Héroes sin capa y sin escudo

 * Por: Luis Fernando González.

El dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht esgrimió la máxima que dice: “con la guerra aumentan las propiedades de los hacendados, aumentan las miserias de los miserables, aumentan los discursos del general y crece el silencio de los hombres”; frase que encontramos acertada en esta época en que la humanidad enfrenta una ¨guerra¨ en contra del coronavirus y que ha hecho que en esta crisis general afloren entre nosotros, lo mejor y lo peor de la condición humana.

Por ejemplo, vemos como mentes perversas se lucran con las necesidades de los más desprotegidos, somos testigos de gobernantes y comerciantes que sacan provecho con sobrecostos y facturaciones exageradas de las ayudas que se deben repartir a las poblaciones más indefensas y ávidas de nuestra solidaridad. Pero también ha salido cosas loables como lo es el espíritu de la solidaridad para con las personas económica y socialmente vulnerables y se ha hecho un reconocimiento de héroes al personal médico y de salud quienes han sido los primeros en poner el pecho frente a los pacientes contaminados con el COVID-19; situación que antes pasaba desapercibida por la sociedad y el estado.

Lamentablemente este  reconocimiento solo es “verbal” y  “no real”, son solo palmaditas en la espalda que no  reconocen ni mejoran la deplorable situación laboral por la que atraviesa esta población que presta servicios de salud, quienes están siendo enviados como soldados en primera línea de combate a enfrentar esta ¨guerra biológica¨ por llamarla de algún modo; solo reciben el nombre de héroes pero se encuentran desprovistos de armaduras, no cuentan como en las series de ficción con capas y súper poderes  para protegerse ellos mismos de esta pandemia; su trabajo se realiza en malas condiciones laborales  y salariales, siendo víctimas de las más absurdas discriminaciones al tiempo que trabajan  sin los elementos mínimos de protección para resguardarse ellos y evitar el contagio de sus familias.

Dejareis de ser héroes cuando la gente no tenga miedo, dejareis de ser héroes cuando a los políticos les interese, ahora solo sois carne de cañón, por eso os llaman héroes (senderos de gloria de Stanley Kubrick 1957)

 Tristemente tanto el Poder Ejecutivo, el Legislativo, el Judicial  y los Organismos de Control, no están atentos al cumplimiento de la Constitución, Leyes y normas que deben garantizar el derecho fundamental a la Salud y el derecho al trabajo en condiciones dignas;  y por el contrario el nivel asistencial está sumido en las más precarias condiciones laborales, lo que ha derivado en la flexibilización laboral, la deslaboralización y la pauperización salarial, además la forma de contratación por orden de prestación de servicios de la gran mayoría del personal de ese orden amparados en normas que son interpretadas a su antojo; esto los ha llevado a tener que trabajar sin estabilidad prestacional, o mas grave aun en algunos casos trabajar contaminados y sin guardar la cuarentena correspondiente en razón a la reiterada e inequitativa forma de contratación, que obligaría a una incapacidad médica sin remuneración, pues abiertamente debemos afirmar que si no se trabaja no hay pago.

Se ha convertido en una plegaria, pedir que se exija a las aseguradoras de riesgos laborales y las instituciones prestadoras de salud, para proveer al personal asistencial de todas las herramientas mínimas para cumplir con la función profesional de forma segura para los pacientes, para sus familias y para el mismo personal médico en general. Ya conocemos de dos médicos muertos, sin contar la cantidad de personal de salud que está contaminado, algunos hospitalizados y otros en aislamiento y cuarentena.

Por ello debe concluirse que a nuestros “héroes o soldados de guerra” como quieran llamarlos, se les deben elaborar medidas preventivas y correctivas antes que ocurran mas muertes, y solicitamos políticas gubernamentales e institucionales de los  entes que rigen y direccionan nuestro sistema de salud,  para proporcionar condiciones laborales, salariales, sociales, de contratación justa, además de la protección personal adecuada para que puedan defenderse, defendernos y proteger nuestro bien mas preciado y derecho fundamental, como lo es la salud y la vida.

*Médico Ortopedista y Traumatólogo.

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