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La realidad no contada de las espumas de carnaval

Por: Fabio Arévalo Rosero MD*

La diversión y el esparcimiento humanos deben estar exentos del máximo de riesgos si se busca una satisfacción legítima y perdurable. Pero generalmente la mayoría involucionan al primitivismo, que no tenía más opciones de divertimento que manifestar cierto bestialismo al emular a algunos animales del entorno. Muestran una condición humana con laxas libertades sin mayor control inteligente.

Y así al parecer nos quedamos lo cual ha hecho historia, cultura y forjado en tantos casos una idiosincracia fiestera o carnavalera. Justamente en carnavales como el de Pasto y eventos similares en la región se sumaron unos ingredientes de festejo peligrosos y agresivos, pero ligados al sentido de la lúdica. Entre ellos está el uso de harinas, alucemas, cales, talcos y espuma de carnaval. Esta última en algunos lugares la identifican con una de sus marcas de origen brasileño: “Carioca”.

Refiriéndonos a la controvertida espuma, es una sustancia hoy popular por su apariencia inofensiva, pero pocos han tenido el juicio de mostrar su verdadera realidad en el juego carnavalero. Para su uso es expelida desde un envase de lata de acero o aluminio, vía spray o aerosol para generar una enorme volatilidad de burbujas blanquecinas, jabonosas y de apariencia suave. Pero detrás de ello se esconde una terrible realidad, poco contada.

Afortunadamente en el Siglo XXI, en países y ciudades medianamente civilizadas y culturalmente avanzadas, se ha tomado la decisión de prohibir o limitar su uso. En Colombia veamos el ejemplo del Carnaval de Barranquilla en donde desde hace unos 8 años se ha proscrito su empleo en ese gran certamen. Las razones son muchas y contundentes, como para no defender lo indefendible. Veamos algunas de ellas:

  1. Impacto ambiental

La ONU Medio Ambiente en su último informe advierte que “nadie está a salvo de la amenaza de la degradación ambiental si no hay una acción global concertada”. La contaminación está cobrando casi una de cada cuatro muertes en el mundo. Es decir, 12,6 millones de personas al año están muriendo por algún efecto de la degradación ambiental. Ya sea un daño directo a la salud humana o a la destrucción del ecosistema que habitan. Esto es preocupante y hay que actuar en todos los frentes, así de apariencia sean poco significativos. Pero todo suma.

Se habla mucho del aparente bajo efecto nocivo ambiental de estas espumas, pero es en el corto plazo. A mediano y largo plazo sus componentes son más letales para la atmósfera que el mismo CO2. Debemos tener en cuenta que las sustancias espumantes son impulsadas por derivados del petróleo como propano y butano, además del clásico Hidroclorofluorocarbono (HCFC). Generalmente es el isómero HCFC-22 el propulsor de aerosol más utilizado en los envases spray.

Los HCFCs son los principales causantes de la destrucción de la capa de ozono en la estratosfera. Esta zona bloquea los rayos de luz ultravioleta y ayuda a prevenir el cáncer de piel por ejemplo. El HCFC 22 permanece en la atmósfera más de 10 años y su potencial efecto invernadero es casi 2.000 veces mayor que el CO2. Es decir que muy pequeñas cantidades de HCFC de estos envases sprays o aerosoles que emitan, ya generan una importante contaminación ambiental contribuyendo de manera definitiva a acelerar el efecto invernadero.

Revisar aquí artículo relacionado: “El exceso de aerosoles en la atmósfera podría provocar un invierno nuclear”     http://www.tendencias21.net/El-exceso-de-aerosoles-en-la-atmosfera-podria-provocar-un-invierno-nuclear_a30887.html

Otra parte del daño ambiental de estos productos se provoca en la elaboración de los envases. Recordemos que son latas de aluminio o acero y en la fabricación de estos recipientes, por cada kilo de acero empleado se producen 4 kilogramos de CO2 totalmente contaminante en la atmósfera. Es decir en la fabricación de diez mil kilos de latas se emiten 40 toneladas al medio ambiente de CO2. Otro tanto ocurre con el resto de accesorios como el plástico usado, las pinturas, embalajes, etc.

