Omeprazol, el medicamento más costo-efectivo en Colombia

Un estudio, que abarcó información del periodo 2007-2016 para dos EPS del país, evidenció que este fármaco no presentó mayor aumento en su precio y fue el más consumido hasta 2011, año en el que se incluyeron medicamentos más costosos e igualmente efectivos en el Plan Obligatorio de Salud (POS).

David Leonardo Cifuentes, magíster en Ciencias – Farmacología de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), explica que los inhibidores de la bomba de protones (IBP) son medicamentos que reducen la cantidad de ácido en el jugo gástrico producido por glándulas en el revestimiento del estómago.

Agrega que “estos medicamentos se utilizan para tratar patologías gástricas como el reflujo gastroesofágico y las úlceras gástrica y duodenal asociadas con la bacteria Helicobacter pylori, entre otras”.

De estos medicamentos, el omeprazol fue la molécula con el consumo más elevado y el de menor costo entre las tecnologías evaluadas; los demás inhibidores presentaron precios mucho más elevados sin poseer ventajas considerables en cuanto a su efectividad. Además, el consumo de estos otros inhibidores estuvo muy por debajo del consumo de omeprazol, posiblemente porque antes de 2011 no se incluían en el POS.

“La inclusión paulatina al POS de los inhibidores diferentes al omeprazol trajo cambios importantes en los patrones de consumo para dichas moléculas en ambas EPS”, comenta el investigador.

Señala que a finales de 2011, con el Acuerdo 028, se incluyó en el POS el esomeprazol, por lo que el consumo de omeprazol fue bajando y se disparó el de la otra molécula.

En 2013, con la Resolución 5521 se incluyeron al Plan el lansoprazol, el pantoprazol y el rabeprazol, lo que continuó el marcado descenso en el consumo de omeprazol y favoreció el incremento en el consumo de las moléculas incluidas en el POS.

Finalmente, con la Resolución 5592, en 2015 se incluyó en el POS todo el grupo farmacológico. “De manera general se vio que a medida que las moléculas se iban incluyendo en el Plan, aumentaban su consumo de manera considerable, mientras que la prescripción de omeprazol (la alternativa más costo-efectiva) iba disminuyendo.

Alto consumo

En la EPS-1 del estudio se registró un consumo total entre 2007 y 2016 de 92.405.152 dosis diarias definidas, de las cuales el 23,85 % pertenece a esomeprazol y solo el 0,81 % a la suma de lansoprazol, pantoprazol, rabeprazol y dexlansoprazol, mientras que el 75,34 % restante pertenece a omeprazol.

En la EPS-2 la distribución fue muy similar: de las 92.365.244 dosis diarias definidas, el 20,15 % pertenece a esomeprazol y solo el 0,95 % a la suma de lansoprazol, pantoprazol, rabeprazol y dexlansoprazol, mientras que el porcentaje de participación del omeprazol es del 78,90 %.

Sin embargo el investigador advierte que aunque el costo del omeprazol siguió siendo el más bajo del mercado, los prescriptores optaron por los otros medicamentos, que tenían un precio más elevado, lo que significó un aumento en el costo neto para las EPS.

En ese sentido, señala que “el consumo único de omeprazol hubiese representado un ahorro de más de 4.000 millones de pesos en cada una de las EPS que entraron en el estudio, si los pacientes hubiesen continuado su tratamiento con esta molécula. Estos recursos se habrían podido utilizar para cubrir los costos en salud de cerca de 14.692 afiliados al régimen contributivo, teniendo como base el costo de la UPC para 2016”.

Mientras que a la EPS-1 le costó 8.650 millones de pesos el consumo total de IBP en los 10 años evaluados, omeprazol representó solo el 38 % mientras que el 62 % restante equivale a los demás IBP. La EPS-2 gastó 10.069 millones de pesos, de los cuales solo el 37 % correspondió a omeprazol y el 63 % restante a los demás IBP.

Para la investigación se contó con información de las bases de datos de facturación de medicamentos de Audifarma SA para dos entidades promotoras de salud del régimen contributivo en Colombia durante el periodo 2007-2016, que sumó cerca de 5 millones y medio de datos.

Por su parte, Paola Muñoz, analista de farmacoeconomía de Audifarma SA y quien colaboró en el estudio, explica que se implementó un modelo lineal multivariado general, tomando como respuesta los vectores de consumo de cada inhibidor en cada uno de los periodos, y como variables la población consumidora de inhibidores y las actualizaciones del POS.

(Por: Fin/DGH/dmh/LOF)

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