La violencia en la costa pacífica nariñense, no deja ver su esencia cultural: mujeres de Tumaco

Por: Carlos Villota Santacruz*

¡Ya comenzó la cuenta regresiva!…en defensa de los derechos de la mujer del pacifico nariñense. Ese ha sido siempre mi principal desafío ayer, hoy y siempre. Una bandera ha acompañado en todas y cada una de mis acciones públicas y privadas. Incluso desde el tiempo de estudio en el Bachillerato y la Universidad. Esa es una tarea que no se detiene,. Que con el paso del tiempo tomas más, fuerza y hace parte de mis principios y valores como mujer, como hija, como mamá, como hermana, como tía. Cómo ciudadana en ejercicio de este país que amo y que llevo en el corazón: Colombia.

Mirando desde la orilla del Oceáno Pacìfico -en el Morro. Levanto mi voz y me uno a ustedes, para reflexionar desde un alto sentido educativo y pedagógico alrededor de nuestra participación en una sociedad globalizada que se comunica en red. Que recibe millones de impactos informativos por segundo. La mayoría de ellos; hechos de violencia contra la mujer. Un tema que está en la agenda pública de los cuatro puntos cardinales del planeta y que acompañará todas y cada una de las acciones en mi calidad de mujer. De ciudadana.

¿Cuál es nuestra herramienta, para avanzar? Si hablamos de democracia, sin duda  el voto, se abre una puerta para nosotras, las mujeres seamos actores de cambio desde lo local, lo regional, lo nacional y desde luego a nivel internacional. Este encuentro, es una forma de construirle y hacerlo visible. Es precisamente, en el ejercicio del voto libre, donde está la decisión más importante que debemos tomar individual y colectivamente tomar a futuro. En lo particular, levanto la bandera de la gente, la bandera que representa la eficiencia, la decencia, la transparencia, la congruencia y la solidaridad… es la bandera del bien común… es la bandera de un planeta para hombres, mujeres, niños, personas de la tercera edad con mayores oportunidades, bajo el respeto de las diferencias. Para los colombianos de nacimiento y de adopción. Para los venezolanos que acogieron esta tierra como su segunda casa, huyendo de la Revolución Bolivariana, que encarna una dictadura que rechazamos y condenamos enérgicamente. Donde la vida no vale nada. Donde de la mujer se le han pisoteado sus derechos. Se le agredido físicamente y por sobre todo, se le ha mancillado su esencia de mujer, negándoles ser fuente de vida; fruto del amor.

Les pregunto… ¿quieren ustedes un mundo con un desarrollo acompañado con la defensa de la naturaleza o un mundo  donde el único referente sea la violencia contra la mujer, muerte, la desolación y la pobreza? ¿Quieren un mundo donde decir soy mujer, sea el primer obstáculo para crecer como persona o como sociedad? ¿Cuál es mundo que quieren para los próximos  años?

Desde hace poco más de dos años he recorrido a Colombia, Ecuador, Perú, España, y Chile entre otros. He caminado sus veredas, sus corregimientos y sus paisajes, con mucho contacto con la gente. Por sobre todo, de la mano de la mujer. Hoy, puedo decir que su rostro, su voz, sus pies y manos son parte de mí que hacer diario. Mi conclusión es: están cansadas de ser ignoradas, de ser poco importantes para este siglo XXI…  de retos y oportunidades.

En todos los idiomas he escuchado y la mujer me ha dicho ¡Merezco que se me mire como ser humano no como objeto sexual. Donde el respeto a la vida, sea el eje de mi presente y de mi futuro. Y la defensa de la vida y la  naturaleza, nuestro principal patrimonio. Tumaco y el pacifico nariñense no es solo violencia. También es vida.

Desde la ciudad de Tumaco, en la costa pacífica nariñense, pido por las mujeres presentes y ausentes  respeto… hay hombres,  que las ignoran y las ultrajan porque no quieren que nadie se meta con ellos, porque no tienen el valor de escuchar y admitir que pueden estar equivocados y porque no quieren comprometerse con el ser más especial que les regalo Dios: nosotras las mujeres.

He dicho y reafirmo a aquí y ahora, que acompaño a la mujer en la defensa de sus derechos. Como ciudadana en ejercicio, es mi sentir, entregarme a esta causa. Hablando y conversando en las calles, en el trabajo, en las universidades con la verdad… dialogando de respeto a la inteligencia de ustedes mis colegas, que quieren proyectarse al país y al mundo, desde el conocimiento, desde su entorno natural.

Esta hija del mar está convencida  que se puede trasformar el mundo. Esa, es una tarea inaplazable. Importante transformar al mundo en todos sus ámbitos… una de ellas, la forma de gobernar, establecer una alianza fuerte con la sociedad organizada para que se involucre en las decisiones importantes que afectan la vida de usted, si de usted mujer, que ha callado por años, el derecho hacer feliz. El derecho a vivir en comunidad. En su hogar, siendo el faro del hogar y compañera de viaje del hombre, que nos regaló Dios como padre de nuestros hijos.

