La adversidad es una gran maestra

Cuanto mayor sea nuestro tormento (si aprendemos de ello), mayor será nuestra gloria. Lucio Anneo Séneca.

Una crisis como la que estamos viviendo en estos momentos no estaba dentro de nuestros presupuestos. Nos cogió sin la más mínima preparación. Muchos establecimientos de comercio han cerrado sus puertas; centenares de estudiantes de colegios y universidades se desvincularon del sistema educativo por no tener conectividad; miles de trabajadores se han quedado sin sus fuentes de ingresos; los músicos pasan lo indecible por falta de escenarios para tañer sus instrumentos; los bares y los centros de diversión nocturna silenciaron sus equipos sonoros; las agencias de viajes dejaron de vender sus paquetes turísticos. Y es incierto el momento en que este capítulo llegue a su colofón.

Muchos comerciantes han decidido reinventarse, sea en la manera de llegar a sus clientes con formas atractivas, sustituyendo sus productos o, incluso, llegando a sus casas. Abandonar la zona de confort es el gran desafío en estos tiempos. La competencia está con uno mismo. Es necesario pensar que las piedras en el camino no son un obstáculo, son el camino. Para ello hay que tener una gran motivación que eleve el espíritu empresarial mediante el fortalecimiento emocional.

La debacle empresarial la podemos evitar mediante la visualización de las crisis como oportunidades. Todos los sectores empresariales deben aprovechar el tiempo de la pandemia en aprendizajes, tomando conferencias, foros y actualizaciones que ofrecen algunos proveedores u obtenerlas en YouTube. Procure desarrollar nuevos productos y servicios. En estos tiempos de crisis muchos comerciantes sustituyeron la mercancía habitual por una nueva que entró en rotación: desde servicios domiciliarios, hasta la venta de tapabocas, overoles e insumos de temporada, pasando por la preparación de comidas.

Es necesario reestructurar la mentalidad. Lo que antes era atractivo ahora ya no tiene demanda; el mundo cambió y no volverá a ser el mismo. El marketing que antes se aplicaba ahora ya no tiene vigencia. Es necesario crear nuevos nichos de mercado buscando clientes en las redes sociales. Ahora, están muy en boga los influencers y gurús digitales que se encargan de crear estrategias para llegarles a los posibles clientes.

Mantenga una actitud de perseverancia. Por ningún motivo se debe abandonar el propósito que se ha forjado. Nada nos podrá detener si nuestra predeterminación es lo suficientemente fuerte. Perder se puede convertir en el mejor maestro, si nuestro ideal es la perseverancia.

Somos más grandes y más fuertes que toda dificultad. La resiliencia es la capacidad de afrontar las adversidades y seguir proyectando el futuro. Y, específicamente, en el campo empresarial con una crisis como la que se está viviendo, se necesita una disposición que nos lleve a salir avante. Se debe tener en cuenta que nada es definitivo, por más que se prolongue, en algún momento llega a su final, y tendremos la oportunidad de retomar las actividades con más ímpetu.

Si se tiene en cuenta que el mundo ya no será igual, es necesario implementar nuevas estrategias; de manera particular el uso de las redes sociales para impulsar nuestros productos, las ventas en línea, pero también es de mucha incidencia la publicidad en estos medios, es muy representativa porque está direccionada a un determinado público y un área de influencia específica, alcanzando mayor eficiencia.

Los medios de comunicación tradicionales ya no gozan de la eficacia con que contaban otrora, a menos que estén conectados a las redes sociales.

Benditas sean las crisis para las personas que tienen capacidad inventiva y creativa, son oportunidades para evolucionar; es el gimnasio espiritual para entrenar la virtud. Tenemos que agradecer los infortunios de la vida para crecer en conciencia y evolucionar en amor, ser una persona más sabia, más trascendente. Esto también pasará.

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