La confianza del gerente

 Julio Bastidas fue nombrado gerente para la emergencia sanitaria por coronavirus, en Pasto, por el alcalde Germán Chamorro de la Rosa. El joven gerente se dio a conocer en la ciudad cuando fue candidato a la alcaldía de Pasto, en el 2012, por parte del Centro Democrático. Varios personajes del partido se deshacían en elogios en aquel tiempo. La senadora María Fernanda Cabal señaló que el candidato era la renovación del partido, la senadora Paloma Valencia, en entrevista con Diario del Sur, afirmó que “Julio Bastidas es un joven con capacidades y liderazgo con ideas y con deseo de transformar el quehacer político en Nariño y en la capital” y el presidente del partido Oscar Iván Zuluaga señalaba que el candidato a la alcaldía era una persona “integra, sin tacha y transparente”. Sin embargo, el 23 de octubre de 2015, el Coronel Javier Pérez (ver vídeo https://www.youtube.com/watch?v=JsSbyqUXH30), comandante de la policía de Pasto, ordenaba la incautación de un vehículo de la campaña de Julio Bastidas, luego de ser encontrado en el Cebadal, vereda del municipio de Tangua, con más de 80 mercados, y, en otro procedimiento aparte, 40 láminas de eternit, que presuntamente iban a ser utilizados en la compra de votos. En los hechos también se vio comprometida la hermana del candidato Juliana Bastidas.

Tras conocerse los hechos, el expresidente Álvaro Uribe le quitó el aval a Julio Bastidas, expresando que “En mi concepto y en estos tiempos esos actos no son válidos, por eso esta mañana (…) yo autoricé a que los directivos de Nariño se le retirará el respaldo político”. Pasadas esas elecciones, Bastidas renunció al Centro Democrático alegando que la mala organización y los pésimos perfiles se habían tomado la dirección del partido en Nariño. Bastidas hablaba de Sonia Navia y Eduardo Alvarado a quienes tildó de politiqueros y buscadores sólo de sus intereses personales. Su hermana Juliana de Dios Bastidas Rodríguez  fue presentada por el concejal Mauricio Torres Silva, el quince de marzo de 2017, para que el Concejo Municipal la condecore con la máxima distinción a la mujer Domitila Sarasty.

Para el 2018, Julio Bastidas se integró a Cambio Radical, partido que le dio el aval para lanzarse a la Cámara de Representantes, con la promesa de que si no llegaría al congreso, el partido le daría el aval para las elecciones a la alcaldía de 2019.

Bastidas tiene formación profesional en Administración de empresas (ocho semestres) y un MBA (dos semestres). Laboralmente se ha desempeñado como consultor financiero en la Importadora Automotriz de Colombia S. A. S. (2008 – 2012), cuyo representante legal para la época era su padre Julio Bastidas Castillo, y en la Reencauchadora Panam de Colombia S. A. S. (2014 -2016), donde también aparece como representante legal, y como consultor en SGC en el Centro de Diagnóstico Automotriz de Colombia S.A.S. (2011 – 2013 y 2014 – 2015), empresa iniciada por su padre y que después pasaría la representación legal a su hermana Juliana del Sol Bastidas Rodríguez. Bastidas también aparece como representante legal de la Estación de Servicio Porvenir Tangua, con matricula N° 92128-2 y de la Estación Servicentro Guadalupe, de Catambuco.

El haber laborado en empresas automotrices donde su padre y hermana eran representantes legales, además de ser él mismo el representante de otras, le ha permitido a Julio Bastidas ocupar puestos en la Cámara de Comercio (decreto 1289 de 19 de julio de 2019 del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo) y ganar un puesto en el consejo directivo de Comfamiliar tras las elecciones de la corporación el 10 de septiembre de 2019.

