La Organización del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto como una red de redes cultural, artística y patrimonial

Aura Patricia Orozco Araújo[1]

La comunicación como encuentro sociocultural, en tanto espacio y momento relacionante de la diversidad micro y macrosocial (Massoni, 2012)[2] es el soporte de estas reflexiones que parten de los postulados de la Nueva Teoría de la Comunicación Estratégica la cual emergió en Iberoamérica a principios del nuevo milenio.

Hice parte del equipo facilitador que construyó el Plan Especial de Salvaguardia del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto en los meses de mayo, junio y julio del 2010, acompañé la realización del diseño y de la metodología de las tres dimensiones que contempló el PES: la dimensión política, la dimensión pedagógica y la dimensión comunicativa. Estuve en todas y cada una de las mesas de trabajo con las instituciones públicas y privadas, en las mingas de carnaval, en los cabildos y encuentros ciudadanos que aportaron a la construcción del PES como el más interesante ejercicio ciudadano y conversacional que haya presenciado en mis 20 años de experiencia como comunicadora social porque estuvieron presentes diversos agentes y gestores culturales, artistas, funcionarios públicos, representantes de los gremios privados, docentes escolares y universitarios, jóvenes, líderes de las comunidades afro que residen en Pasto y representantes de los cabildos indígenas. Diez años después miro en retrospectiva y pienso que al PES le faltaron componentes muy importantes como el relativo al enfoque de género y el del cuidado a la ecología del territorio por el cambio climático. Sin embargo, al revisarlo una y otra vez ratifico que fue un gran contrato social cultural por la salvaguardia del carnaval que emergió de un proceso colectivo, respetuoso, consultado, deliberado y concertado con el constituyente primario de esta manifestación festiva, que un año atrás (2009) acababa de recibir la declaratoria de la Unesco como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Una década después también veo con inquietud que no se han cumplido la gran mayoría de las líneas de acción ni de los objetivos y estrategias planteados para que este PES se materializara en una realidad concreta. Para el propósito de este texto sólo me referiré a uno de los objetivos específicos del PES, el correspondiente al numeral d) el cual se refiere a Fortalecer el ente organizativo del carnaval, como una organización competente con perfil de empresa cultural patrimonial, que sea un ejemplo de salvaguardia y protección en los distintos componentes de la cultura del carnaval y que responda a los retos contemporáneos del carnaval local, regional, nacional y mundial.

La Nueva Teoría de la Comunicación Estratégica explica que las organizaciones se autoorganizan y lo hacen como resultado de la dinámica de la interacción humana y local. La auto-organización es un fenómeno comunicacional y por lo tanto las organizaciones son concebidas como comunicación y la comunicación como organización. En otras palabras, la organización es comunicación y se auto-organiza con y gracias a la comunicación (Krohling, 2012)[3] porque es esta la fuerza y la energía que la hace posible.

Debido al hecho de que las organizaciones están formadas por personas, la comunicación constituye un factor determinante para su existencia y supervivencia. El aporte comunicacional es, por lo tanto, imprescindible en la nueva organización del carnaval para viabilizar en la práctica del día a día los procesos, las redes de conexión, las interacciones, flujos, producción de nuevos sentidos y significados por parte de los sujetos implicados, es decir de los ciudadanos del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto.

Se trata entonces de pasar de comprender la Comunicación en la Organización (ejemplo área de comunicación de Corpocarnaval), a hablar de la Organización como Comunicación. Dicha visión, por tanto, deja de concebir la comunicación como instrumental o como un contenedor o depósito para viabilizar los flujos informativos desde una mirada reduccionista y difusionista y la concibe en una dimensión mucho más humana y de interacción entre los actores dentro de la red de redes del carnaval. De esta manera se pasa de pensar en los clientes -espectadores -consumidores del carnaval para volver a la esencia de esta gran fiesta que son las personas, los ciudadanos y la sociedad del carnaval, es decir su constituyente primario.

