Estos son los 10 nuevos mandamientos por cuenta del Covid 19

Quienes no han creído en las monsergas de este servidor, premisas con evidencia científica que buscan mejorar la salud integral para enriquecer la vida humana, hoy se lamentan. La gran mayoría de víctimas mortales ligadas al Covid 19 (C19) tenían patologías crónicas que los volvían peligrosamente vulnerables ante una agresión externa como una infección viral que inevitablemente las complica. Mucha gente hoy es consciente de lo que no hizo antes y su arrepentimiento es evidente por lo que pudo haber realizado.

Y todo porque está probado que los más expuestos o quienes son ‘carne de cañón’ para un ataque letal del virus C19 son los sedentarios, quienes tienen sobrepeso y obesidad, los hipertensos y diabéticos, quienes deambulan con el colesterol alto. Personas expuestas a riesgos importantes por sus licencias con la comida, el tabaquismo, el consumo de bebidas alcohólicas en cualquier presentación y unas altas cargas emocionales. En estos casos, además de las propias debilidades por las patologías preexistentes, se presenta una gran afectación del sistema inmunológico reduciendo su capacidad de respuesta.

Ese es el evangelio que venimos predicando hace tantos años fidelizando a un sector, pero con otro más ‘pagano’, afecto a los ‘pecados’ y a los placeres mundanos, hoy las víctimas favoritas del C19. Y en tantos casos considerándose invulnerables. Pero no ha sido así, la pandemia y presencia activa del coronavirus más trasmisible hasta hoy jamás conocido, desnudó y castigó mucho más a estos pecadores. Los mismos que en tantas ocasiones se jactan de cumplir con los mandamientos de la Ley de Dios, bajo el axioma compensador: “el que peca y reza empata”.

El ataque sin compasión del virus SARS CoV-2 provocando una de las peores tragedias de la humanidad, demuestra los pecados modernos del hombre. Exige replantear los más profundos comportamientos y es evidente que los tradicionales mandamientos no han mejorado el comportamiento humano, y poco o nada contribuyen en el mantenimiento de la salud y en una vida plena; menos para ganarse el cielo en vida.

Lo que no ha hecho algún Concilio Vaticano, ahora lo hace un coronavirus: la inevitable reforma a los 10 Mandamientos para moldear una nueva normalidad. Algo que el padre Astete nunca previó para estos tiempos. Entre los nuevos preceptos que sutilmente obliga a “reglamentar” el C19 están:

  1. Amarás tu vida sobre todas las cosas, para ello seguirás las indicaciones de este nuevo evangelio
  2. No te dirás mentiras a ti mismo; te mantendrás en un peso justo, incluso por debajo del adecuado.
  3. Santificarás tu cuerpo, eliminando el contacto con bebidas alcohólicas, tabaco y sustancias psicoactivas.
  4. No matarás animales; evitarás o reducirás el consumo al menos de carnes rojas.
  5. Honrarás tu ser, haciendo de tu cuerpo un templo del ejercicio y moviéndolo todos los días
  6. No cometerás actos impuros contra ti mismo, evitando la vitamina Ch (Chorizos, chancho, chunchullos, chuletas, chicharrones, etc.), los alimentos procesados y empacados.
  7. No consentirás pensamientos ni deseos insanos seducido por el azúcar añadido, ni las bebidas azucaradas.
  8. No robarás el tiempo ni la tranquilidad de los demás utilizando el chisme, el rumor, la hipocresía, la deslealtad y la mentira.
  9. No levantarás falsos testimonios ni mentiras, utilizando el anonimato y las redes sociales que te pueden convertir en delincuente.
  10. No codiciarás flamantes autos, ni todo aquello que use combustibles fósiles. Dedica cada día a hacer acciones de sostenibilidad y equilibrio del planeta.

Si cumplimos al pie de la letra estos nuevos preceptos “divinos”, lograremos una vida extraordinaria encontrando el cielo y la felicidad en la faz de la tierra. Es la mejor fortuna que podríamos tener por encima de los supuestos más ricos del mundo. Pero más aún, estaríamos inmunizados al menos en un 90% frente a cualquier agresión, producto del contagio con el virus Covid 19. El sistema inmunológico logrará su mejor vigor. Esta tabla y decálogo son la mejor vacuna, no solo frente al coronavirus, sino también ante la mayoría de males que acechan a los hombres.

Apostilla: La pandemia deja duras lecciones y transformaciones. Este nuevo decálogo puede ser la mejor guía para lograr una nueva humanidad.  Más grande y más sabia… más humana.

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