Jugador del Deportivo Pasto, Ederson Moreno, es “El personaje 10 del día”

Por: Manuel Ruiz

Cuando el árbitro Jorge Duarte dio el pitazo final en el partido entre Deportivo Pasto ante Nacional 1-0, decretó una espectacular victoria del tricolor ante un rival al que en 25 partidos solo había derrotado en 5 ocasiones. Todos los reflectores apuntaron a la figura del partido, Ederson Moreno, quien marcó el gol del triunfo. ¿Cuál es la historia que se esconde detrás de este volante mixto que hoy es una de las figuras con mayor proyección en Deportivo Pasto? Aquí se la contamos.

A los dos años de edad, Ederson Moreno, se marchó con su abuela Rosalba hacia la ciudad de Cali. Eran los tiempos difíciles y su mamá Subelly Ramírez tenía un trabajo en una empresa de medicamentos en Bogotá que no le daba oportunidad de permanecer con su hijo. Fue una decisión difícil, pero valiente porque pensaba en lo mejor para su pequeño.

Con su abuela Rosalba a quien hoy le dedica sus goles

Para ese entonces su padre se había marchado y de él poco se llegó a saber después. Pero su destino estaba marcado y como una bendición de Dios en Cali apareció su padrino, Herney Amaya, quien junto a su esposa, lo acogió como propio y fue definitivo para impulsar su carrera. Él fue quien lo bautizó Ederson en honor a un jugador brasileño. Él fue quien le regaló los primeros guayos y muy niño lo llevó a la Escuela Boca Juniors, donde se forjaría.

En Pony Fútbol fue campeón en Cali y tercero a nivel nacional

Y como siempre, detrás de la historia de vida de cada futbolista hay una historia de superación. Quizás ese momento definitivo llegó para Ederson cuando entraba a la mayoría de edad. “Tal vez me dejé llevar por malas amistades y decidí dejar el fútbol. Tenía la cabeza en otra parte, pero al final tuve mucha gente que me impulsó a volver y dar el paso definitivo”, comenta Moreno.

Con sus padrinos y familia que han sido su impulso definitivo

Su debut en el profesionalismo fue en Real Cartagena jugando frente a Quindío un 4 de mayo del año 2015. Lamentablemente su equipo perdió 1-0, pero es sin duda una fecha que nunca olvidará. Al año siguiente regresaría a Cali para jugar con Orsomarso, sin saber que una grave lesión del recto anterior lo sacó de las canchas durante casi todo el 2016, en lo que fue otra prueba de fuego. Con mucho esfuerzo se recuperó y estuvo allí hasta mediados de 2018, cuando se abrió la puerta para llegar al Deportivo Pasto.

Entre risas recuerda que desde niño fue hincha de América de Cali. El fútbol y la vida de nuevo lo pusieron ante un reto, cuando un 29 de febrero de 2016 marcó su primer gol como profesional frente a los escarlatas. Lo paradójico del asunto es que cayeron goleados 5-1 y su tanto solo serviría para el consuelo.

Su debut con el tricolor en la A del fútbol colombiano fue un 21 de julio de 2018 y curiosamente también terminó en derrota 1-0 esta vez ante Rionegro en el Libertad. Dos meses después, un 23 de septiembre, Moreno anotaba por primera vez en la A. Lo hizo ante Alianza y con ese tanto el “volcánico” triunfó 2-1. Esa fue una campaña con muchos altibajos y Pasto terminaría en la casilla 18 en la tabla de posiciones y luchando por no descender.

En 2019, el volante recibió la oportunidad de continuar en Deportivo Pasto, esta vez al mando del técnico Alexis García, quien no lo conocía y lo fue acercando poco a poco. En la cuarta fecha fue titular ante Bucaramanga y ya dejó claro que quería un puesto en la titular. De ahí en adelante pasaron los minutos y llegó su consolidación, convirtiéndose hoy por hoy en una de las fichas claves en el esquema del maestro Alexis.

Siempre destacado por su virtudes en la cancha, que le dan posibilidad de ser un gran recuperador en fase defensiva y pasar al ataque con mucha facilidad y velocidad e incluso pisar el área. Frente a Millonarios el palo le negó lo que hubiera sido un golazo. Pero la noche del 30 de marzo, en el Atanasio Girardot ante Nacional, Moreno recibiría el premio a su esfuerzo cuando al minuto 38 recuperó un balón en mitad del campo, emprendió la descolgada, la cedió a Estupiñán y le dibujó una diagonal perfecta, al mejor estilo de los grandes centro delanteros. Remató de primera, abajo, imposible para Cuadrado. Fue el grito de gol que tenía ahogado y que le salió del alma para dedicárselo a su abuela Rosalba, quien hace una semana había sufrido graves quebrantos de salud, y a sus padrinos quienes lo apoyaron siempre. “Los amo”, le dijo a la pantalla, convencido que la fe y el amor mueven montañas y finalmente son los que lo tienen allí.

Fue la figura del partido ante Nacional en el que marcó el gol de la victoria

Hoy Moreno sueña con llegar al fútbol internacional y tener oportunidad con la selección Colombia. Su presente en el Deportivo Pasto es prometedor. Seguramente volverá a ser figura y vendrán más goles para gritarle con el corazón a su familia y a los que lo vieron luchar y crecer.

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