La celebración del onomástico fue inolvidable: gracias, señor alcalde

Como nunca, la ciudad de Pasto vivió un momento de tanta actividad cultural. Fue una circunstancia que se desarrolló durante 15 días, pero los programas que más congregaron asistentes fueron durante una semana. Me atrevo a afirma que fue inolvidable. Nos visitaron personalidades de gran factura, y dejaron enseñanzas que aportan ideas que dinamizan nuestro pensamiento y que trasforman nuestro actuar.

Pocas veces una ciudad celebra el onomástico, por lo general es el aniversario; de tal manera que San Juan de Pasto es la excepción, y lo hace en honor a San Juan Bautista. Lo corriente es que se les celebre el onomástico a las personas, pero no a las ciudades. En el caso de Pasto, se desconoce la fecha exacta de la fundación española, pues no se ha encontrado en los archivos del Virreinato de Quito la Cédula Real que así lo acredite.

Aunque para el historiador Emiliano Díaz del Castillo la fundación de la ciudad se llevó a cabo el 19 de agosto de 1537; solo que el Concejo de Pasto, ante la proximidad del cuarto centenario, decidió aceptar la celebración el 24 de junio, día del patrono de la ciudad, mediante resolución 30 del 23 de agosto de 1938.

De cualquier manera, se celebraron 482 años de fundada la ciudad, y se lo hizo con un gran derroche de cultura. En la programación se pensó en todo y en todos. Fue un menú exquisito que puso a disposición una oferta cultural para todos los gusto y, sobretodo, de manera gratuita.

Se dice que la inversión que se hizo asciende a los 930 millones de pesos, lo cual considero que resulta económico por la gran cobertura de los eventos. Ya habíamos visto la experiencia de los encuentros de Culturas Andinas, que desbordaban los mil millones, y generaban pocos beneficiarios, pues los eventos no eran tan atractivos como los del onomástico.

Es satisfactorio saber que a los grandes eventos llegaron miles de personas que acudieron por su gran atractivo. Es maravilloso ver la plaza de Nariño colmada de gente vibrando de emoción con la presencia de Illapu de Chile o el líder del rock en español, Fito Páez. Estoy convencido que la población pastusa tuvo un gran momento de catarsis, y logró deshacerse de la tensión del trabajo diario.

Enfatizo que hubo programación para todos. El evento de interculturalidad con una famosa Premio Nobel como Rigoberta Menchú, hizo que el escenario quedara pequeño. No menos interesantes resultaron Julio César Gonzáles o más conocido como caricaturista Matador; Sergio de Zubiría Samper, pedagogo; y el sociólogo Robert Ariza. Ellos vinieron a hacer el sano debate de las ideas y nos pusieron a reflexionar con sus argumentos.

Concurso de tríos, Galeras Rock, Raquel Zozaya, Mujeres a la plancha, Fonseca, formaron parte también de ese gran bufete musical que se ofreció en una gran tarima instalada en la plaza de Nariño y con un potente sonido que dejó satisfechos a miles de pastusos y visitantes.

Los Carnavales del mundo es un atractivo que año tras año toma más fuerza, pues viene concitado la atención de miles de personas que se ubican en la senda del Carnaval para apreciar las expresiones culturales de diferentes lugares de la región, Colombia y el mundo. Pero también el cierre de estas festividades con el carnaval de la diversidad con la comunidad Lgtbi, como una manera incluyente y el respeto por el otro.

No menos importante pueden resultar las exposiciones pictóricas en el salón Palatino; pero de verdad maravillosa y novedosa la exposición del Museo del Prado de España, que se realizó en plena vía pública, y una idea diferente que se maneja en el mundo de la ocupación del espacio público para la gente.

Señor alcalde de Pasto, dr. Pedro Vicente Obando, las fiestas del onomástico se disfrutaron plenamente por propios y visitantes de manera sana y con consumo moderado de licor. Le hacemos llegar unas sinceras felicitaciones y nuestra voz de gratitud. Y qué bueno que no se incluyera música del despecho y vallenatos deprimentes.

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