Los retos con Tumaco para recuperar la confianza.

Ahora que se acerca el cambio de gobierno a nivel de Gobernación de Nariño y Alcaldía de Tumaco, se debe pensar en cómo afrontar los distintos problemas que tiene este municipio. Los cultivos de uso ilícito, violencia, narcotráfico, pobreza, ausencia de Estado y corrupción son algunos retos que se deben enfretar con el fin de mejorar las condiciones de vida de los tumaqueños. El gobierno local saliente no logró adelantar una gestión adecuada. La gobernación de Nariño sólo logró tener una postura contestaría con el gobierno nacional y no adelantó las inversiones necesarias para temas estratégicos como la sustitución de cultivos. Todo quedó en discurso.
Es cierto que los problemas que se viven en el puerto desbordan las capacidades institucionales locales y regionales. Por esto, se debería solicitar al Presidente de la República designar un enlace directo o un gerente en Tumaco, con el fin de coordinar a nivel municipal, regional y nacional las acciones adelantadas y articular todas las actuaciones administrativas que sean necesarias implementar.
Desde lo departamental no es suficiente una gerencia en el Pacífico que está a cargo de un asesor del despacho del gobernador. Debe generarse una reestructuración administrativa que permita crear una sede alterna del gobierno regional, con el fin de tomar decisiones desde el lugar en donde están los problemas. Puede considerarse una Unidad Especial para la Construcción de la Paz y el Desarrollo, que permita atender las necesidades y haga presencia de tiempo completo en el territorio. Adicionalmente esta Unidad debería contar con un equipo de gestión y ejecución de proyectos para concretar y ejecutar los recursos para esta zona. Proyectos que recojan las agendas de los líderes locales.  Esto buscaría alcanzar legitimidad  entre ciudadanía y gobierno regional.

Es decir, se requiere una descentralización desde el departamento.

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