“El mundo vive en confusión por tantos ideales y sacrificios que no han concluido”

Por: Gregorio Hernández

Periódico La mar de Campos,

Valladolid, España.

 

El profesor del Instituto de Estudios en Comunicación y Cultura -IECO- de la Universidad Nacional de Colombia y escritor Julio César Goyes Narváez (Ipiales, Nariño, 1960) visitó recientemente Cabreros del Monte. El autor de Tejedor de Instantes, Imago Silencio, Imaginario Postal, Arrayán, acerca la realidad de Colombia a Tierra de Campos.

Gregorio Hernández. ¿Cuales son los motivos de tu visita?

Julio César Goyes. Vine a Valladolid procedente Rusia, fui a Moscú a la VGIK, la escuela de cine más antigua del mundo, hoy universidad, a dejar mi libro La Mirada Espejeante, que trata sobre unos de sus egresados más ilustres. Estoy aquí por el IX Congreso Internacional de Análisis Textual que organiza la asociación Trama y Fondo de España, de la que soy socio y miembro de la junta directiva; en esta ocasión para intentar responder a la pregunta: ¿Qué es el cine?  Para cumplir con ese objetivo utilicé la mirada de un cineasta ruso muy influyente en las últimas tres décadas en la cinematografía mundial, su nombre es Andréi Tarkovski. Para éste artista el cine es la observación precisa de la realidad, un hecho inserto en el tiempo y, a la manera del mármol o la piedra que es utilizada por el escultor, el cine esculpe el tiempo. Los recuerdos de las personas que se relacionan entre sí (la infancia, la familia, la patria), la historia cotidiana que atraviesa los cuerpos, la memoria de los lugares, los ritos y tradiciones de las regiones, la tecnología y los grandes acontecimientos del mundo se insertan en ese tiempo subjetivo y se tornan imagen cinematográfica. El cine como un texto no solo para divertirse o como espectáculo (como quiere el consumo moderno pendiente de lo redituable), sino como una experiencia estética transformadora de lo subjetivo y puente emocional para pensar, retomar la vida (la pasada y la actual) y afinar el futuro como un relato por hacerse acogiendo al Otro.

GH ¿Cómo analizas el proceso de Paz que vive Colombia en estos momentos?

J.C.G. Positivo pero complejo. Más de 50 años de conflicto político armado no se resuelve con papeles y firmas, tienen que darse consensos, inclusiones sociales y políticas, redistribución de las economías, justicia social, reparación a las víctimas, respeto por los derechos humanos, construcción de alternativas de bienestar social, educativo, salud, etc. Eso tardará, pero hemos comenzado. Y aunque muchos sectores políticos, sociales y económicos reaccionarios que tienen su propia definición de democracia u otros que han vivido a expensas del conflicto vendiendo armas, capitalizando el miedo a favor de sus curules “democráticas”, obteniendo ganancia con la exclusión social y la apropiación delincuencial de las tierras de los campesinos e indígenas se opongan, enrareciendo el proceso de paz, éste continúa porque es un deseo y una necesidad profunda del pueblo, de los lideres sociales y comunitarios, de las familias que han sufrido y quieren ya no huir ni resistir sino re-existir, salir adelante con proyectos de vida dignos para sus hijos. El mundo está convulsionado, vengo de Moscú y San Petersburgo y lo que uno encuentra es una confusión por tantos ideales y sacrificios que parecen no haber concluido, por tanta mentira e ideología vendida, un pueblo antiguo profundamente religioso en continua guerra tramitando el socialismo en medio del capital internacional, estableciendo alianza con China en la era posmoderna, pero la historia sigue, ya vemos lo que pasa con Cataluña; mientras unos buscamos unidad, porque la atomización política nos llevo a un conflicto armado de guerrillas cuyo eje ha sido siempre la tierra, otros quieren la fragmentación de los estados modernos. Pareciera no haber salida, pero la hay, si lo que prima es la mentalidad civilizadora, la defensa de lo humano en medio de la era industrial, la tecnología deshumanizante y la globalización redituable que anula los territorios y sus identidades.

Gregorio Hernández y Julio César Goyes. Valladolid. Octubre 2017

G.H. ¿Qué proyectos estas realizando en estos momentos desde la Universidad Nacional de Colombia para ayudar en el proceso de paz de Colombia?

