Los programas de admisión especial – PAES

Los programas de admisión especial – PAES.

La gran oportunidad para la inclusión educativa

Por: Herbert Giraldo Gómez, Profesor Asociado, Universidad Nacional de Colombia

La Universidad Nacional de Colombia – UN- ha liderado en el sistema de educación superior del país la inclusión de poblaciones que tienen características que las colocan en desventaja respecto de la media de los bachilleres. Es así como desde hace varios lustros se han implementado los Programas de Admisión Especial – PAES, que benefician a jóvenes de comunidades indígenas, afrodescendientes, raizales, palenqueros y bachilleres de municipios pobres. Más recientemente se han incluido a las víctimas del conflicto armado.

Estos programas permiten a las poblaciones objetivo aspirar a cupos reservados en la totalidad de los 95 programas académicos de pregrado que ofrece la UN en sus 4 sedes andinas. Es así como ya hay indígenas provenientes de la Sierra Nevada de Santa Marta que se han graduado en el programa de física en Bogotá o afrodescendientes originarios de Magüí Payán han egresado de la carrera de Cine y Televisión

Si bien este mecanismo ha permitido a muchos jóvenes ingresar a la UN y adelantar y concluir sus estudios en la totalidad de programas y sedes, su proceso de adaptación a la vida académica y ajuste social en las grandes ciudades generalmente conlleva grandes dificultades. Un joven cuyo origen es una población pequeña y geográficamente aislada de la Amazonia o del Pacífico o de la Orinoquia, que nunca ha viajado a una ciudad grande y resulta admitido, debe desplazarse a Bogotá, Medellín, Manizales o Palmira enfrenta un choque cultural y social muy grande, al tiempo que tiene que asumir unos compromisos académicos de alta exigencia que le implican retos que a veces parecieran insuperables.

La UN ha establecido programas de acompañamiento social y académico por medio de las Direcciones de Bienestar a todo nivel, Nacional, Sede y Facultad que ayudan a estos estudiantes a acoplarse a la vida urbana y académica. Esto implica, además de importantes inversiones, un seguimiento personalizado hasta que luego de 4 o 5 semestres académicos, el desempeño de estos jóvenes alcanza el promedio de los estudiantes regulares de la Institución. A pesar de todo la tasa de deserción, repitencia y rezago es importante para estos grupos.

Con el Acuerdo 025 de 2007 el Consejo Superior Universitario de la Universidad Nacional creó un nuevo PAES que aprovechaba la presencia de la UN en los sitios apartados el país y así se dio inicio al Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica – PEAMA. El programa se implementó en la tres Sedes de Presencia Nacional existentes en ese momento, Orinoquia (Arauca), Amazonia (Leticia) y Caribe (San Andrés, isla) y consiste en brindar durante dos a cuatro semestres los cursos de los respectivos programas académicos en dichas sedes usando la tecnología: clases por video conferencia, dos o tres desplazamientos al semestre del profesor a la respectiva Sede y disponibilidad de tutores para asesorar a los estudiantes. Luego de este periodo, los estudiantes hacen la movilidad a la Sede que han seleccionado desde el primer momento para concluir su carrera.

Este nuevo programa mostró grandes fortalezas: permitió una adaptación a la vida académica sin cambiar su entorno social, los estudiantes tuvieron contacto y aprendieron de profesores de alta calidad hasta desarrollar las mismas habilidades de sus compañeros de las grandes ciudades disminuyendo su deserción y retraso.

En el año 2014 al plantearse la UN el inicio de actividades para la Sede Tumaco enfrentó varios retos. El principal para implementar el PEAMA era la dificultad inicial para disponer de la tecnología necesaria para impartir las asignaturas por videoconferencia. Se optó entonces por una variante: la presencialidad de los profesores en franjas semanales, de forma tal que el docente impartiría su curso en módulos de 15 horas, distanciados 4 semanas por módulo.

En el intervalo entre módulo y módulo los monitores (estudiantes de último año o de posgrado) atenderían la realización de talleres, prácticas, tareas, ejercicios y dudas que les surjan a los alumnos.

Este cambio resultó fundamental. Las dificultades anotadas anteriormente se han superado con creces. La adaptación a la vida académica ha sido un éxito, encontrando que la deserción, rezago y repitencia de los estudiantes es menor que los indicadores de otras sedes. La movilidad de los profesores ha permitido que entiendan el entorno y las limitaciones previas que tienen estos jóvenes y diseñen los mecanismos para superarlas y mostrar su capacidad y talante.

Los resultados no se han hecho esperar: Estudiantes admitidos por PEAMA – Tumaco ya han obtenido matrículas de honor en las Sedes Andinas, han sido seleccionados para participar en actividades internacionales por su alto desempeño académico, participan sin distingo en diversos concursos como las Olimpiadas de Matemáticas y participan en las actividades complementarias de la UN como actividades culturales o deportivas de forma destacada.

En conclusión, la ventaja del PEAMA como programa de admisión se ha potencializado al permitir adaptarse a una vida académica de características que los jóvenes de regiones apartadas no conocen, brinda un tiempo prudente para superar las falencias de formación escolar, permite con el desplazamiento de los profesores un acercamiento a la realidad nacional y brinda como gran valor la integración de jóvenes talentosos a la mejor Universidad de Colombia con menores índices de deserción repitencia y rezago.

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