¿Duque y otro cuento chino? ¿Nos han dicho todo?

Columna DESDE NOD pakahuay@gmail.com

Por Alejandro García Gómez.

“Un cuento chino se define por la RAE como embuste, mentira disfrazada de artificios, pero vale aclarar que no se trata de un engaño simple o evidente, sino de una mentira disimulada, ingeniosa, encajada dentro de una historia fantástica o de dudosa veracidad”, internet.

La última semana de este mes de julio, la mayoría de los colombianos se dieron cuenta de que el presidente Duque estaba de nuevo fuera del país, otra vez de viaje en el extranjero, ahora en la inmensa China, por la comidilla de la polémica que suscitó en redes su propio partido (Centro Democrático) por su sentido homenaje a Mao, el hombre que dirigió el cambio del imperio milenario feudal a república comunista, sin pasar por la etapa capitalista. La grande, mediana y pequeña prensa, patrióticamente han exaltado las tres monumentales bondades de tal viaje: 1°, la posible venta de algunos miles de toneladas/año de aguacate Has (que como candidato había minimizado casi con burla), 2° el vuelo directo China-Colombia y viceversa, y 3° la repatriación de algunos o varios presos colombianos que llegan allá –casi todos- como mulas del narcotráfico. Ahí por los laditos también, la prensa medio mencionó que platicaron sobre lo inhumano de la situación venezolana. Como los aguacates Hass, el vuelo directo y la repatriación de los presos coparon los cientos y miles de informes de prensa desde China, pero casi nada de la “situa” de Venezuela, uno –si fuera un “mal pensado”- podría suponer que esta “charlita” sobre Venezuela, no sería más que un “saludito” a la bandera por parte de Xi Jinping, para no quedar como un patán, como otro Trump con nuestro Duque, que ese sí “no se para en palitos” cuando de aporrearlo se trata, pórtese o no a su gusto.

Si se siguiera siendo mal pensado, se podría preguntar: ¿eso fue todo, señores? O mejor, ¿sólo esos tres “punticos” más la mención “por los laditos” de la “situa” de Venezuela, eran el objetivo fundamental del viaje? ¿Se seguiría siendo mal pensado–hasta la perversión- si se supusiera que la verdadera razón que llevó a Duque a China fueron razones para “apretar el cerco al castro-chavismo madurista”? ¿De qué manera? ¿Llevando propuestas de Real Politik (económicas, ante todo), atractivas al gobierno de Xi Jinping, que compitan con las del corrupto círculo de la actual dictadura venezolana? ¿Sería malvado pensar que al gobierno chino se le fue a decir que nosotros también estábamos dispuestos a “bajarnos los pantalones”, siempre y cuando ellos…(deposite aquí su maligno o perverso pensamiento)? ¿Cuáles podrían haber sido esas propuesta concretas que, o no se lograron (ya que no han tenido publicidad como el resto) o que quedaron en stand by? ¿Podría ser mal pensado que este fue otro “deseo” del patán Trump, que “lo ordenó sin ordenarlo”? ¿Es otro mandado “de nosotros” al patán? ¿El cambio del entrometido embajador Kevin Whitaker por el más entrometido aún Philip Goldberg, casará -dentro de esas sutiles jugadas en el ajedrez gringo- con “nuestro” mandado en la China? “Piensa mal y acertarás”, afirmaban nuestros viejos. 2.VIII.2019

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