El aseo en Pasto debe mejorar

Me impuse la tarea -como ciudadano y con sentido de pertenencia-, de dar una mirada al estado de aseo de la ciudad de Pasto, y la verdad es muy lamentable cómo se encuentran algunos sectores. Todo fue a propósito de un mal manejo que le están dando algunos ciudadanos a la disposición final de los residuos sólidos.

Le he venido haciendo seguimiento a lo que se ha convertido en un botadero de residuos en el sector del parque Bolívar, diagonal al Hospital Departamental, intersección con el separador de la avenida Chile. En este lugar, la acumulación del material de desecho de las residencias y de los establecimientos comerciales es permanente. Allí permanecen bolsas desparramadas con residuos orgánicos de los procesadores de alimentos y de cocina; los malos olores y los mosquitos son evidentes.

Para que mi afirmación sea verídica, he tomado fotografías en diferentes días y horas, y las bolsas con residuos se mantienen ahí de manera permanente, convirtiéndose en una mala costumbre para algunos ciudadanos irresponsables que no son consecuentes con el cuidado del medio ambiente, puesto que es muy cómodo deshacerse de los residuos en detrimento del bien común.

En varias oportunidades que he publicado las fotografías en las redes sociales con las evidencias, la mayoría de personas, en sus comentarios, responsabilizan de esta situación a los propietarios de establecimientos comerciales por prácticas irresponsables en el manejo de los desechos, pero también hay reclamos a la empresa encargada del aseo de la ciudad, en este caso Emas Pasto, una empresa perteneciente a la transnacional francesa Veolia.

Creíamos que los tiempos en los que nuestras ciudades se inundaban de residuos orgánicos, malos olores y moscas ya habían sido superados, pero no. Es penoso que una ciudad como Pasto, que ha sido modelo de aseo para Colombia, vuelva a esos tiempos cuando era la misma alcaldía la que prestaba el servicio de aseo.

Quiero invitar a los habitantes de Pasto que se den una vuelta por diferentes sectores de la ciudad para que se percaten de mis afirmaciones. Lo que van a encontrar es desperdicios abandonados por todo lado, sobre todo en los sectores donde se expenden comidas rápidas.

Es el momento de solicitarle a la magister Ángela Marcela Paz Romero, gerente de Emas Pasto, que actúe de manera diligente para corregir esta anomalía que está en proceso de crecimiento. Se necesita cambiar la estrategia en la recolección de los residuos, ubicar contenedores en los lugares donde se producen mayores cantidades, pero sobre todo adelantar campañas pedagógicas.

Es meritorio reconocer la eficiencia con que opera la empresa Emas cuando se realizan eventos o durante el Carnaval, es motivo de admiración por el público y se gana unos merecidos aplausos; se reconoce el esfuerzo del personal operativo, el sacrificio de mujeres y hombres que trabajan por nuestro bienestar mientras los demás estamos descansando. Pero es justo que se escuche esta petición para corregir estas falencias.

Si estamos pagando una factura de aseo sumamente costosa, debemos exigir que se tomen las medidas pertinentes. Se debe establecer responsabilidades, si la falla está en la empresa recolectora o es falla de los ciudadanos. De todas maneras, sí es responsabilidad misional de Emas hacer pedagogía ciudadana, imponer medidas coercitivas, informar sobre los horarios de recolección y establecer estrategias para que la ciudad se conserve limpia. Ah… ¿y el Honorable Concejo de Pasto qué dice sobre el tema? Los concejales se han hecho los de la vista gorda y la oreja mucha. Estaremos pendientes.

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