Destacado locutor, Alfonso Guevara, es “El personaje 10 del día”

Por: Aníbal Arévalo Rosero

Profundo pesar nos ha causado la noticia del fallecimiento de un entrañable ser humano, como lo fue Alfonso Guevara Rosero, quien en su vida desempeñó múltiples oficios como: dibujante, guitarrista, teatrero, cantante, pero la faceta más conocida fue de locutor. En esta labor se desempeñó por más de 30 años. Por eso, encontrarnos con tantos amigos de la radio es motivo para traer a la memoria gratos recuerdos.

Conocer a Alfonso Guevara Rosero fue una experiencia muy agradable; sentía mucha admiración por su voz. De manera frecuente lo escuchaba en los comerciales que transmitían en la 94.1, FM Nariño Estéreo, la emisora de RCN, que en aquel tiempo transmitía baladas y nada más que baladas. Alfonso con voz melodiosa presentaba las canciones; o los días domingo, durante toda la mañana presentaba Bolero Estéreo. Era una voz que se acoplaba muy bien con la música romántica.

Yo admiraba ese timbre de voz de quien le decíamos ‘El Abuelo’, por algún momento soñaba con tener esa voz. Yo nunca me imaginé llegar a ocupar el puesto de él. En un lamentable accidente, ‘El Abuelo’ rodó por las gradas de la antigua sede de RCN en la calle 20, diagonal a la Policía. Cayó de una altura considerable. Algún amigo que lo reconoció lo encontró tirado en la calle con varias contusiones en su humanidad, por un momento se pensó que sería el momento definitivo, pero Alfonso Guevara se recuperaba lentamente de este doloroso episodio.

 

Como yo frecuentaba las emisoras, en especial RCN para dar a conocer los conciertos que organizábamos con el Taller Cultural El Cueche o contratando la publicidad, entonces Luis Carlos Calderón González me dijo: “‘El Abuelo’ ya no vuelve a trabajar con la empresa, quedó con secuelas, ¿quiere remplazarlo?” Yo: “de mil amores”.

Pero con Él Abuelo’ ya habíamos interactuado en la radio en el programa de los sábados que le llamé Nuestra América. Pero mi paso por RCN fue maravilloso, por más que intenté sacar la voz de ‘El  Abuelo’, era muy difícil, por eso decidí continuar haciendo mi propia voz.

Alfonsito Guevara, se había recuperado un poco, pero ya no sería igual que antes, unas secuelas le acompañarían por el resto de su vida; caminar lento apoyado en un bastón, un poco olvidadizo de algunos episodios. Pero cada vez que lo miraba por los sectores del barrio Santiago me acercaba a saludarlo como si fuera un mandato religioso.

Su hija Adriana, que actualmente es licenciada en música de la Universidad de Nariño y docente del departamento de artística del Inem de Pasto, en medio de la profunda pena, trata de hacer memoria de aquellos momentos vividos con su padre, y nos dice que lo que más recuerda son los momentos de gran vivacidad, siendo un ser humano con grandes calidades humanas. Es de resaltar en Alfonso la persona de gran humor y alegre por demás.  Nos cuenta, como hecho anecdótico, que cuando se tomaba sus traguitos se creía Pedro Picapiedra, pues salía a gritar con voz a todo pulmón: ¡yabadabadoooooo…!

Otro de esos episodios, que muchos recordarán, fue que en los años 80 causó la sensación con la interpretación de ‘los pegaditos’ que provocaban muchas sonrisas y aplausos entre los espectadores del desfile magno del Carnaval de Pasto. Un par de personajes, al estilo Chaplin, que caminaban de manera muy sincronizada, pegaditos el uno detrás del otro. Esta interpretación la hizo junto con Víctor Herrera. La sensación fue tal, que se convirtieron en la imagen comercial de almacenes Herlú y la discoteca Banarama. ¡Qué genial!, decían los chicos por aquel tiempo.

Un hecho que quizá contribuyó a deteriorar la salud de Alfonso fue la muerte de su esposa hace cinco años. Como en un mal presagio, la gente suele afirmar que cuando se va uno, y si el amor que los unía era fuerte, en seguida se va el otro.

Lastimosamente, siempre quedó pendiente ese cafecito que nos teníamos que tomar para recordar bellas anécdotas. Pero queda su legado y ejemplo del  buen hombre en sus dos hijas, cinco nietos y dos bisnietos.

Estimado amigo Alfonso, en este momento derramamos una lágrima, pero tú viajas sonriente al infinito, no tienes nada de qué arrepentirte, hiciste lo que tenías que hacer en este mundo terrenal; vete en paz que todos tenemos que seguir el rumbo que tú tomaste.

Los personajes 10 del día son ciudadanas y ciudadanos que trabajan por un mejor Nariño, desde diferentes sectores de la sociedad. Con esto se quiere reconocer su esfuerzo, compromiso, dedicación y sentido de pertenencia con la región.

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