Diseñan cabinas para que personal médico se cambie sin contaminar

Los cubículos diseñados por profesores y egresados de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) les permiten a médicos y enfermeras que atienden pacientes con COVID-19, quitarse y desechar la indumentaria que pueda estar contaminada, antes de salir de las habitaciones a otros espacios del hospital.

Al frente de este proyecto están los profesores de la Escuela de Diseño Industrial de la UNAL Leandro Hoyos e Iván Dávila, docente invitado de la Especialización en Diseño y Desarrollo de Producto de la Facultad de Artes.

De esta manera lograron dar respuesta a una de las necesidades que se presenta en las habitaciones acondicionadas en el Hospital Universitario Nacional (HUN) para ampliar su capacidad de atención en Unidades de Cuidado Intensivo (UCI).

Normalmente estos espacios cuentan con una antecámara en la que el personal médico se puede cambiar, tanto para equiparse con todo el protocolo de bioseguridad —traje, guantes, caretas, etc.— antes de entrar a la habitación, como para desecharlo al salir. Se trata de medidas importantes para mantener el adecuado aislamiento de los pacientes que ya están confirmados con el virus y evitar nuevos contagios en el centro hospitalario.

“Como no todas las habitaciones tienen esos cubículos, lo que hicimos fue diseñarlos con una estructura de PVC y lona al interior, para que los profesionales de la salud tengan una antecámara al salir de la habitación hacia los pasillos, y así puedan cambiarse sin contaminar el exterior”, explica el profesor Dávila.

Hasta el momento han entregado dos de estas cabinas al HUN como una donación de los docentes y sus familias, pero mencionan que se necesitan por lo menos 16 más, por lo que están en busca de apoyos para conseguir la materia prima necesaria para construirlas.

Gracias a la gestión del profesor Hoyos ya consiguieron la donación de tubos de PVC por parte de la empresa Pavco, uno de los productores más grandes de tuberías y conexiones plásticas del país. Estos tubos se constituyen en la estructura que sostiene a las cabinas, pero aún se requiere el material textil que los cubra y aísle al personal médico que se cambiará.

Innovación abierta para la crisis

Este proyecto forma parte de una red de empresas, estudiantes y profesionales del diseño que se unieron antes de la crisis, y ahora para pensar soluciones, motivados por el profesor Dávila. “Cada semana hacemos sesiones por Zoom sobre caretas, cámaras y trajes, y empezamos a evaluar la mejor forma de hacerlo; es pura innovación abierta para el desarrollo de productos”, comenta el docente Hoyos.

De esta manera han surgido varios proyectos, no solo para el HUN, como el desarrollo de trajes de protección biológica, los cubículos de aislamiento para los pacientes en UCI, en convenio con una empresa de acrílicos; el prototipo de una cámara para el transporte de pacientes, cámaras de desinfección y, junto con el SENA, también han entregado pantallas faciales al hospital.

Para el profesor Dávila, la cooperación y la cocreación han sido la clave para brindar soluciones no solo en tiempos de crisis sino también a futuro, para los problemas que enfrentan las sociedades.

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