El gobierno nacional regresa mañana a la mesa de negociación

Tras una jornada tensa, en la que lo diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC atravesaron su momento más frágil, el presidente Juan Manuel Santos resolvió que los negociadores oficiales regresen este domingo a La Habana para continuar con el acuerdo pacífico.

La mitad de la delegación oficial que vino a Colombia llamada por Santos regresó  a La Habana después de analizar el sábado con el presidente el rumbo del diálogo y decidir la vuelta a Cuba, confirmaron hoy fuentes oficiales. Viajaron el jefe negociador del Gobierno, el exvicepresidente Humberto de La Calle, el general retirado de la Policía Nacional Oscar Naranjo y el industrial Luis Carlos Villegas. Los otros tres integrantes: el alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo; el general retirado del Ejército Jorge Enrique Mora y el negociador Frank Pearl, permanecieron en La Habana para atender una reunión con delegados de la ONU que estaba previamente acordada.

 

En una alocución en la Casa de Nariño, De La Calle hizo un breve repaso de los avances logrados en los diálogos con las FARC, que comenzaron en noviembre del año pasado, y anunció la decisión del Gobierno de regresar a Cuba para continuar con las negociaciones. «Hechas estas consideraciones, regresaremos a La Habana para continuar con el designio y la instrucción del señor presidente para continuar con las negociaciones», manifestó De La Calle.

 

El Gobierno presentó el jueves al Congreso un proyecto de ley con carácter de urgencia para que el referendo sobre los términos de un eventual acuerdo de paz coincida con las elecciones legislativas que el país celebrará el 9 de marzo de 2014 o con las presidenciales del 25 de mayo del mismo año.

De La Calle ha justificado la idea de refrendar en las urnas un eventual acuerdo de paz con la FARC con el argumento de que lo que se busca es dar «una mayor legitimidad» a lo que se acuerde con la guerrilla para conseguir la paz. 

«El proyecto de ley que se presentó para permitir que los referendos tengan lugar en concurrencia con otras elecciones tiene un solo propósito, que es el de ampliar la democracia en Colombia. Lo que queremos es que haya mayor participación y por la vía de una mayor participación en estas negociaciones de paz, también una mayor legitimidad», ha indicado.

«La idea es permitir que sean los colombianos los que tomen las decisiones sobre los acuerdos a los que logremos llegar en La Habana», ha manifestado.

 

La guerrilla insiste en que al hipotético acuerdo debería suceder la convocatoria de elecciones legislativas para que el Parlamento redacte una nueva constitución. La Asamblea Constituyente «sería el camino para alcanzar un verdadero tratado de paz, justo y vinculante», según las FARC.

La fecha de inicio del próximo ciclo será definida por las partes con base en lo que adelanten en los tres días de diálogos que se reanudan mañana. Como ha ocurrido otras veces, las negociaciones, que se desarrollan sin un alto el fuego previo, se retoman en medio de más violencia, como la muerte de 13 militares en un ataque perpetrado por supuestos guerrilleros de las FARC el sábado en la localidad de Tame, departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela.

Comentarios

Comentarios