Propongo revisar la organización del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto como un trabajo en red, no necesariamente como una ONG, ni como una extensión de la Secretaría de Cultura del Municipio de Pasto, ni como una empresa, ni como un centro cultural, sino como un espacio autónomo e independiente de la dinámica electoral y de la política del alcalde de turno. Sugiero más que un espacio, una metodología o una macroestrategia de comunicación que posibilite la gestación [4] colectiva y cultural del carnaval para generar una red de relaciones comunicantes,   capaces de crear confianzas y lazos de afecto, que evita las jerarquías y propende por la generación de saberes en sentido horizontal donde nadie es más experto que el otro; que sea mediadora y capaz de agrupar a toda la comunidad carnavalera de tal forma que los artistas sientan que les pertenece porque no es un puesto político con el que negociarán contratos o proyectos particulares, sino porque es un referente en el que se reafirman como sujetos creativos y no como sujetos “administrados” o “contratados” que deben cumplir con  acreditaciones. Esta es una red de redes que se piensa como un ecosistema con valor compartido en las dimensiones económica, ambiental, cultural, social, educativa, administrativa -financiera y de gestión, que agrupa a otros nodos compuestos por colectivos, asociaciones y talleres artísticos que trabajan de manera colaborativa y en articulación intersectorial con el sector público, las instituciones educativas escolares y universitarias y con los comerciantes, hoteles y agencias de turismo de Pasto, agencias de cooperación internacional, fundaciones, programas de desarrollo regional y ciudadanos en general que se quieran sumar a fortalecer el núcleo del carnaval que son los talleres familiares y barriales de todas las modalidades. Este trabajo en red tiene como principal horizonte el fortalecimiento de la memoria y de la creatividad que emerge del carnaval mismo, a través de las escuelas de carnaval localizadas en cada comuna y en cada corregimiento en donde hay unos comités de carnaval integrados por niños, jóvenes, mujeres, adultos mayores interesados en proteger el carnaval porque participan en él o se identifican con este y que se reúnen cada mes con los comités de las otras comunas y corregimientos para definir asuntos estratégicos que serán llevados a los dinamizadores de la red madre para que estos las pongan en marcha. Los integrantes de esta red nuclear se postularán por sus competencias y capacidad para gestar el carnaval y serán elegidos por voto popular por los comités de cada comuna y cada corregimiento.  Las 18 personas del Consejo Especial de Salvaguardia tienen experiencia acreditada desde distintos lugares y disciplinas del saber carnavalero para ocupar un puesto ad honorem en este espacio y de igual manera serán elegidos en cabildos de carnaval.

De este modo, gestar y gestionar el carnaval en Red es un modo de organizarse para pensar estrategias en conjunto porque supone que todos tenemos saberes, prácticas, roles, lugares y responsabilidades (Ceraso, 2011)[5]. La red como forma de organización se alimenta y se multiplica porque siempre está abierta a sumar a otros. La gestión en red facilita los modos de obtención y movilización de recursos materiales, técnicos y económicos.

De lo que se trata es de aprender a trabajar en lo fluido (Massoni, 2012) acompañar a los actores o a los ciudadanos del carnaval como constituyentes primarios en ese fluir dinámico y propiciar permanentemente una convivencia de la diversidad festiva existente en donde se encuentran emocionalidades, actitudes, gestos, corporalidades, movimientos, posiciones e intereses. La tarea como red de relaciones es ayudar a que emerjan las diversas expresiones de cada ciudadano/a para crear un carnaval en el que juguemos todos y todas, no solo en los días de su celebración sino también en los tiempos de su organización.

[1] Aura Patricia Orozco, es Comunicadora Social de la Pontificia Universidad Javeriana, especialista en el campo de la Comunicación-Educación-Cultura. Tiene un especial interés en la comprensión de los modos de vida de las comunidades ancestrales y los movimientos sociales, políticos, culturales, espirituales y comunicativos que han estado presentes en el Sur de Colombia. Ha sido asesora del Proyecto de Comunicación y Territorio de la Dirección de Comunicaciones del Ministerio de Cultura. Hizo parte del equipo facilitador que construyó el Plan Especial de Salvaguardia del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto. Fue Consejera Nacional de medios Ciudadanos y Comunitarios ante el Consejo de Patrimonio del Ministerio de Cultura y en la última década ha explorado la relación entre el campo de la Comunicación- la Cultura Festiva y el Patrimonio Cultural Inmaterial en particular del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, tema que constituye su tesis doctoral en el marco del Doctorado en Comunicación de la Universidad Nacional de La Plata-Argentina. Actualmente es docente de la Especialización en Comunicación Estratégica para las Organizaciones de la Corporación Universitaria Uniminuto, sede principal Bogotá. A tres meses de declarada la pandemia por el covid-19 apoyó el inicio de la conformación de la “Red Colombia Festiva” y hace parte del Equipo dinamizador de esta red para promover encuentros, intercambios y aprendizajes entre las fiestas y carnavales de Colombia.

[2] Sandra Massoni. S (2012). Comunicación y Sociedad. Escuela de Comunicación Estratégica de Rosario-Argentina.

[3] Margarida Krohling Kunsch. 2012. Comunicación organizacional integrada, sustentabilidad y compromiso público. Diálogos de la comunicación, No 83 enero-marzo 2012. Montevideo-Uruguay.

[4] Hablo de gestación no de gestión, el término gestión se ha hecho hegemónico en las concepciones empresariales, administrativas y de marketing para administrar, gerenciar, organizar y/o conducir  a los otros, desde un sentido paternalista (Huergo, 2001). Gestionar sobre o para el otro es muy distinto a gestar con el otro. La gestación se entiende como una acción natural, creadora, creativa y artística.

[5] Cecilia Ceraso. 2011. Sembrando mi tierra de futuro. Comunicación, planificación y gestión para el desarrollo endógeno. Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata

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