Destacado abogado y líder social, Eduardo Alvarado Hurtado, es El Personaje 10.

Por: Eduardo Alvarado Santander

El 5 de Agosto, hace 100 años, en la ciudad sabanera de Túquerres nació Eduardo Alvarado Hurtado hijo mayor de Clelio y Judith. Con su hermano menor Miguel, quedó huérfano de madre a los 2 años de edad; en su infancia y adolescencia conoció muchas privaciones y dificultades, pero con su disciplina y capacidad logró terminar becado su bachillerato en el Colegio Javeriano y graduarse con honores como abogado de la Universidad de Nariño. Luego fue profesor de la universidad durante más de 30 años, especialmente en el área del derecho penal, fue Decano de la Facultad de Derecho y Rector de la Universidad, Magistrado del Tribunal Superior de Pasto, Representante a la Cámara por el MRL, Personero Municipal, Secretario de Hacienda departamental y Gobernador encargado.

Obtuvo varios premios académicos y otras distinciones. Le fue conferido el título de Doctor Honoris Causa y fue miembro de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.

Fue formador de muchas generaciones de abogados que aún lo recuerdan y que lo llamaban el Maestro Alvarado. Todos alababan su extraordinaria inteligencia y su prodigiosa memoria. Hoy los Consultorios Jurídicos y Centro de Conciliación de la Universidad de Nariño, llevan el nombre en su honor.

Defensor de las libertades, la democracia y la justicia social, cuestionó la violencia y la barbarie viniera de donde viniere.

Compartió su vida por más de 50 años con Dayra Santander y tuvieron 4 hijos. Dayra, Eduardo, Plinio y María Judith a quiénes con su esfuerzo y ejemplo ayudaron a convertir en profesionales del Derecho, la Medicina y la Odontología.

No fue hombre de ambiciones materiales pero disfrutaba con orgullo los triunfos académicos y laborales de sus hijos y los suyos propios. Fue un abuelo afectuoso y mamagallista. Fue un hombre feliz que nos enseñó a hacer lo correcto.

Dedicaba a nuestra madre las canciones del trío Los Embajadores, Mil besos y A unos ojos. En las serenatas pedía escuchar Romance de mi destino.

La lectura era su principal hobby, gustaba del Brandy y el cigarrillo Pielroja. Hincha del Santa Fe hasta que irrumpió el Pasto en la A. No era muy buen bailarín que digamos, pero era un gran conversador, desde temas conceptuales, o del acontecer nacional y mundial, hasta las anécdotas y ocurrencias con las que reíamos a carcajadas en las reuniones familiares.

Serio y quizás tímido, amó a su familia y se gozó la vida. Murió tranquilo, satisfecho y en paz con la vida y con los demás. No fue un hombre perfecto pero seguramente diría como en la famosa canción My Way.

«Regrets, I’ve had a few. But then again. Too few to mention»

Te recordamos con mucho orgullo, con inmenso amor y eterna gratitud. Feliz cumpleaños y hasta siempre Don Bermia.

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