En Nariño, prueban rendimiento de nuevos pastos

Las variedades de raigrás Aubade, Bestfor Plus y Boxer lograron una producción anual de 17 toneladas por hectárea, frente al promedio de 12 toneladas que registran otros pastos en Cumbal, Sapuyes y Pasto, en Nariño. Esto implicaría una mejor nutrición de las vacas lecheras.

Maryory Cadena, magíster en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) Sede Palmira, afirma que la producción de los tres genotipos de raigrás superó en un 42 % el promedio registrado en dichos municipios nariñenses

Uno de los retos del estudio de la investigadora Cadena fue evaluar el comportamiento de variedades de esta planta forrajera en Nariño, concretamente en el trópico alto de Nariño (por encima de los 2.900 msnm) para incrementar la oferta de forrajes o pastos.

“Uno de los pastos predominantes en Nariño es el kikuyo, que es muy susceptible a daños por heladas, sequías y enfermedades, factores que reducen su potencial productivo”, señala.

En tal sentido, los genotipos de raigrás demostraron mayor tolerancia frente a sequías y fueron poco afectados por enfermedades, por lo que podrían representar una alternativa de alimentación para bovinos productores de leche.

Al respecto, la investigadora menciona que “los productores suelen comprar los raigrases que más se venden en almacenes agropecuarios sin conocer su comportamiento agronómico ni cuáles variedades son las más adecuadas para sus localidades”.

De alto rendimiento

Para el estudio se comparó el rendimiento de diez genotipos de raigrás. Se eligió a Pasto, Cumbal y Sapuyes por ser grandes productores de leche en el trópico alto.

Durante el proceso, en cada municipio evaluado se sembraron cuatro parcelas por cada una de las variedades, es decir 120 parcelas de 6 m2 cada una.

Después de la siembra se esperaron 90 días para que las plantas se establecieran bien en el campo. “Una vez cumplido este plazo, se hizo un corte de uniformización, y 25 días después se realizó la primera evaluación considerando factores como la presencia de enfermedades, el porcentaje de materia seca generada y los rendimientos”, explica la investigadora.

La segunda evaluación se hizo un mes después; la tercera a los 35 días y la cuarta a los 40 a días, completando el primer ciclo de estudios. Los resultados se obtuvieron tras cuatro ciclos, con 25 días entre cada uno, para completar cerca de un año de investigación.

Los genotipos que mostraron mejor rendimiento superaron en un 42 % la producción promedio de los forrajes en esos municipios. Según la investigadora, los costos de utilizar este material son los mismos que los de uso predominante y la implementación no requiere de conocimientos técnicos en profundidad.

“En localidades escogidas los genotipos mostraron estabilidad. Se podrá diversificar la oferta forrajera para los productores y esto es importante porque hay más de 31.000 productores de leche en el trópico alto de Nariño”, precisa.

Como proyección para su investigación, que adelantó de la mano con Corpoica, se plantea estudiar a profundidad la calidad nutricional de las variedades de raigrás y evaluar su comportamiento en otras localidades de Nariño.

Según el artículo “Metodologías para la evaluación de praderas de kikuyo”, publicado en la revista Despertar Lechero, este tipo de pasto representa entre el 70 y el 90 % de la composición botánica de la mayoría de las praderas de las zonas de altura del país.

(Por: fin/FH/dmh/LOF)

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