Denuncian campesinos del Putumayo: Puerto Vega-Teteyé, un campo de batalla

El corredor entre Puerto Vega y Teteyé en el bajo Putumayo está convertido en un campo de batalla.

Un saldo de por lo menos medio centenar de heridos, un número impreciso de detenidos por los efectivos de la Policía y el Ejército deja al promediar la y tarde del sábado, el primer día del Paro Cívico en el Putumayo.

El Corredor entre Puerto Vega – y Teteyé que es un tramo viable por el que cruzan más de 250 tractomulas diariamente, portando el petróleo que se extrae de los pozos del bajo Putumayo, está convertido desde hace varios días en un verdadero campo de batalla en decenas de encapuchados y miembros de la Policía y el Ejército.

De acuerdo con el relato de los testigos y habitantes del sector, a estas alturas los disparos y las explosiones de parte y parte ya no diferencian entre participantes en el movimiento y el resto de la comunidad.

«Los derechos humanos y el respeto a la vida ya no existen en este momento por estos lados», dijo desde ese sector don Willian Un transportador que se encuentra prácticamente escondido por el temor de que su vehículo sea incinerado, como ha ocurrido con otros tantos colegas, en número que aún no se determina con precisión.

Presencia de autoridades

El clamor de los habitantes de Puerto Asís y de otras zonas del Putumayo, para que hagan presencia voceros del Gobierno Nacional con capacidad de negociación, parecía que se había escuchado por fin en La capital de la República.

Desde la Casa de Nariño se informó que una delegación que debe estar encabezada por el Ministro de Gobierno, Juan Fernando Cristo, arribará a Puerto Asís al promediar la mañana de este domingo.

Para los manifestantes sería apenas el abrebocas para una negociación que debe incluir la presencia del propio presidente Juan Manuel Santos, para suscribir acuerdo que pongan fin a una serie de situaciones calamitosas y de ausencia del Estado que ha golpeado históricamente a esta región.

Motivos de la protesta

Una licencia ambiental que desplaza comunidades en más de 12 mil hectáreas; más de un mes en protestas; heridos que prefieren trasladarse a Ecuador por temor a retaliaciones; reuniones con representantes del gobierno sin capacidad de decisión; y catástrofe ambiental por vertimiento de crudo, son los elementos que recrudecieron un movimiento de protesta que ajusta cerca de 55 días frente al mutismo del Gobierno y los ojos cerrados de los medios nacionales de comunicación.

Ubicado en un sitio estratégico de desarrollo por sus riquezas extractivas y en un lugar privilegiado por su exuberancia medioambiental, Putumayo enfrenta los más altos niveles de pobreza, conflictividad social, crisis ambiental y agudización del conflicto armado.

Las comunidades han visto como, en lugar de desarrollo, calidad de vida y bienestar, lo que ha aumentado es la crisis social y ambiental reflejada en una fuerte descomposición y conflictividad social; daños y catástrofes ambientales; agudización del conflicto armado, militarización, «paramilitarización» y violación de derechos humanos. Todo a pesar de la fuerte inversión de empresas nacionales y multinacionales y la declaración del departamento en 2011 como distrito especial minero.

El departamento del Putumayo, uno de los más ricos y diversos del país, se encuentra en crisis desde hace mucho tiempo. Ha sido laboratorio de políticas que no han alcanzado resultados positivos.

 

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