El mundo está loco

The world is crazy, escribió Karen Andrea en una tarea de Inglés entregada a la profesora María del Carmen. La niña gobernadora infantil del colegio indígena del Sande se convirtió en el símbolo de exigencia de entornos protectores para la primera infancia y la infancia. La niña martirizada es parte de la Colombia rural sin mapa, en donde se vive feliz con otras formas de riqueza, pero también donde se coexiste con infiernos cotidianos.

En la misma semana del magnicidio de Karen Andrea, al otro lado del mundo, en Siria, un padre horrorizado corría entre escombros a socorrer a sus dos pequeñas hijas. Un bombardeo destruyó el edificio donde residían. La niña de cinco años abrazó a su hermana de un año y cayeron juntas desde un quinto piso por la fuerza destructiva de la muerte vestida de bomba. La niña mayor murió, pero salvó la vida de la menor. La sobreviviente se movió hacia los brazos de su padre martirizado.

Son días de luto para la comunidad indígena Awá del Sande, para los niños niñas de Colombia y del mundo. En los últimos años los delitos graves en contra de los menores de edad han aumentado considerablemente. A ello se suma el maltrato infantil en todas sus dimensiones. La legislación en favor de la infancia en Colombia no ha sido lo suficientemente enérgica, las autoridades permisivas, pero lo más grave es la falta de compromiso y responsabilidad del sistema educativo y familiar.

Según datos del Instituto de Medicina Legal de Colombia, “la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes no ha hecho sino aumentar en los últimos tres años. Para el año 2018 cada día fueron abusados 64 niños, uno cada 22 minutos”. En el año 2019 existe un escabroso crecimiento de casos de violación sexual y homicidios asociados, muchos de ellos con aplicación de tortura y mutilación. El mundo está loco.

El 2017 la fatídica estadística cerró con un balance de 20.663 casos de violencia sexual –57 cada día– y en el 2016 hubo 18.416 –50 diarios–. Haciendo un comparativo, entre 2016 y 2018 el aumento de la violencia sexual infantil fue del 16,8 por ciento. Las fechas más recurrentes donde se presentan las agresiones sexuales contra menores de edad son los fines de semana y fiestas de la casa. La mayor cantidad de violadores son familiares o conocidos del entorno familiar.

The World is crazy. En memoria de Karen Andrea No se puede dejar impune su feminicidio. De tal manera que se constituyó una mesa ínterjurisdiccional entre las autoridades indígenas, la Fiscalía General de la Nación y la SIJIN para cooperar y aclarar el crimen. Su objetivo es desarrollar la investigación y poder sancionar con la pena más alta al victimario. También la gobernación de Nariño subió a 50 millones de pesos la recompensa por información y captura del violador homicida.

Este es el momento para que los líderes y lideresas de Nariño no olviden este crimen ni ningún crimen contra los niños y niñas. Hay que asumir el compromiso de fortalecer los entornos protectores de la infancia.

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