Necesitamos al presidente en el Cauca

Por: Alberto Quintero

Conociendo la tozudez de las comunidades indígenas y sus exigencias, a sabiendas de que no es un compromiso del actual gobierno, pero como gobernante debe hacer  ver su talante de estadista para resolver un compromiso pasado, en el entendido que el presente está afectando ostensiblemente varios departamentos, especialmente al departamento de Nariño.

 El viernes antepasado hubo una reunión que convocó el comité intergremial para buscar soluciones al taponamiento de la vía panamericana  que impide el abastecimiento de combustibles y víveres para el departamento de Nariño, así como la salida de la producción de nuestra región para el norte del país, la cual afecta descomunalmente al sector lácteo causando pérdidas irreparables, que no sabemos quién vaya a resarcir esta catástrofe económica, originada por la protesta indígena del Cauca.

 En esta reunión estuvieron presentes parlamentarios, diputados, concejales, autoridades civiles y castrenses, comité intergremial, empresarios de varios sectores, etc.  Se concluyó que los esfuerzos que habían hecho los parlamentarios para buscar una salida no habían tenido la respuesta que esperaban, por lo tanto se concertó que iría una comisión a Bogotá para hablar con el presidente llevando un comunicado en el que se manifestó el rechazo regional a las vías de hecho con lo cual creo que absolutamente todos estamos de acuerdo.

 El asunto es que esto ha tomando largas y estamos observando que las comunidades de los indígenas Pastos y Quillacingas, arroceros y cafeteros de unen al paro del Cauca.

Previendo estos desenlaces, en la mencionada convocatoria del comité intergremial, propuse:

 El presidente Iván Duque debe ir a concertar soluciones a una zona neutral en el Cauca donde se le garantice un esquema de seguridad, puede ser en una hacienda acordonada por el ejército o una universidad, para que los indígenas sientan que el gobierno atiende su llamado para analizar sus pretensiones y acordar cuáles pueden ser los alcances de solución.

 A su vez las comunidades indígenas deben comprender que en algo tienen que ceder, el gobierno lo propio y así nos evitamos más dolores de cabeza. El presidente Iván Duque pudo haber ido la semana pasada al Cauca, si en vez de estar discutiendo quien es el responsable de esta situación, se hubieran invertido recursos visitando un noticiero de influencia nacional o se hubiera pagado una página completa en algún periódico capitalino evidenciando esta problemática exigiéndoles a los indígenas y al gobierno que concreten una solución.

 No más paros.  El departamento de Nariño está en una situación extremadamente crítica, las pérdidas son, inimaginables, el sector lechero está regando la leche, quien le responde al pequeño campesino o la pequeña industria lechera.

 Quien le responde a los nariñense por las pérdidas causadas como consecuencia  este paro, aquí los afectados somos todos, los ricos y los pobres, los gordos y los flacos; el sector salud no tienen suministro de  medicamentos, los alimentos empiezan a escasear, ya hay especulación,  si esto continua habrá que declarar emergencia económica y sanitaria.

 Los establecimientos de comercio, restaurantes, hoteles, etc; empezaron a despedir trabajadores por la baja en sus ventas, la construcción está paralizada, hubo despido masivo de trabajadores, los obreros no tienen como llevar el sustento para sus casas, el problema social es muy delicado y puede desencadenar en botes de inseguridad. Lo delicado de esto es que empezaron a aparecer otros actores para presionar al gobierno por el logro de sus objetivos.

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