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Emprendimiento en Colombia tiene un atraso de más de 60 años

La tercerización del trabajo y la falta de disciplina e incentivos económicos amenazan las iniciativas empresariales de los jóvenes del país.

Actualmente se están creando en Latinoamérica nuevos ecosistemas para generar empresa, pero según lo advierte Juan Pedro Anzueto –administrador de empresas y MBA en el Incae Business School– la región sigue en deuda porque emprender todavía resulta difícil.

“Los mercados financieros se perciben anómalos, y es allí cuando emprender se convierte en riesgo; aunque este tenga situaciones adversas tiene que ser aceptado y valorado. El riesgo se debe aplaudir”, comentó el experto.

Por su parte Álvaro Viña, profesor y director de la Unidad de Emprendimiento e Innovación de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), asegura que infortunadamente en temas de emprendimiento Colombia –comparado con el contexto latinoamericano– presenta fallas en las políticas públicas, las cuales se basan en actividades concursales o de convocatoria para asignar unos recursos que de por sí son escasos.

“La actividad emprendedora de algunos jóvenes no es de calidad. No estamos construyendo empresa para la Colombia del 2100. La Nación ha empezado a hacer ese tránsito, pero nuestro retraso oscila entre 60 y 100 años”, afirmó el docente.

Las actividades para emprender, agrega Anzueto, se basan en la fuerza y las ganas que tiene la juventud, y que solo se inspiran en la parte de ensueño del negocio: “pero cuando están a mar abierto se necesita menos romanticismo y que el joven se prepare, saber a qué va y qué tiene que llevar en su caja para salir adelante”.

Sin embargo la tercerización hace que en el país se deba analizar cómo se están enfocando dichos emprendimientos, porque algunos están generando empleo, pero no de la manera sostenible que muchos esperan.

Para el profesor Viña este análisis se debe enfocar en el conocimiento, es decir en las universidades, porque es allí donde se “posibilita y propicia una cultura emprendedora, no para la generación de empleo”.

A su vez Anzueto criticó el modelo de la contratación por prestación de servicios, porque en su opinión no se adquiere la experiencia necesaria para comenzar bien un negocio físico o digital.

“Trabajo si hay, lo que no hay es empleo. Esta es la lógica de trabajar por proyectos. Si los hay, la fuerza laboral anda, si no, la mano de obra laboral y mental cambia, pues no se adquiere la disciplina que el emprendimiento requiere, y cuando uno es joven tiene cosas para mostrar, pero no quién compre una garantía de su trabajo”, sostuvo el profesor Villa.

Emprendimientos digitales

Ante la falta de trabajo y el aumento de la tercerización, muchos han visto en los emprendimientos digitales una alternativa que obliga a doblar los esfuerzos, precisamente para convencer a algunas partes de que lo que el emprendedor tiene genera valor.

No obstante tales iniciativas también despiertan miedos, particularmente en seguridad digital. Es una situación que preocupa, pero, siendo honestos, es necesario estar preparados, no hay vuelta atrás en el avance de estas tecnologías, que nos hacen una sociedad mucho más eficiente, dijo el experto Anzueto.

Por su parte el profesor Viña manifestó que en el mundo digital estos emprendimientos sin la debida preparación ponen en peligro a los usuarios y sus derechos de privacidad. Y aunque existen mejoras que han ayudado a detener ataques y robos de información, la preparación profesional y la disciplina funcionan a la hora de desarrollar formas para ser más competitivo, dar respuestas rápidas y no morir en la inmensidad de internet.

(Por: fin/OM/MLA/LOF)

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