Ningún sistema de salud es viable sin el uso de medicamentos genéricos

Pese a su demostrada eficacia y seguridad, los medicamentos genéricos y, en especial, las versiones genéricas de los medicamentos biotecnológicos, siguen siendo objeto de publicidad engañosa que pretende desacreditarlos al compararlos con productos originales.

Carolina Gómez, directora de Medicamentos y Tecnologías en Salud del Ministerio de Salud, mencionó dos casos emblemáticos en los que se usan argumentos de seguridad del paciente para bloquear políticas pro-competitivas que ha tomado el Ministerio de Salud: las campañas contra los biogenéricos y la asociación de resistencia microbiana al uso de antibióticos genéricos.

Tales  declaraciones las hizo durante el “Primer taller internacional de investigación en seguridad del paciente”, realizado por Unidad de investigación en seguridad del paciente del Hospital Universitario Nacional y el Instituto de investigaciones clínicas de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.),

Según la funcionaria, la situación descrita degenera en que pese al beneficio demostrado de estos medicamentos, muchos médicos dudan de su calidad e incentivan la preferencia por los medicamentos de marca entre sus pacientes.

Bajo la premisa de que los medicamentos genéricos deberían hacer una serie de extensos ensayos clínicos, casi tan complejos como los que se practica al medicamento pionero, se han divulgado publirreportajes en los que se cuestiona al Ministerio de Salud y las autoridades sanitarias por autorizar la comercialización.

Las estrategias de descrédito incluyen el uso de términos despectivos como “biolimbos” a todos los productos que no acrediten un extenso paquete de experimentos con humanos, aunque desde el punto de vista ético y clínico se consideren redundantes.

Para la directora Gómez, la investigación con humanos debe limitarse a casos muy específicos, en la medida que no habría necesidad de volver a efectuar pruebas sobre productos cuya eficacia ya está comprobada.

Al respecto se preguntó: “Si hay un medicamento de marca que lleva mucho tiempo en el mercado y aparece un competidor que demuestra ser igual en su composición y estructura química, ¿por qué habría que repetir todos los experimentos con humanos?”.

Adicionalmente la funcionaria destacó que existe otro problema íntimamente ligado a la seguridad del paciente: los retrasos que se presentan en la entrega de medicamentos. Los pacientes siguen sin recibir sus medicamentos a tiempo en cerca del 30 % de las atenciones.

Farmacovigilancia, reportes y análisis

Otro invitado a la jornada fue Javier Humberto Guzmán, director del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), quien señaló que si bien ha habido avances  con respecto a los casos reportados sobre eventos adversos de medicamentos, es necesario  continuar mejorando el sistema, en la medida que los controles sobre los lugares donde se almacenan y comercializan estos productos son competencia exclusiva de los entes territoriales.

El experto señaló que “mientras que en el 2013 teníamos cerca de 5.500 reportes cada año, el año pasado logramos incrementar esa cifra a 96.000 reportes gracias a la articulación con las 32 entidades territoriales de salud, así como con la implementación de un sistema digitalizado y la implementación de nodos de farmacovigilancia”.

También mencionó que aunque resulta incuestionable que el primer elemento con que cuenta el sistema de farmacovigilancia es el reporte, se debe avanzar en aspectos como el análisis, así como en tomar acciones conjuntas con la academia, a partir de las conclusiones a las que lleguen este tipo de estudios.

En su opinión, desarrollar metodologías de análisis que permitan interpretar los resultados por las bases de datos de los reportes conducirá a establecer evidencias sobre errores de medicación –en 2017 se hallaron 4.200 casos-, así como en el mal uso de dispositivos médicos que incluyen desde catéteres hasta implantes coleares y marcapasos.

En  tal sentido, el director Guzmán fue enfático en afirmar que los indicadores no podían limitarse a un número de reportes adversos al año, en la medida que la seguridad del paciente no se mejoraba con de esta manera, sino a través del cambio de prescripción en los medicamentos.

El “Primer taller internacional de investigación en seguridad del paciente”, se realizó en asocio con la Clínica Colsanitas y la Fundación Universitaria Sanitas.

(Por: fin/JCMG/dmh)

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