Este trabajo es realizado en promedio anual durante 28.000 horas por las mujeres y 7.000 horas por los hombres, aportando al PIB nacional aproximadamente el 20%, de acuerdo a la encuesta nacional del uso del tiempo que hace parte del sistema de cuentas nacionales.

La alta dedicación a estas labores, asumiendo en muchas ocasiones dobles y triple jornadas, limitan las posibilidades de las mujeres de generar ingresos y acceder en condiciones de igualdad al mercado laboral.  Incluir los temas del cuidado en los planes de desarrollo es fundamental al menos por dos razones: i. es indispensable para la reproducción social que busca movilizar ampliamente el desarrollo económico a través de iniciativas de mercado que promuevan el trabajo remunerado de cuidado; ii. es central en el logro de una sociedad más equitativa que brinde oportunidades de desarrollo para todos y todas.

Es fundamental que se incluya dentro de las metas del Plan, la formulación de las bases técnicas para la implementación del Sistema Departamental de Cuidado con el fin de promover su garantía un derecho básico. Para esto es necesario iniciar con la identificación de la demanda de cuidados por parte de personas, de acuerdo a sus niveles de dependencia, y la oferta institucional del departamento, así como el aporte de las cuidadoras no remuneradas. La pedagogía sobre la importancia de la economía del cuidado para reconocerla y valorarla, aumentando la oferta institucional de cuidados de forma cualificada.

  1. RIQUEZA CULTURAL DE NARIÑO, COMO MOTOR DEL TEJIDO SOCIAL

Es fundamental potenciar las diferentes expresiones culturales del Departamento, para fortalecer la construcción de nuevos referentes sociales, que le permitan la creación de un modelo de desarrollo propio, endógeno, correspondiente a las realidades de las comunidades, que faciliten la articulación de proyectos desde una perspectiva diferencial y garantice su sostenibilidad; Así como enaltecer las riquezas culturales y expresiones artísticas nariñenses, desde la creación de escuelas de arte para seguir afianzando el conocimiento de las diferentes manifestaciones a través de las generaciones, hasta la promoción para la creación de clusters y movilización cultural, que se traduzcan en un ejercicio de mayor potencial económico para la región.

  1. PACÍFICO NARIÑENSE

Con el fin de disminuir las brechas sociales en las regiones del Departamento, especialmente en el pacífico nariñense, es necesario evidenciar en el plan de desarrollo 2020-2023 una estrategia que promueva el fortalecimiento de las capacidades institucionales de los municipios y la creación de un ente regional con presencia en el pacífico para atención directa de los problemas. Esto implicaría una reestructuración administrativa en la gobernación de Nariño, que permita  apoyar la gestión y ejecución de proyectos, la prestación de servicios públicos esenciales y la construcción de canales de comunicación entre la costa y la sierra del departamento.  Esto debe ir de la mano de una apuesta cultural que permita generar inclusión e integración entre la sierra y la costa. La diversidad cultural de Nariño debe aprovecharse como una ventaja que potencialice el territorio. Finalmente, se deberían fortalecer y garantizar los recursos para que desde la región se le apueste a la construcción de la paz territorial a través los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) suscritos en el Departamento.

  1. SUSTITUCIÓN DE CULTIVOS DE USO ILÍCITO

En el plan es necesario establecer una apuesta pública por una alternatividad económica  que pretenda garantizar la subsistencia, mercado y oportunidades  de las poblaciones rurales en las zonas en donde existe presencia de cultivos ilícitos. La acción gubernamental debe ir más allá de la sustitución de los cultivos, y debe contemplar un plan a corto, mediano y largo plazo que permita establecer condiciones de vida que garanticen un desarrollo local en donde se respeten los derechos, los territorios y la decisión de los campesinos. Un campo con alternativas reales para los nariñenses con la participación ciudadana, étnica y de actores regionales. Igualmente es fundamental establecer medidas de seguimiento a los acuerdos firmados por los nariñenses en el marco del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS) con el fin de  lograr su cumplimiento.  Finalmente, y conforme al programa de gobierno del gobernador, se hace necesario dejar expresamente en el plan de desarrollo la determinación de no erradicación y no fumigación en el departamento.

NOTA: este documento fue construido con los valiosos aportes de:

  1. Elizabeth Arciniegas
  2. Mario Cepeda. Página 10
  3. Hugo Marmol
  4. Diana De los Ríos. Directora de Invest In Nariño
  5. Edwin Mora
  6. Alejandro Reyes. Presidente de Mesa Departamental de Cambio Climático
  7. Carolina Lara
  8. Xiomara Erazo. Consejera ciudadana de mujeres de Pasto

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