Macroapuntes acerca del plan departamental de desarrollo de Nariño 2020 – 2023

Por: Diego Humberto Erazo Tena[1]

Como cualquier ciudadano precisamos el progreso de nuestra sociedad y a los  gobernantes desearles les vaya bien en su gestión pública para que entre todos podamos ascender hacia mejores posibilidades de bienestar económico, social, ambiental y cultural. Recientemente la Asamblea Departamental ha aprobado el Plan Departamental de Desarrollo “El Plan de Desarrollo Mi Nariño, en Defensa de lo Nuestro” el cual regirá el periodo 2020 – 2023, durante la administración departamental del gobernador Jhon Rojas Cabrera. En cualquier caso esperamos se ejecute en su totalidad lo conceptualizado para bien de los nariñenses y que al menos no suceda como con la administración de Camilo Romero, en donde se hicieron toda una serie de planteamientos, ostentosos con alta participación de la comunidad (rimbombancia publicitaria) y a la hora de la ejecución, se ha rajado completamente; tal como lo han manifestado en su momento funcionarios nacionales, de manera específica la escasa ejecución de los recursos del Sistema General de Regalías; rubro en el cual Nariño ocupo el último lugar en ejecución, como sí en el Departamento no hubieran necesidades.

En general el Plan Departamental de Desarrollo (PDD) presenta un diagnóstico significativo sobre distintos aspectos del Departamento, sin embargo el tema económico y de competitividad no parece tuviera el peso suficiente para un análisis adecuado en el eventual cambio de rumbo que demanda el Departamento, máxime si en el mismo PDD se manifiesta lo siguiente: “En Mi Nariño estamos convencidos de la importancia que tiene articular toda una estrategia de desarrollo regional a partir de moldear el contexto territorial, para poder conectar inteligentemente el Departamento con la economía global sin renunciar a su historia e identidad” (página 28 PDD) expuesto así el planteamiento habría de esperarse que los lineamientos estratégicos del plan estarían dirigidos a un posible cambio estructural para el Departamento e igualmente en la  definición de las prioridades de inversión en el denominado Plan Plurianual de inversión.

Una breve referencia de forma: las finanzas públicas departamentales solicitan un capítulo especial y no incluirse en el Plan Plurianual de inversiones.

Es pertinente hacer un paréntesis en el análisis para destacar el perfil de la Economía regional, considerando que arroja luces sobre el devenir en el Departamento de Nariño para los próximos 10 años. Manifiesto no haber mirado la estructura de la economía de Nariño desde hace algún tiempo y se debe decir sin disimulo alguno, que la realidad económica regional ha cambiado, pero para mal, en el Cuadro 1. se presenta el Producto Interno Bruto[1] y su Participación por Actividades económicas comparando Nariño y Colombia; del cual podemos inferir la principal Actividad Económica de Nariño: el sector público, el cual participa en el PIB con el 27,4%; mientras a nivel nacional esta actividad participa con el 14,9%, este nivel de participación resulta nefasto para la economía regional lo cual demuestra el atraso relativo de Nariño; cuando en realidad dicha participación debería estar en el promedio nacional o menos. Este resultado evidencia el verdadero rezago regional y la necesidad de tener una dirigencia regional encaminada hacia alterar esta estructura por ser la única manera de poder generar un mayor nivel de desarrollo para la región, generación de empleo y un mayor nivel de bienestar para los nariñenses. La actividad Agrícola otrora ponderada como la vocación agrícola del Departamento, en la actualidad ocupa el tercer lugar en el contexto departamental con una participación en el PIB del 15%; siendo el comercio la actividad con el segundo mayor porcentaje 19,8%. El planteamiento de “poder conectar inteligentemente el Departamento con la economía global” debe apuntar precisamente a este objetivo, no obstante el PDD en su página 61 lo muestra; pareciera como un dato inocuo; cuando es esta información el insumo pautador para marcar el derrotero hacia impulsar el desarrollo que necesita de manera prioritaria nuestra región. A grandes rasgos, alterar la actual estructura económica del Departamento es el deber ser en el mediano y largo plazo; el gran objetivo de la sociedad nariñense como un todo, para que en el inmediato futuro la industria pueda tener una mayor participación, no como ahora en donde  escasamente participa con el 2,5% o la actividad científica y técnica (3,5%) del cual los nariñenses tenemos un alto potencial para obtener una mayor opción en el Departamento y de la misma manera la Actividad del entretenimiento (2,5%).

Esta estructura rezagada hace y redunda en que nuestro Departamento obtenga igualmente niveles desconectados de los primeros lugares en el desarrollo nacional; así por ejemplo en el Índice Departamental de Competitividad[2]2019 encontramos a Nariño en el puesto No. 20 y en el Índice de innovación Departamental para Colombia[3], Nariño se encuentra en el puesto No. 19 (bajo un puesto con referencia al estudio anterior); no hay duda que estos puestos secundarios derivan de la precaria estructura presentada por la economía regional, y la falta de peso específico de la dirigencia política regional. Tener un Departamento articulado a la economía global como lo plantea el PDD, más competitivo debe apuntar a alterar esta realidad y trabajar arduamente en la presentación de iniciativas de toda índole para materializar un objetivo primordial para el desarrollo de Nariño y sus gentes.

Por su parte el Plan Departamental de Desarrollo, realiza las siguientes apuestas:

Apuesta 1: Agricultura con enfoque de mercados.

Apuesta 2: La revolución logística del campo.

Apuesta 3: Impulso a sectores con mayor valor agregado.