Necesitamos transformar al mundo para ocuparnos de una manera prioritaria por los jóvenes, utilizados muchas veces como carne de cañón y olvidados en sus necesidades más apremiantes, menospreciados en su dignidad… mi apuesta es por ellos, por la fuerza de la juventud, por su ingenio, por su solidaridad, por su creatividad y por sus ganas de crear un nuevo  planeta desde lo local, regional, nacional y tendiendo puentes entre los continentes… Me comprometo a trabajar unidas para construir ese nuevo mundo para ellos, desde lo que aman: desde la tierra que nos vio nacer. En mi caso, esta Colombia que las saluda y las acoge con cariño y admiración.

Necesitamos transformar al mundo para  dar pasos firmes en el combate a la marginación… ¡ya basta de engaños!… este problema nunca lo superaremos solo con lisonjas y obsequios… convirtámoslo en un reto, en una prioridad y trabajemos ordenadamente para alcanzar una mejora real en las condiciones de vida de los que habitamos el planeta, de los más necesitados… e incluso de los que lo tienen todo… porque en un mundo en crisis,  donde el terrorismo y la amenaza de guerra es una constante, la vida nos puede cambiar en un segundo. La vivimos de cerca en Tumaco y sus alrededores.

Necesitamos transformar al mundo para los miles y miles de mujeres que ya han logrado avanzar pero desean superarse… que aspiran a mejores condiciones para sus familias y regalar a sus hijos un futuro con esperanza y certeza, a partir del conocimiento, del estudio. Del trabajo de cara a su región y a su país.

Necesitamos transformar al mundo para que los indígenas, sean nuestra fuente de inspiración, para que su vida sea ejemplo para las presentes y futuras generaciones, donde  hombres y mujeres de negocios generen más y mejores empleos… para que pongan sus habilidades en función de la vocación económica de la casa que nos vio nacer como la agricultura, los deportes  extremos, el turismo y la cultura la cultura acompañen el fortalecimiento de la oferta educativa.

Ese es el anhelo de todos y todas que estamos aquí presentes… un mundo para todos… Y me declaro lista para hacer dos trabajos fundamentales para hacer realidad un nuevo modelo de desarrollo para esta Colombia, que es el pulmón y un referente para muchos de los habitantes del planeta.

Sé que no es una tarea fácil. Pero si estamos actuando. Primero, escuchan a los colombianos y colombianas, mirándolos a los ojos y hacer de sus solicitudes, proyectos y legítimas aspiraciones. Porque el trabajo que hay por delante, es en equipo. Es bajo el diálogo y el consenso.

Segundo, establecer diálogo, llevarles un mensaje plagado de verdades y que fomente un escenario que es posible un mundo y una Colombia para todos y todas y la esperanza de que el futuro puede ser mejor… depende de nosotras, de nadie más.

Retomemos el buen camino al progreso que en muchos de nuestros países  ha perdido… retomemos el camino a la transformación de Colombia, México, Ecuador, Estados Unidos, Venezuela, Perú y Argentina entre otros y hacia la construcción de un mejor futuro para nuestros jóvenes y nuestros niños… retomemos la senda del desarrollo…

Retomemos los principios de buen gobierno que han sido guía de la tarea que hemos desarrollado en varios municipios de este mí país, que queremos colocarlo al servicio del planeta, en una construcción colectiva con todos los sectores de nuestra sociedad: desde el pensionado, el Taita indígena, el deportista, el ama de casa, el profesor, el conductor de taxi, el mensajero de las empresas y los vendedores de servicios comestibles, los artistas y los pensionados. La mujer ama de casa. La que se la ha jugado por entero en la formación de sus hijos en silencio.

Mujeres de Colombia y mujeres del mundo aquí reunidas. Luchemos por nuestra calidad de vida, que es la vida del planeta; nuestra identidad, protegiendo nuestra cultura y raíces¡¡Mucho ánimo!! ¡Transmitamos ese entusiasmo, porque trabajar por el bienestar de un mundo en paz, alejada del terrorismo y la guerra es ocasión de alegría!!

Si actuamos con valor, convicción y compromiso, podemos transformar la violencia contra las mujeres de ser la violación más generalizada de los derechos humanos a un caso aislado que se considere inaceptable y que ya no se tolere. El reto es apagar este incendio, la hoja de ruta: construir un partido político con nuestra esencia de mujer. Esa esencia, que nos hace únicas e irrepetibles. Si de nosotras. Las invito a unirse a esta causa, que es una causa común. Bienvenidas a edificar este su sueño, mi sueño vuestro sueño, desde el poder de la palabra y la comunicación desde Colombia, la tierra de Gabriel García Márquez, del café, de Tumaco, que alberga gente con capacidad de trabajo y naturaleza en cada rincón. Que también tiene historia, patrimonio y cultura que la violencia no deja ver en todo su esencia.

*Internacionalista, Comunicador Social y Periodista, experto en marketing político, marketing de ciudad. Coautor del libro “Gobierne bien y hágalo saber”

Twitter @villocol

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