Los hermanos Bravo Rosero. Compositores e intérpretes de trombonando, un viaje al recuerdo.

Por: Albeiro Arciniegas

Dos hermanos del sur del país, Hugo y Orlando Bravo Rosero, músicos de ya larga trayectoria con una importante carrera profesional acaban de lanzar Trombonando, un viaje al recuerdo,un solo de trombón con aires andinos y notas cargadas de nostalgia y alegría bastante particular y muy propia de las tierras de Nariño.

El tema cargado de lirismo empieza a despertar interés entre los aficionados a la buena música, la alternativa, esa que se aleja de las estridencias del momento y que logra conmover alejada de letras exóticas y a veces cursis con que muchos compositores de fama se mantienen en el mercado musical del país y el exterior.

La composición es de Hugo y la interpretación de Orlando, ambos provienen de una familia que los ha apoyado de manera incondicional en el desarrollo de su vocación musical. Hugo dice que fue su abuelo quien lo animó a ingresar a la banda de su pueblo y que tuvo como referentes a músicos ecuatorianos y de su región.

Por su parte, Orlando es egresado de la Facultad de Artes de la Universidad del Cauca y, actualmente, trabaja con la Banda Departamental del Valle del Cauca en la ciudad de Cali donde hace parte de una orquesta de música tropical y salsera con la cual realiza diversas presentaciones.

Estos hermanos nacieron en Pupiales, Nariño, al sur del país, y han participado en diversos concursos nacionales y de su departamento, y hoy siguen pensando en lograr la perfección de su talento a través de la academia, Hugo, proyectando estudios de doctorado en música y, Orlando, buscando el título de Magister en el mismo campo, como una forma de madurar sus potencialidades y alcanzar mayores éxitos.

Por ahora, Trombonando, un viaje al recuerdo,es la pieza musical con que están sorprendiendo a los habitantes de Nariño, una tierra rica en expresiones artísticas, amén de sus paisajes que parecen salidos de un verso de Arturo, el legendario poeta que le canta a la Morada al sur, ese inefable país del viento donde el verde es de todos los colores.

Sus coterráneos por supuesto que han manifestado alegría por la capacidad musical de estos jóvenes que buscando futuro se radicaron en ciudades del interior del país, pero que siguen llevando en su espíritu la humildad y el carisma de los auténticos triunfadores y el orgullo de sentirse nariñenses.

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