«Es incomprensible que el Alcalde Romero haya mandado a la basura un proyecto» Diego Erazo

Por: Diego Humberto Erazo Tena

La semana pasada algunos amigos y funcionarios del orden regional preocupados por el futuro del proyecto Ciudadela del Conocimiento, me llamaron a comentarme la nefasta noticia sobre la liberación de recursos con cargo al proyecto; esto en términos entendibles representa la cancelación de los $ 2.734 millones de pesos que habíamos hecho aprobar para la terminación de estudios de arquitectura e ingeniería del mencionado proyecto. Lo anterior ocasionado por no realizar el proceso contractual a cargo de la Administración Municipal del señor Ricardo Romero de conformidad a la Ley 80 de 1993; dicho proceso incluía también la posibilidad de realizar con entidades nacionales de prestigio un convenio interadministrativo para la finalización de los estudios. Este reclamo público lo hago como ipialeño, como profesional y como una persona responsable que hemos estado al frente de proyectos de desarrollo tanto en nuestro Departamento como en otras partes del país, sabemos de todas las dificultades que significan disponer de recursos para el financiamiento de la pre inversión para cualquier tipo de proyecto.

Como es de conocimiento público el proyecto Ciudadela del Conocimiento fue un proyecto muy pregonado por el anterior Alcalde; sin embargo pecó de negligente al no haber realizado la contratación del mismo para frustración de los ipialeños y de todos los profesionales que intervenimos en su estructuración, además de las autoridades regionales del OCAD Pacífico, quienes así me lo han manifestado.

Es una gran pérdida para Ipiales y para nuestro Departamento la no finalización de este proyecto, a juicio del mismo Ministerio de Educación, el proyecto se podría haber convertido en modelo nacional para el mejoramiento de la educación en todos sus niveles; tal y como lo habíamos conceptualizado luego del fracaso inicial direccionado por el Alcalde en donde no participaron la ESAP, UDENAR y el SENA.

Haber logrado la aprobación inicial no era de poca monta ante unas entidades de alta exigencia técnica como lo son el Departamento Nacional de Planeación, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Transporte, entidades a las cuales acudimos para presentar nuestro proyecto, considerado de innovación en el campo educativo y social. Debo decirle a la comunidad ipialeña que como profesional hice todo el acompañamiento a mi alcance, logramos la aprobación del proyecto, algo de por sí, difícil de conseguir; con funcionarios de la Secretaria de Hacienda se realizó un tortuoso proceso para hacer expedir el Certificado de disponibilidad presupuestal del Sistema de presupuesto y Giro de Regalías con fecha 12 de noviembre de 2019; dicho documento era necesario para que el Alcalde proceda a realizar la fase contractual y proceder de esta manera a la ejecución de los recursos; proceso no adelantado por el Alcalde, aunque disponía del tiempo suficiente para hacerlo.

Así las cosas, resulta totalmente incomprensible para nosotros que el Alcalde Ricardo Romero no haya finiquitado el proyecto en mención y haya mandado a la basura un proyecto cuya estructuración nos costó trabajo y recursos a todos aquellos que participamos en su elaboración. El progreso de los pueblos, el desarrollo de los países se materializa mediante la ejecución de proyectos de esta dimensión y más aún, de proyectos educativos de esta naturaleza. Cuando se falta al juramento en la posesión como autoridad, como Alcalde, no queda más que DIOS y la Patria se lo demanden

Comentarios

Comentarios