Julio Bastidas fue vinculado a la alcaldía de Chamorro de la Rosa el 10 de febrero de este año, para que preste sus servicios profesionales en “la asesoría al despacho del alcalde, dependencias de la alcaldía municipal y entidades descentralizadas en los asuntos en políticas, planes, programas y proyectos requeridos para una eficiente gestión institucional”. El cargo no existía en la alcaldía y según el contrato 20200953 fue creado porque para las funciones a desempeñar no se contaba con el personal de planta suficiente. El valor del contrato, por un tiempo de diez meses, es de $77 000 000, más $5 000 000 por viáticos.

Como gerente para la emergencia sanitaria por coronavirus, son, al menos, cuatro las funciones: dotación de hospitales públicos, fundamentalmente en camas UCI y ventiladores, aplicación de pruebas rápidas, articulación con los líderes comunales en asistencia de ayudas humanitarias y seguridad alimentaria.

Según Julio Bastidas, Pasto tiene un sistema de salud preparado para atender la pandemia: el presupuesto COVID del municipio se abrió con tres mil millones de pesos, se han entregado 128 ventiladores por parte del gobierno nacional y se han adquirido más de 20000 mil pruebas de detección rápida, pero a la fecha no se conoce cifras reales de contagio porque éstas están retrasadas en los días y no se han aplicado pruebas masivas. Preocupa también que en el municipio no se ha aumentado la cantidad de camas UCI. Nariño tiene una población superior a un millón setecientos mil habitantes y para brindarles atención en salud dispone de 132 camas UCI para adulto, 16 camas UCI pediátrico, 49 Camas UCI neonatal, 193 ambulancias básicas y 33 ambulancias medicalizadas. Estas no alcanzan a ser de relación 1.5 por cada mil habitantes del departamento para los adultos. De hecho, las 132 camas UCI para adultos se encuentran sólo en Pasto y en Ipiales. Pasto tiene la mayor cobertura de ellas con 107 camas e Ipiales las 25 restantes. De las 107 camas disponibles, 20 se encuentran en el Hospital Departamental, 18 en el Hospital Civil y 69 están repartidas entre diferentes EPS privadas. El Hospital Departamental de Pasto cuenta con veinte camas UCI, cuatro médicos especialistas, 9 médicos hospitalarios y 10 camas UCI neonatos.

En una entrevista reciente (https://www.facebook.com/pag10com/videos/3655950454479136/), Bastidas, ante las preguntas sobre dotación del sistema hospitalario, el gerente no sólo no respondía con datos exactos de mejora de la situación en Pasto sino que descargaba la responsabilidad del contagio en la ciudadanía y en las EPS la dotación de elementos de bioseguridad para el personal hospitalario.

Preocupan además dos situaciones, por un lado, el gerente de esta emergencia sanitaria invitaba a la ciudadanía a colaborar en los programas de soberanía alimentaria donando dineros a una cuenta de la Fundación Porvenir, perteneciente a la Cámara de Comercio. Pero aún es incierto la clase de controles que se está haciendo con las posibles donaciones en dinero.  Bastidas aplica a la vieja fórmula de la confianza ciudadana.

Un segundo tema preocupante es lo referente a la ayuda humanitaria a los sectores vulnerables. Hasta ahora varios líderes comunales han expresado que la administración municipal no se ha articulado con ellos y que no se está brindando un acompañamiento necesario para llevar la ayuda humanitaria tras la pandemia que estamos viviendo. Urgen medidas, de igual forma, que lleven a aliviar el pago de servicios públicos. En días anteriores, Cedenar dio a conocer una primera decisión del cobro de la energía eléctrica por promedio, la cual fue rechazada por la ciudadanía, y, luego, en un segundo comunicado, la empresa cambia su decisión por diferir el pago de la factura, pero aún no se ve el acompañamiento de la administración municipal.  Tampoco se está haciendo un control serio en los precios del mercado. Hoy vemos como en el mercado las frutas, las verduras, la carne ha incrementado su valor. Un panal de huevos pasó de conseguirse de $8000 a $15000.

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