Mi Nariño Sostenible

Por. Alejandro Reyes[1]

El 1 de mayo de 2020 el Gobernador de Nariño, Jhon Rojas, entregó a la opinión pública del departamento la primera versión del Plan Departamental de Desarrollo (en adelante PDD) 2020-2023.  Este documento de 380 páginas es la hoja de ruta propuesta para la gestión de la administración pública de Nariño para los próximos 3.5 años.

El PDD plantea un interesante modelo de desarrollo escalable y secuencial, fundamentado en la biodiversidad de Nariño y en la ruralidad de sus comunidades, como impulsores para el bienestar social.  En este sentido, el PDD propone seis líneas estratégicas, para formar un Nariño: 1. Sostenible, 2. Seguro, 3. Incluyente, 4. Conectado y 5. Competitivo con 6. Gestión Eficiente.

Es particularmente relevante para el éxito de los demás ejes estratégicos, aquel denominado Mi Nariño Sostenible, teniendo en cuenta que ninguna actividad humana es realizable si no existen los servicios ecosistémicos necesarios para sostener dichas actividades. Atina el PDD en reconocer esta importancia cuando indica que: (…) “El capital natural es la base sobre la que se acoge la vida, se desarrollan las empresas y la agricultura.  Los modelos de desarrollo han descuidado su gestión y resultan en perdidas quizá irreversibles. Factores como la sobrexplotación, la erosión de suelos, la contaminación de agua, la pérdida de biodiversidad y el deterioro de los ecosistemas requieren una inminente atención” (PDD. Pg 13. Párrafo 2).

En este sentido, al revisar detenidamente el documento compartido por la gobernación de Nariño y después de asistir virtualmente a la reunión del sábado 9 de mayo en la Asamblea Departamental, quedan más preguntas que respuestas sobre el enfoque y particularmente sobre la financiación de #MiNariñoSostenible.

El PDD tiene 2 sublíneas estratégicas a considerar en el eje de sostenibilidad: la sublínea de “protección de la biodiversidad y potenciar el crecimiento verde” y la sublínea de “gestión del riesgo”.   En la primera sublínea, brilla por su ausencia el diseño o implementación de estrategias para el control y reducción de la deforestación, asunto de vital importancia, si se tiene en cuenta que actualmente Nariño es el noveno departamento con mayor deforestación de acuerdo al Boletín Nº 21 de alertas tempranas de deforestación del IDEAM (Noviembre de 2019)[2].

Lo anterior es sustancialmente importante, dado que involucra transversalmente dos temas a los cuales urge atención de parte del gobierno departamental, los cultivos ilícitos y la comercialización ilegal de madera, con todos sus dolorosos y preocupantes impactos  negativos que se acumulan y toman sinergias desastrosas con otros impactos, asunto imposible de controlar solamente por CORPONARIÑO.

Con metas tímidas es posible encontrar varias líneas importantísimas de la gestión ambiental y del cambio climático departamental, como por ejemplo el saneamiento ambiental básico.  Las metas propuestas para los próximos años no parecen considerar que la cobertura del servicio de aseo en el sector rural en Nariño es del 15%, y en las urbes tienen una cobertura del 95%, abismal brecha, en la cual solo se pretende avanzar 2%.  En temas claves como la gestión del recurso hídrico, al respecto de la cobertura, se sabe que en zonas urbanas es del 89% y del 56% en áreas rurales, indicando grandes retos que no se asumen en el PDD previsto.  Finalmente la gestión de alcantarillados en zonas rurales se propone avanzar en 4% para pasar de 16% a 20% de cobertura, mientras que en zonas urbanas se plantea pasar de 82% a 85%. Es momento de ser ambiciosos en la mejora de las condiciones de salud ambiental en el departamento, el COVID – 19 ha desnudado grandes debilidades que deben asumirse con el mayor compromiso.

En lo presupuestal, cabría preguntarse, si la gestión de la biodiversidad y el impulso a sistemas de crecimiento verde son el soporte de este PDD, como debe ser, ¿por qué reducirle el presupuesto?.  Si es el eje estructurarte del Plan de Desarrollo Departamental, como debe ser ¿por qué aparece en los últimos lugares de financiación de acuerdo con lo presentado en el Plan Plurianual de Inversiones en la asamblea?, ¿por qué no ampliar el presupuesto como corresponde?.

Por último pero no menos importante,  nos mira el miedo y la angustia a los ojos cuando se nombra la gestión del riesgo. Este es un asunto complejo a nivel departamental, razón por la cual amerita una inyección profunda de recursos (financieros, técnicos y tecnológicos) para fortalecer los marcos de implementación de las estrategias de gestión del riesgo por municipio asunto incompleto, desactualizado y cada vez más urgente para el departamento.

Solo para referenciar la importancia sustancial de ponerle mucha voluntad política: 92% de los departamentos presentan afectaciones por derrumbes; en Chambú, Ricaurte apenas se recupera el paso Pasto – Tumaco por el derrumbe del 12 de mayo de cientos de toneladas de ladera generadas por lluvias excesivas y deforestación sin tregua, esto afecta transporte humano y de carga y conectividad intermunicipal e interdepartamental.  70% de los municipios de Nariño han sido afectados por inundaciones, donde Barbacoas no deja de alarmar, así como el 80% de municipios que sufren los efectos devastadores de los incendios forestales particularmente en verano.

Sabemos que la relación costo eficiencia de implementar planes y programas de prevención y adaptación de la gestión del riesgo respalda la hipótesis de la abuela cuando decía que “es mejor prevenir que lamentar”.

Memoria: En 2019 el entonces candidato a la gobernación Jhon Rojas junto a Luis Eladio Perez, Damir Bravo, Carlos Efraín Santacruz y Edgar Ilich Ruiz, firmaron la Declaración de Compromiso Político Contra la Deforestación y el Cambio Climático impulsada por la Mesa Departamental de Cambio Climático y el Instituto Global de Crecimiento Verde, con 4 ejes centrados en gestionar sosteniblemente los bosques y su biodiversidad asociada, donde el control de la deforestación y el impulso a la economía forestal eran un eje fundamental.  Señor Gobernador anhelamos ver su compromiso político por los bosques y la biodiversidad reflejado en la hoja de ruta que nos propone para los próximos años.

[1] Ingeniero forestal, presidente de la Mesa Departamental de Cambio Climático de Nariño

[2] http://documentacion.ideam.gov.co/openbiblio/bvirtual/023884/21-BOLETIN.pdf

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