Líder tumaqueño, Antonio Alegría, es El Personaje 10

A don Antonio Alegría, el miedo lo obligó a dormir a ratos en el día. Porque “a varios compañeros los sacaron de su cama en la noche y los mataron”.

A los 71 años recuerda los tiempos en que la vida en la vereda de Miraspalmas era tranquila. Sembraban cacao, plátano y ñame. En los ríos pescaban dentones y guabinas, y en las aguas de las quebradas atrapaban camarones con canastos hechos de rampira.

En los años 90, el narcotráfico cambio las dinámicas. “Llegaron la coca y el miedo”.

Antonio se acostumbró a toparse con cadáveres frente a su casa. La corriente del Mira los traía amarrados o empacados en bolsas, descuartizados.

 

Con la violencia vinieron las muertes de los líderes, un obstáculo para que las bandas criminales mandaran. El primer líder miembro del consejo en ser asesinado fue Eduardo Cortés. Desde entonces, los homicidios no han mermado: Francisco Cabezas, Gílmer Genaro Ramírez, José Jair Cortés, Patrocinio Sevillano y James Escobar son algunas de las víctimas.

Antonio tuvo que huir. Durante tres meses vivió en Bogotá, pero el frío lo espantó más que la violencia y regresó a Tumaco. Hoy, Antonio va de un lado a otro con un morral en la espalda, tocando puertas para tratar de consolidar un proyecto que le devuelva la justicia ancestral a las comunidades.

Fuente: Revista Semana

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