Meritocracia en el Departamental por orden de la Corte

Por: Tirso Benavides Benavides

 

A través de un fallo en el que se tutelan los derechos fundamentales al debido proceso y al acceso a cargos públicos de Gladys Sierra Pérez, la Corte Constitucional puso punto final a la novela jurídica en que se había convertido el nombramiento del gerente del Hospital Universitario Departamental de Nariño y el concurso de méritos convocado para tal fin.

En síntesis, la sentencia T-059/19 del alto tribunal deja sin efectos dos actos administrativos del 2017 que excluyeron a la accionante del concurso en el que había obtenido el mayor puntaje y ordena a la Junta Directiva del Hospital continuar con el proceso de selección.

Esto en plata blanca significa que no tiene efecto lo dispuesto en esos actos específicos (acuerdos 017 y 019 de 2017) ni en “las actuaciones administrativas que se hayan surtido desde ese momento, incluyendo el nombramiento del gerente realizado por el Gobernador del departamento el día 6 de febrero de 2018” y que al proseguir con el concurso de méritos lo que corresponde en derecho es el nombramiento de la señora Sierra Pérez por haber ocupado el primer puesto.

La exclusión del proceso de la profesional que tenía el mejor puntaje en las pruebas fue justificada por la Junta Directiva del Hospital con el argumento de que no se había presentado una declaración de no estar incurso en inhabilidades ni incompatibilidades que era un requisito para participar en el concurso. Ante esto, la afectada respondió que sí entregó dicha declaración, como efectivamente se probó, pero que por un error involuntario había adjuntado un oficio que no iba dirigido al Departamental si no a la E.S.E. Pasto Salud, entidad que también tenía un proceso de selección en las mismas fechas.

Bajo un razonamiento jurídico meramente formal se dejó por fuera del concurso a la ganadora y se procedió al nombramiento de quien ocupó el segundo puesto, Jaime Arteaga Coral, quien fungía como gerente encargado del Hospital mientras se realizaba el concurso y cuya designación se ve afectada con esta decisión de la Corte.

Para adoptar su decisión los magistrados reiteran la jurisprudencia del tribunal constitucional y afirman que en un concurso de méritos se “deberá designar a quien ocupó el primer lugar para que sea provisto el cargo, en tanto que esto garantiza los derechos al mérito, a la buena fe y a la igualdad”. La única excepción, como explica la Corte es “que exista una causal, de tal magnitud, que lo haga inidóneo para el ejercicio del empleo público” para el que se aspira.

Sobre el caso concreto del Hospital Departamental concluye el fallo que el error cometido por la señora Sierra Pérez no afecta su idoneidad para ejercer el cargo de gerente, en tanto que la ausencia de la declaración “no implica per se, la existencia de verdaderas inhabilidades o incompatibilidades” que sí hubiesen constituido una razón válida para que la exclusión del proceso de selección objetiva.

Con esta sentencia la Corte le da un espaldarazo a la meritocracia, consagrada en el artículo 125 de nuestra Constitución, al ordenar que se respeten los resultados del concurso y que se nombre en el cargo de gerente a quien obtuvo el primer lugar. Solo así se logra el objetivo de que a los cargos públicos lleguen los más idóneos, más allá de los compromisos electorales y de los intereses clientelistas de cualquier grupo político.

Vea la Sentencia completa en: http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2019/t-059-19.htm o en el siguiente Pdf.

T-059-19

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