Es tiempo de mirar hacia adelante

Por: Julio César Misnaza Morán

 

Normalmente escuchar historias extraordinarias nos llena el alma de imaginación y más si son contadas por expertos o gente que ha vivido la experiencia y ha tenido  la suerte de estar en ese instante  y espacio determinado, pero este escrito  aunque toque la historia y la ponga en un espacio reservado, no necesariamente ese espacio es bueno, les contaré por qué.

Las ciudades, culturas, sociedades, como todos sabemos  tienen un comienzo y ese comienzo o génesis tiene un porqué, o causa(s); que a su vez implican resultados posteriores… de allí que si entendemos la historia, seremos capaces de entender nuestro comportamiento tanto como individuos sociales  e individuales.

Pero una cosa es entenderla y asimilarla y otra  muy diferente es usarla para remembrar épocas pasadas y estancarse en lo que fue,  ya sea para bien o para mal, pero  fue…

Hace algún tiempo pude conocer personalmente a un periodista y escritor que en los  últimos años ha logrado cautivarme,  siempre lo leía en sus columna en el Miami Herald y por esas obligaciones académicas conocí varias de sus obras  literarias, que son más bien el resultado de una investigación periodística muy exhaustiva y  una narración que a mi parecer  es excelente.

Él, Andrés  Oppenheimer  expone  en uno de sus libros, “Basta de Historias” que es imposible que exista progreso con una sociedad conformista y sin ánimo de superación, algo así como detenida en el tiempo.

Cuando terminé de  leer el libro el cual aparte de mostrar modelos educativos exitosos a nivel mundial y su repercusión, plantea una serie de pasos o elementos claves para que una sociedad progrese; dentro de los 12 puntos que Oppenheimer plantea, esta de primero el de “mirar hacia adelante” punto vital de este escrito y su relación con la región que me vio nacer.

Lo que plantearé a continuación no será una autoflagelación social, yo lo veo más bien como una autocrítica, tal vez el hecho de  haber estado más de 17 años por fuera de la región pero nunca desconectado de ella, me ha hecho formarme un pensamiento del tipo del tercer excluido o del punto de vista del foráneo y más ahora que he vuelto a hacer empresa en Nariño y me he chocado con varios puntos que en mi criterio debeimos haber superado hace mucho tiempo.

Comencemos aclarando algo muy importante, lo que distingue a los países pobres de ricos  o las regiones  en vía de desarrollo, de las más desarrolladas no sólo es que tienen menos capital, sino que tienen menos “conocimiento”, entendiendo este como la visión que tiene la gente de las cosas y de cómo se comportan en determinadas situaciones, de cómo reaccionan frente a nuevos productos y servicios, a nuevas tendencias e incluso a nuevas formas de relacionase; de ahí que las   sociedades siempre  necesitan desarrollar conocimientos, ya que la ausencia de generación  del mismo y la falta de información son la causa de un atraso y  subdesarrollo, y más por esta época electoral en donde he visto de primera mano, como los  casiques políticos juegan con la necesidad de las personas ya sea por un trabajo o un contrato; en una región cuyo principal empleador es el estado, es muy dificil generar ecosistemas de emprendimientos, ya que este tipo de escenarios no dan votos  y si no dan votos, no sirve apoyar.

Sumado a esto está la desinformación, el manejo inadecuado de las redes sociales y  la igeniudad del electorado es caldo de cultivo para ganar votos y generar confusión; sobre todo con temas que  No van más allá de los puntos cardinales opuestos, llamese izquiera o derecha, dejando a un lado asuntos que son importantes y puntuales en el debate electoral, bajo el manto del desatinado concepto del “castrochavismo”, que al final termina por ocultar las problemáticas locales y emplea un miedo fantasioso e irracional para manipular una elección.

Importante también comprender, que el  desarrollo de una región o nación es un proceso complejo que requiere de diversos elementos y mecanismos para su consolidación; es en este contexto donde las regiones o países, específicamente Nariño  debe buscar  nuevas soluciones a los  diferentes problemas que actualmente tiene, independientemente del campo en el que estén (social, económico, político, deportivo etc.), todo con el fin de estar acorde con la  globalización y por ende con la mejora de los niveles de calidad, productividad y competitividad; pero que es competitividad?, en la actualidad existen un sin número de definiciones del término de competitividad, cada definición se adapta a un contexto diferente, de acuerdo si éste se refiere a una empresa, un país ó a un sector económico específico, es decir personalmente  la definición que muestra un panorama más completo en el entorno social es la siguiente: ”entendemos por competitividad a la capacidad de una organización pública ó privada, lucrativa ó no, de mantener sistemáticamente ventajas comparativas que le permitan alcanzar, sostener y mejorar una determinada posición en el mercado”.[1]