  1. La mala disposición e incremento de residuos sólidos (basuras)

Se destaca que las latas usadas son reciclables, aunque ante la falta de cultura y procesos de recuperación organizados, ese reciclaje no va más allá del 50%. El proceso de reciclaje de estos metales también produce CO2 adicional, en promedio por cada kg de acero recuperado se emiten 2 kg de CO2, en mil kilos de reciclaje de acero hay dos toneladas nuevas de gas invernadero en la atmósfera.

Los accesorios plásticos como tapas no son reciclables, son contaminantes. Entonces la acumulación, contaminación y perturbación del entorno que causan estos residuos cuando hay un uso masivo como ocurre en un carnaval, afectan no solo al medio ambiente, también directamente al desempeño humano y social. Entre más basura, más daños irremediables que afectan la salud pública y la calidad de vida. Aunque cabe destacar que se hace un esfuerzo importante por las entidades de aseo, pero ello no es suficiente.

  1. Efectos directos en la salud humana

No hay duda que el contacto de la espuma (acompañada de sus aditivos) con cualquier superficie humana, provoca un importante riesgo de generar afecciones, como alergias en la piel o respiratorias, irritación de las mucosas de la nariz y la boca con inflamación; en los ojos trauma ocular y conjuntivitis, riesgo de leucoma (cicatriz blanca en la córnea) y hasta necesidad de trasplante de córnea. Se debe tener cuidado especial con los niños que son más vulnerables a ello.

También es necesario evitar la exposición al sol con la espuma en la piel ya que podrían provocarse reacciones indeseables por el efecto abrasivo y potencializador de los rayos. No se debe tragar ninguna cantidad por la toxicidad potencial. Además debe tenerse en cuenta que estos productos son envasados bajo presión y el aumento de la temperatura puede ocasionar la explosión de la lata, con posibilidad de causar otros traumas.

Poca gente sabe que muchas veces durante estas temporadas de carnaval, por cuenta del mal empleo de estas sustancias, los servicios de urgencias se saturan y colapsan. Los más afectados son los niños y de ello poco somos conscientes. Una razón de peso para evitar al máximo estos riesgos.

Aquí puede verse un informe sobre daños potenciales a la salud humana: “La espuma de carnaval quemó a 50 jóvenes en Argentina”:

http://www.lanacion.com.ar/5038-una-espuma-de-carnaval-quemo-a-50-jovenes

  1. Alteración del comportamiento humano

Estos artilugios de forma casi nada consciente se han convertido en pequeñas armas de ataque, enmascaradas en un motivo de falsa acción lúdica. Más que un juego son en realidad un instrumento de agresión. La actitud humana es de guerra y se busca de alguna manera incomodar o molestar al otro, haciéndole sutil daño. Y particularmente en niños no ayuda a desarrollar buenos hábitos formativos, para ellos sería igual tirar una piedra que lanzar espuma. Por allí hay casos aberrantes que en el juego con agua, se agredía con bombas congeladas (Una actitud francamente asesina).

En algunas situaciones el comportamiento humano bordea lo delincuencial y muestra cierto bestialismo. Este tipo de “juego” en vez de ser un acto pedagógico es un evento más vandálico, nutriendo bajos instintos. Es posible que los mayores afectos a estos recreos sean víctimas de alteraciones en el comportamiento que los lleve a gozar con el malestar o el sufrimiento de otros. Hay que tener mucha grandeza y sabiduría para aprender a disfrutar distinto, sin incomodar a nadie.

  1. Disfunciòn social

Va de la mano con lo anterior. Es también un asunto de baja cultura ciudadana por las licencias y el desorden que se permiten, llevando a trasgredir normas éticas y en ciertos casos legales. Esa posibilidad siempre estará presente. En este punto en eventos masivos, es evidente que ‘jugar’ o mejor atacar con espuma es una forma de enmascaramiento, distracción y facilitación de robos y atracos. En nada contribuyen este tipo de propuestas a la construcción de convivencia, armonía social y mejoramiento del comportamiento humano. Con frecuencia un ataque con espuma y harinas termina en agresiones físicas y conflictos de todo orden.

