publicidad

Fervor del alma

Por: Camilo Mafla

Cuando una persona por mas cercana o lejana que pueda llegar a ser, por casualidad te dice: vamos a tomarnos algo para entrar en ambiente; no creas en sus palabras, para que una persona entre en ambiente no debe estar fuera de sí; por el contrario, estar en ambiente, es estar concentrado, observando y escuchando, principalmente para poder participar y disfrutar de las relaciones personales que se pueden desarrollar en muchos contextos que un ser humano se pueda encontrar. Resabios culturales de los que debemos reflexionar y tomar nuestras propias decisiones y ver que eso, es un vil licor que saca lo peor del más respetable hombre.

Cambiar los lugares que frecuentas es decisión tuya, el poder sobre ti mismo, único poder saludable[1]; jóvenes que están en nuestras escuelas y nuestras universidades, libre pensadores que serán los que dirijan nuestras ciudades, no se dejen arrastrar; porque si te tomas uno cada semana y luego aumenta, cuando ha pasado el tiempo se ha vuelto una rutina, y te tienes que tratar, porque ya es un vicio; le tienes que decir a los amigos que no, entenderán y quizá aprendan, no importa cuando; que lo maravilloso, extraordinario y hermoso de la vida, te necesita dentro de tus cabales.

Quizá el único vicio arriba de la tierra que no hace daño, es el amor[2] . Llena tu vida de nuevas relaciones o afianza los vínculos que antes creaste, llénala de cosas que verdaderamente te hagan sentir feliz y gasta el tiempo de tu vida en lo que más quieres, no te obligues a estar donde tú no quieres. El alcohol, es un estimulante vergonzoso y pasajero; no fortalece la virtud, pero suele despertar, aunque temporalmente, los corazones apáticos y cobardes[3]; la decisión es tuya, empero no hagas nada que pueda perjudicar a los demás[4].

J.C.M.P.

[1] Pensamientos, Facundo Cabral

[2] Charla, Lucía Topolansky

[3] Tratados filosóficos, Séneca

[4] Conversaciones, Erika Paredes

Comentarios

Comentarios