Dicha competitividad esta ligada y determinada por la productividad  con la que una nación, región,  grupo de empresas utiliza sus factores de producción; es decir dichos factores que  a su vez  influencian  la competitividad están definidas por la velocidad en que las organizaciones responden frente a los desafíos del mercado,  a los desarrollos tecnológicos, a  las tendencias de la demanda, a los cambio sociales, políticos, económicos, es decir esto conlleva a pensar en nuevos esquemas de organización que apunte a mejorar la capacidad microeconómica de la economía y la sofisticación de la competencia local.

Debemos primero entonces entender  cuáles son nuestras capacidades y debilidades desde el punto de vista de Región y frente a ellas sabremos que oportunidades tenemos.

Creemos saberlo, pero aún no somos conscientes que existen  varios obstáculos que se visualizan;   un limitado acceso a recursos financieros a los emprendedores, unas bajas condiciones tecnológicas, ineficiencia operacional, inexperiencia comercial, baja infraestructura,  baja cualificación del recurso humano, alta dependencia de los otras regiones, entro otros, es decir derribar estos obstáculos requiere de políticas  tanto públicas como privadas  que actúen como redes  que aunque  juegan funciones diferentes, tienen roles interrelacionados que apuntan a la creación de una economía productiva y que cuyo principal papel está centrado en la focalización de esfuerzos, la protección de los bienes y  las capacidades públicas, ya que una correcta estructura de la misma nos va a permitir hacer más eficiente y efectivo los procesos relacionados con  la competitividad.

Es claro que el estado y su representación departamental y  local  juegan un papel muy importante dentro del proceso de crecimiento regional (cosa que algunos gobieros de turno han tratado de hacer e implementar), aportando un entorno adecuado y unas  bases apropiadas para el desarrollo de empresas públicas y privadas competitivas, pero ahí está la falla, tanto el  departamento de Nariño y Pasto como capital  deben tener claridad en relación con los objetivos y estrategias a seguir, a fin de cuentas lo que se busca es  pasar a un nivel más avanzado de desarrollo y de ser posible saltar etapas dentro del proceso; de ahí que es importante  fomentar la formación de personal de alto nivel (licenciatura y hasta doctorado) e incentivar la I & D en ciertos campos específicos relacionados con sectores objetivos de la economía; para ello se debe escoger aquellas  áreas en la cuales  la ciudad  y la región posea ventajas comparativas, dichas  ventajas se pueden y deben convertirse , por supuesto, en ventajas competitivas dinámicas y de alto impacto, para ello se requiere, entonces una  mayor presencia por parte del estado en la promoción de iniciativas empresariales, aspecto que aún es muy incipiente en la región.

Ejemplos de desarrollo hay muchos, lo importante es establecer nuestras ventanas de oportunidad, definiendo de manera clara hacia donde se orientan las necesidades de la demanda, a la utilización de nuevos tecnologías, consecución de nuevos materiales, desarrollo de sectores que tengan un gran impacto social y económico; así mismo el  apoyo a los nuevos negocios basados en Tic´s y de base tecnológica, focalización de mercados e incluso tomar las buenas prácticas de otra región y no creer que nos las sabemos todas.

La idea es sencilla, copiar modelos exitosos en una economía tan globalizada como la actual, es permitido, lo importante es  saber adaptar dichos modelos a la región donde se van a aplicar, conociendo las limitaciones y también las fortalezas.

La pregunta del millón: ¿cómo lo logramos? ¿Qué estrategia de integración y articulación productiva y comercial es la más adecuada?, ¿Realmente existen las condiciones necesarias para la implementación de una estrategia de integración y articulación productiva  comercial?

Para empezar definiremos 3 habilidades que son base primordial en la competitividad y a la cual le sumo una cuarta que tiene que ver mucho más con la simple aplicación de un modelo y es más como un cambio de perspectiva mental.

  1. Habilidad para producir: aumentando la eficiencia productiva y comercial.
  2. Habilidad para vender: participar en los mercados mundiales identificando las condiciones y necesidades de la demanda.
  3. Creación de un ambiente de negocios: construcción de una plataforma empresarial orientada estratégicamente al desarrollo de la industria y con ella de la región
  4. Habilidad para despegarse del pasado y de las fustas y victorias históricas; entender que héroes como Agualongo hicieron su trabajo muy bien hecho en su tiempo y que antihéroes como Bolívar terminaron por morir y ser un héroe ante todo el país.