  1. Degradación de la fiesta y el carnaval

No hay duda que mezclar estos productos “amenazantes”, con un certamen bien elaborado, lúdico y artístico como un buen carnaval, altera su esencia. Se provoca daño directo a un trabajo que ha requerido mucho tiempo de elaboración, recursos y talento, además se impide apreciarlo en su justa dimensión. A los ciudadanos debe permitírseles apreciar un magno espectáculo artístico, sin necesidad de recurrir a tantos medios de protección como gafas, máscaras, tapabocas, sombreros, tapa oídos, antifaces, ruanas, ropa vieja, etc.

Ya es hora de imaginar un carnaval limpio, sin la tensión y el temor que causa el riesgo de ser atacado con talco y espuma, en cualquier esquina, en cualquier estación y en cualquier momento. La seguridad, la tranquilidad y la confianza dan más goce y satisfacciones perdurables, que los efímeros falsos disfrutes a costa de flagelar o castigar a otros. Los artesanos y artistas se sentirán mejor valorados.

El caso particular de Pasto

La ciudad de Pasto tiene uno de los carnavales más artísticos y bellos del mundo, pero dentro del mismo hay una tradición arraigada del juego con cosméticos, pinturas, betunes, cales, harinas, talcos y espumas industriales. El carnaval ha progresado en su puesta en escena, más no en la participación ciudadana que cada año va para atrás y genera graves riesgos. Mucha gente prefiere huir de la ciudad durante esos días por los peligros extremos en tantas situaciones, incluyendo acciones vandálicas. Ante ello el alcalde actual por fin decide tomar medidas, a través de la prohibición por decreto del empleo especialmente de espumas de carnaval y la limitación al uso de harinas, cales, yesos y talcos.

Este artículo ilustra otro lado de la fiesta en Pasto:  ¿Usted se va de Pasto durante el Carnaval? https://www.las2orillas.co/usted-se-va-pasto-carnaval/

Esto ha creado la natural controversia de unos a favor y otros en contra. Los más  “afectados” son quienes participan del negocio. Es un punto a tener en cuenta dado que estas medidas deben tener un mínimo de concertación y aplicación a través de un proceso. El anuncio debe hacerse con suficiente anticipación para que haya oportunidad de tomar decisiones, especialmente a empresarios y productores. Los pequeños expendedores o “rebuscadores” deben tener el apoyo y acompañamiento de la administración municipal, lo cual no dudamos se hará. Los productores o mayoristas debieron tener la oportunidad de ser advertidos con suficiente antelación para evitar una acumulación inoficiosa de producto. Alrededor de ellos también hay familias vulnerables, que se verían afectadas. De allí que la concertación debe llevar a soluciones sin que esto se constituya en acciones meramente impositivas, evitando al máximo el choque y los enfrentamientos.

Entendemos que en este primer año, como en toda nueva medida de Cultura Ciudadana, la aplicación de la norma sería (y debería ser) pedagógica, para evitar mayores traumatismos y atropellos a sectores muy vulnerables. Igualmente en aras de la convivencia y de lograr acuerdos sostenibles.

Dentro de este paquete restrictivo se encuentran los talcos que en la mayoría de los casos son un producto mineral que contiene de forma sólida y pulverizada, silicatos de magnesio. Este es un mineral de una densidad casi 3 veces mayor que el agua y una dureza de al menos 1. Existen razones suficientes, para eliminar totalmente el uso de harinas, yesos, cales y talcos en fiestas y carnavales.  Se trata de un material particulado que causa severos trastornos respiratorios y de otra índole que amerita un tratamiento especial en otro análisis similar a este.

Se le abona al alcalde de Pasto, profesor Pedro Vicente Obando esta decisión que quedará para la historia. La ciencia, el planeta, la convivencia, la calidad de vida y la salud de la gente lo respaldan, ¿qué más que eso?.

Otras referencias

https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs00704-004-0050-y

http://www.ipcc-nggip.iges.or.jp/public/gp/bgp/3_8_HFC-23_HCFC-22_Production.pdf

https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs00704-004-0049-4

Se nos acaba el tiempo, 15.000 científicos alertan de la catástrofe mundial https://actualidad.rt.com/actualidad/255129-15000-cientificos-alertar-humanidad-alarmante-destino

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