Apuesta 4: Infraestructura estratégica.

Apuesta 5: Sabores de Mi Nariño.

Apuesta 6: Centro de tecnologías y gestión integral del agua.

Apuesta 7: Expedición Mi Nariño.

Apuesta 8: Crecimiento verde.

Apuesta 9: Paisajes de Mi Nariño.

Apuesta 10: Mi Nariño, líder en salud preventiva.

Apuesta 11: Redes de conocimiento local.

Apuesta 12: Mi Nariño Solidario.

Apuesta 13: Mi Nariño emprende e innova.

Apuesta 14: Ciudades del futuro.

Apuesta 15: Construcción de territorios de paz y sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito.

Todas las Apuestas enumeradas anteriormente pueden ser y a no dudarlo son buenas y excelentes intenciones, las mismas que habrán sido concebidas en la visión del programa de gobierno, y posiblemente de la articulación con el Plan Nacional de Desarrollo en el cual se ha debido apalancar con recursos de Cofinanciación el PDD, lo cual desafortunadamente no se ha contemplado en la magnitud necesaria; este tipo de recursos de cofinanciación escasamente alcanzan el 0,34% ($ 16.534 millones) como fuente de financiamiento; no obstante esperamos todos, sea la gestión del Gobernador Jhon Rojas quien con su capacidad pueda subsanar este olvido técnico en el PDD.

En un PDD se pueden presentar buenos diagnósticos, unos robustos planteamientos y hasta la más amplia participación comunitaria como ha ocurrido en administraciones pasadas, pero toda política pública por más innovadora que pueda ser, depende de manera exclusiva de la política fiscal del Departamento, es decir de los recursos efectivos con los que puede contar el Departamento para el periodo de gobierno; es en este contexto en donde de manera desafortunada las buenas intenciones, las mejores apuestas, las mejores líneas estratégicas terminan DILUYÈNDOSE por el monto de los recursos potencialmente disponibles.

En el Cuadro Anexo 2. Se presenta un resumen sobre el financiamiento del Plan Plurianual de Inversión, las distintas Líneas estratégicas y su financiamiento en el PDD:

Un análisis sencillo de CONSISTENCIA del PDD de desarrollo demuestra como terminan diluyéndose todas las principales apuestas del Plan y la prioridad dada en el mismo, determinada por la jerarquización en las Apuestas que pretende realizar el Gobierno Departamental y las denominadas Líneas Estratégicas; es así como el 76% de los recursos del PDD se encuentran concentrados en la Línea Estratégica No. 3 – Servicios sociales con equidad. Por su parte la Línea estratégica No. 2 – Entornos de Paz para la vida. Un análisis igualmente revelador es analizar las inversiones con respecto a los Recursos Propios del Departamento: en este ítem el mayor nivel de inversión se concentraría en la Línea estratégica No. 2. con el 55% del gasto, aparecen los Servicios sociales con Equidad (23, 7%), mientras el intercambio por la prosperidad (LE4), la transformación del sector productivo (LE5) y proteger la biodiversidad y potenciar el crecimiento verde (LE1) representan respectivamente el 6,3%, 5,9% y 3,7%.

En la versión analizada no se incluyen Proyectos, los cuales son los verdaderos indicadores de la gestión a realizar, de nada serviría ponderar la construcción de un Plan de Desarrollo con participación ciudadana, si no se presentan los distintos proyectos pertenecientes a las regiones y municipios del Departamento.

A manera de conclusión me permito resaltar cuatro aspectos: el primero de ellos tiene que ver con la necesidad en el largo plazo de cambiar la estructura económica de la economía regional, el cual exhibe la clave del nivel de atraso relativo del Departamento de Nariño, no obstante el actual PDD pudo ser el punto de partida en esta tarea. En segundo lugar y de la mayor relevancia es que el Departamento ha requerido en su PDD un cambio estructural en el enfoque planificador y la nueva visión para la dirigencia política en el Departamento, “encaminado a crear nuevas fuentes de ingresos para el Departamento” totalmente realizable de emplearse adecuadamente los recursos del Sistema General de regalías. Una tercera conclusión y el breve análisis de consistencia realizado demuestran la importancia en la generación de recursos (con o sin pandemia); sin los cuales es imposible cristalizar las bien conceptualizadas Apuestas para el desarrollo de Nariño. Una última conclusión es que al Gobernador Jhon Rojas le queda la herramienta de la gestión y de cofinanciación, una fuente de recursos tan poco considerada en el PDD, sobre la base de que la interlocución con el Gobierno Nacional se hace con iniciativas bien estructuradas tal y como es el talante las regiones de mayor grado de desarrollo relativo en el país; en donde se aprovecha con proyectos concretos; la dirigencia de Nariño debe abandonar el viejo esquema de gestión según el cual se espera “a ver que va a dar el Gobierno Nacional” a diferencia de presentar iniciativas en donde se establece de manera concreta cual es el aporte que va a poner la nación; de eso se trata también de una buena gobernanza para Nariño.

Nariño estrena un nuevo Plan Departamental de Desarrollo y los ciudadanos luego del desencanto del anterior plan, esperamos todos lo ejecuten para atenuar las difíciles condiciones en las cuales se encuentra el Departamento, que le vaya bien al Gobernador y su equipo de trabajo.

[1] Fuente DANE 2018p.

[2] Consejo Privado de Competitividad y Universidad del Rosario: Índice de Competitividad Departamental 2019, Bogotá, 2019.

[3] Departamento Nacional de Planeación: Índice de innovación Departamental para Colombia – IDIC-2019.

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