La gobernanza criminal en Nariño. Una investigación de InSight Crime

la unidad investigativa de InSight Crime revisó 14 departamentos del país donde los grupos criminales recibieron la noticia de la cuarentena y donde hoy continúan ejerciendo control criminal.

La pandemia provocada por el coronavirus abrió una ventana de oportunidad única para que los grupos criminales en Colombia aumenten su poder, aprovechando el cambio de condiciones, las prioridades estatales y las distracciones del gobierno.

Tras cinco meses en cuarentena, los actores criminales colombianos han movido el tablero criminal del país, para volver a una “normalidad” con nuevas condiciones.

Como en el resto de la región, muchos grupos en Colombia impusieronsus propias medidas de aislamiento, dejando de lado las ya decretadas por el gobierno. Desde panfletos imponiendo toques de queda y “cuarentenas”, retenes ilegales y hasta homicidios, los grupos criminales han aprovechado la pandemia para fortalecer su control.

Human Rights Watch registró medidas impuestas por los grupos criminales en al menos 11 departamentos del país, hecho que les ha permitido posicionarse en las zonas rurales.

Sin embargo, estas medidas no significan solo que los grupos estén sustituyendo a las autoridades sanitarias. Los hechos en regiones como Nariño, Cauca y Norte de Santander apuntan a disputas desencadenadas por la reorganización de estos actores criminales en el país, donde la gobernanza criminal avanzó a la par que el virus durante los últimos meses.

Respecto al  departamento de Nariño, frontera con Ecuador, en la región de la cordillera Occidental, en donde operan varios grupos, entre los que se encuentran las ex-FARC mafia, Los Urabeños y el ELN, se han presentado amenazas y restricciones a la movilidad. Además, ha habido amenazas en contra de pacientes positivos para Covid-19, como lo fue el caso de un niño de 13 años en el municipio de Cumbitara.

Las fuertes medidas y los recientes hechos de violencia en esta región, aunque se presentaron en el marco de la cuarentena, parecen estar relacionados con disputas territoriales que estaban antes de la llegada del coronavirus.

En las últimas semanas, estos lugares han sido el escenario de enfrentamientos entre Los Urabeños y las ex-FARC mafia Carlos Patiño, cuyo interés está en expandirse desde el sur de Cauca hacia los municipios de Leiva y El Rosario, lo cual podría aumentar las amenazas por parte de los grupos armados. La entrada de estos grupos a Nariño sería el detonante de los recientes hechos de violencia en ese departamento.

Aquí puede ver la publicación completa de InSight Crime. 

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