J.C.G. En Julio terminamos un macro proyecto de investigación-creación LEM, llevado a cabo en el departamento del Guaviare, uno de los territorios más conflictivos en la historia de Colombia, no hay espacio aquí para describir esos hechos. Con el proyecto LEM (escritura y lectura con medios), una alianza estratégica entre la Secretaria de Educación del Guaviare, Fundalectura y el IECO de la Universidad Nacional de Colombia que es donde trabajo, formamos 21 profesores de colegios en la Maestría en Comunicación y Medios que coordino desde el IECO, más de 100 profesores y bibliotecarios de cuatro municipios del Guaviare (Calamar, Miraflores, El retorno y San José) en Narrativas de Transmedia Educativa, con el objeto de que la Educación tenga derecho a las tecnologías de la información y la comunicación, innovando la escritura y la lectura, integrándose desde la provincia al mundo, de tal manera que sean los mismos profesores, estudiantes y la comunidad educativa en general quienes cuenten sus relatos y se expresen sobre lo que ha pasado y pasa en su territorio más allá de lo geográfico. La idea es que al conocer nuevas estrategias comunicativas y diversas formas mediáticas para enlazar lo local a lo nacional e internacional, la vida y futuro de ese territorio conflictivo pueda tener su propia mirada de cómo quiere solucionar sus problemas sociales, cómo desarrollar su cultura e integrarse a la modernidad tecnológica, científica y artística. Hemos creído siempre y lo estamos confirmando hoy, que la educación junto al arte es uno de los últimos lugares que nos quedan como agente importante para las grandes transformaciones sociales, no importa si los pueblos están sumidos en el más crudo conflicto o  sus habitantes dormidos en el letargo provincial, tal como no los recuerda Juan Manuel Serrat en Pueblo Blanco.

G.H. ¿Qué logros pretendes conseguir con vuestro trabajo en el Guaviare?

J.C.G. Apoyar desde el espacio educativo y cultural la implementación de los acuerdos de paz en ese territorio a través de los proyectos, experiencias y actividades educomunicativas e interculturales que se están desarrollando. Una vez que la comunidad educativa se empoderé propondrá nuevas estrategias comunicativas pasa sostener la convivencia en la región. El proyecto y sus resultados se pueden consultar a través del libro Memorias del Proyecto LEM (2017),  documentales, informes y videoclips que aparecen en YouTube (Guaviare LEM) y fundamentalmente a través de la página www.lemguaviare.com

Intro LEM: https://www.youtube.com/watch?v=k4Fej_owUuY

Trailer documental El retorno de la Memoria

http://untelevision.unal.edu.co/detalle/article/el-retorno-de-la-memoria.html

Trailer documental Guaviarí: escritores del Guaviare

http://untelevision.unal.edu.co/detalle/article/guaviari-talleres-de-escritores-del-guaviare.html

Documental completo Guaviarí: taller de escritores del Guaviare

http://untelevision.unal.edu.co/detalle/cat/documentales/article/guaviari-taller-de-escritores-del-guaviare.html

Etnografía audiovisual I: https://www.youtube.com/watch?v=Y_nK6JlJKLU

Etnografía audiovisual II: https://www.youtube.com/watch?v=3k_nvOGWP6M

G.H. Recordemos que en los años ochenta en Colombia se identificó a la Unión Patriótica  como el brazo político de las FARC y se produjo un verdadero genocidio. El 11 de octubre se han cumplido 30 años del asesinato de Jaime Pardo Leal. ¿Cómo analizas la participación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la escena política a través del nuevo partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común?

J.C.G. Lo que pasó con la UP fue realmente vergonzoso para un país que dice tener democracia, porque no se dejó participar en política a quienes tienen otra forma de pensar lo político. Es decir, se eliminó al Otro y a los Otros a nombre del control político conservador, reaccionario, paramilitar. El miedo a construir consenso y convivir con las diferencias produjo ese desastre social que has recordado. Hoy las cosas son diferentes, pues hay más consenso político y sobre todo social, aunque debo decir que hay asesinatos de lideres campesinos y comunales por parte de reductos paramilitares que, junto con una parte de la guerrilla, hoy pierden el poder de las tierras y del negocio del narcotráfico. Hay tensión, claro, en lo que pasará, pero también hay más conciencia de que negociar con la guerrilla más antigua del mundo implicaba acogerlos en la democracia, así fue con los ejércitos paramilitares, perdonar sus acciones hechas a nombre de esta o la otra parte del pueblo, negociar con ellos el desarrollo del país que todos queremos. No es solo firmar la paz, ni perdonar a medias, toca convivir y crear situaciones más allá de la tolerancia donde podamos construir un futuro posible. Todos, de alguna manera, somos responsables de nuestra historia, por presencia o por ausencia.

G:H. ¿En qué situación se encuentran la diversidad de pueblos indígenas de Colombia?

J.C.G. Agotada y mermada. Todavía hay diversidad, pero el conflicto armado, no digo ya político, sino del narcotráfico y ese otro que no suele nombrarse que va de la mano de los poderes económicos, los depredadores de tierras, los desalojadores, los usurpadores que reducen los territorio indígenas a geografías mínimas y que el gobierno para el discurso nacional de políticas públicas, convierte en parques nacionales. Los indígenas que reconoció la constitución del 91 y los invistió de derechos, siguen siendo los hermanos menores en extinción, sus lideres asesinados, reducidos. En el Guaviare, Vichada, Vaupés, se hablan muchas lenguas todavía que corresponden a etnias vivas (Wanano, Tukano, Piratapuyo, Maku-Puninave, Cubeo, Siriano, y otras), pero los indígenas en las ciudades y pueblos ya no articulan su lengua, les da vergüenza, miedo. Las instituciones gubernamentales y sobre todo las educativas no hacen nada para respetar esa diferencia y aprender de ella; promocionan el estudio del inglés como la única solución para el reconocimiento y la relación internacional; para fuera todo, para dentro nada, o muy poco. En algunos lugares, como en el Vichada, por ejemplo, hay implementación de programas  Etnoeducativos, pero apenas se comienza o si ya se comenzó no se conoce; esperamos que no sea tarde. La riqueza etnográfica y arqueológica del Chiribiquete en el Guaviare compartido con el Caquetá, es lo más hermoso que estás culturas tienen para interrogar al mundo. Da pánico que conviertan eso en un lugar turístico para vender piedras con el arte sagrado de los Carijona o el gran mito de Yurupary en estampitas para la billetera.