Las tres primeras habilidades aunque no son tan sencillas de desarrollar son trabajables, la última no tanto. Las primeras deben estar acompañadas de decisiones gubernamentales asertivas y una  cultura que fomente la competitividad, que nos permitirán aprovechar y desarrollar diferentes factores competitivos tanto en las  empresas, creando ecosistemas de emprendimiento,  aumentando su eficiencia operacional,  y   desarrollando  productos con alta carga innovadora y medibles  en un mercado potencial debidamente definido; buscado la  integración productiva con  una marcada dimensión de desarrollo;  creando  relaciones con el entorno Institucional, y  velando por la  Importancia del esfuerzo sostenido y del desarrollo de las  relaciones de carácter estratégico, además de promover la cultura de competitividad  en las PYMES mediante la generación de esquemas asociativos de organización de la producción, los cuales mejoren su inserción en el mercado de productos o servicios; estas políticas y sus  acciones deben ser continuas en el corto y mediano plazo, manteniendo una visión de largo plazo.

En respuesta a la pregunta de ¿Qué estrategia de integración y articulación productiva y comercial es la más adecuada? Se podría escribir infinidad de hojas desde el punto de vista teórico, pero es mejor centrarse en modelos ya establecidos; es claro que el primer aprendizaje que se debe tener en cuenta  es lo relacionado a  la asimilación de dichos  modelos ya que como sucede con frecuencia el traslado de las experiencias de  un lugar a otro  ha sido incompleta y en cierto sentido deformada debido a un sinnúmero de características que diferencian una país o de una región a otra, de pronto ese es el error más común en sociedades que están en vía de  desarrollo.

De ahí la importancia de potencializar nuestras habilidades para producir y vender  ya que son habilidades  dinámicas que generan un cambio que apunta  a  mejorar las capacidades productivas y  comerciales en una actividad económica, teniendo en cuenta  el contexto, la dimensión, los recursos financieros  y la Complejidad de la actividad; de tal forma que permitan establecer un modelo social orientado sobre  la demanda, involucrando  a todos los actores relevantes de la sociedad civil y construyendo  capital social, conformando vínculos  estratégicos y  definiendo un plan de desarrollo con lo que se evidencien los efectos productivos y comerciales  de dicho modelo.

Pero lo más importantes, hablando de la cuarta habilidad; es dejar a un lado la soberbia, el “pastuso come pastuso”, la envidia, el letargo histórico, ese chip que ha venido persiguiéndonos desde tiempos inmemorables, esa costumbre de escudarnos en el pasado para disimular ese  odio  histórico colectivo en contra de todo un país, y el cual no  nos ha dejado ver más allá del Juanambú; y que al contrario ha hecho de la región, una región hermética no solo en sus costumbres sino el modo de ver el mundo, siempre echándole la culpa al centralismo  y quejándonos que no somos tenidos en cuenta, que somos los gallegos de Colombia y que todas nuestra desgracias no son culpa de nadie más que del gobierno; es tiempo, sí señores, de autoevaluarnos, de mirar nuestros defectos, de querer a nuestros antepasados indígenas que nos dieron no solo la vida, sino ese tesón y valentía de las que nos vanagloriamos, pero es tiempo de avanzar, de  entender y dejar de vernos a nosotros mismos como una región extraña de Colombia, que además de estar alejada geográficamente, estamos alejados ideológicamente, es tiempo de dejar la historia a un lado y de mirar hacia el frente.

Mi región  debe florecer a partir de la generación de ideas desde el  desarrollo de la creatividad  que nos sobra a los nariñenses y que año a año mostramos al mundo en cada carnaval, figuras fantasiosas que son  productos de los hombres, y son el  resultado de su capacidad creadora.

De manera que hay que seguir creyendo en nosotros y en nuestra gente, todo con el fin  de generar un desarrollo social sostenible a largo plazo con miras a ser un región  ya no en vía de desarrollo sino una región  desarrollada, pero esto solo es posible en la medida que se cambie la mentalidad ,y digo que es posible debido a hechos verificables, como los de Japón y sus aliados en el continente asiático (Tailandia, indonesia, malasia, corea, Rusia, Turquía), el modelo Finlandés  y más cercano el de Chile que en los últimos años han tenido un crecimiento considerable a pesar de los problemas históricos que toda sociedad enfrenta.

[1]  PELAYO, Carmen María; “La Competitividad”. Obtenido de la página web: http://www.monografias.com/trabajos/competitividad/competitividad.shtml

Comentarios

Comentarios