G.H. ¿Qué momento vive Colombia en el aspecto cultural, literario, cinematográfico?

J.C.G. Después del macondismo garciamarquiano que es nuestro gran antecedente literario, nuestra escritura mundial que le mereció el nobel, hay mucha literatura con otra mirada y escritura, creo que menos metafórica y más realista con indagación cotidiana y exploración intimista (poesía, novela cuento y teatro), el premio Tusquets a Los Ejércitos de Evelio Rosero, El ruido de las cosas al caer, premio Alfaguara, de Juan Gabriel Vásquez, el actual Rómulo Gallegos a Pablo Montoya, que ya lo había ganado el reconocido William Ospina; en poesía gano aquí en España, hace unos años, Piedad Bonnet el premio de la generación del 26; son solo unos cuantos datos, pues en las regiones se cultivan todos los géneros literarios y en una factura deslumbrante, falta mucha promoción y difusión. Hay una gran producción cinematográfica que hoy recorre la salas de Europa y Estados Unidos, obras premiadas en los más importantes festivales del mundo que refieren el conflicto social y la violencia política colombiana, pero que lo hacen con destreza, talento y creatividad, e incluso está la presencia de la mirada femenina no como tema sino como dirección; baste nombrar las más recientes: La tierra y la sombra de César Acevedo, El abrazo de la serpiente de Ciro Guerra, Qué viva la música! de Carlos Moreno, Alias María de José Luis Rúgeles, Los hongos de Óscar Ruiz Navia, Chicas nuevas 24 horas de Mabel Lozano, Los Colores de  la montaña de Carlos Arbeláez, Mateo de María Gambo Jaramillo, La eterna noche de Las doce lunas de Priscila Padilla,  Ella de Libia  Stella Gómez, Don Ca de Patricia Ayala, Señorita María, la falda de la montaña de Rubén Mendoza, Jardín de Amapolas, la película de mi paisano Juan Carlos Melo.

IX Congreso internacional de Trama y Fondo ¿Qué es el cine?,
Universidad de Valladolid.

G.H.  Por Valladolid han pasado ilustres futbolistas colombianos como “el pibe” Valderrama, Rene Higuita, Leonel Álvarez y el entrenador Pacho Maturana, entre otros. ¿Qué destacarías del mundo del deporte en Colombia hoy?

J.C.G. El ciclismo del boyacense Nairo Quintana, el antioqueño Rigoberto Urán, el bogotano Esteban Chávez, el nariñense Darwin Atapuma, el caleño Jarlinson Pantano, el salto largo de Catherine Ibargüen, las pesas de Oscar Figueroa, Isabel Urrutia y Mabel Mosquera, al atletismo de Ximena Restrepo, el ciclismo de Mariana Pajón y Cecilia Baena, la medalla de oro en el mundial de atletismo del nariñense Luis Fernando López, y tantos otros que precisamente no son futbolistas.

G.H. Como ya sabes yo sigo enamorado de Colombia y desde mi primer viaje allá por el año 1995 he podido conocer un poquito de ese hermoso país. ¿Dinos tres lugares para disfrutar de nuestra Colombia?

J.C.G. Guaviare, tesoro ancestral de Colombia; el eje cafetero (Quindío, Risaralda, Caldas) y Nariño, paraíso verde estremecedor, tierra valerosa y especial, eterna en el saludo con sus carnavales de blancos y negros, patrimonio de la humanidad. Nariño hoy produce el mejor café de Colombia.

G.H. Por último agradecerte este encuentro con el pueblo de Cabreros del Monte y preguntarte donde podemos profundizar en el conocimiento de tu obra.

J.C.G. Mil gracias Gregorio Hernández por esta entrevista y reconocimiento. Creo que algo de mi obra queda en la biblioteca de Cabreros del Monte. Varias de las realizaciones audiovisuales se pueden ver online: El Pacto, Carros Alegóricos, La Semana del Diablo, Viaje a la Claridad, Guaviarí, El retorno de la Memoria: http://untelevision.unal.edu.co También hay mucho dato regado por las redes sociales:

http://escritorescolombianos.blogspot.com.co/2006/11/julio-csar-goyes.html

http://www.redescritoresespa.com/G/goyes.htm

http://ieco.bogota.unal.edu.co/docentes/

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