Pastuso obtiene patente por inventar hamacas y carpas a prueba de rayos

El Pastuso, John Jairo Pantoja Acosta, Ingeniero electrónico de la Universidad Nacional, magister en ingeniería electrónica y de computadores, y Doctor en Ingeniería de la Universidad de los Andes, fue parte del equipo de Ingenieros a quienes La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) les otorgó dos patentes por la invención de hamacas y carpas a prueba de rayos.

Según los participantes del proyecto, la invención se logró a partir del efecto de la jaula de Faraday, mediante el cual las corrientes eléctricas circulan por una superficie metálica alrededor de la jaula y nunca llegan su interior, se introdujeron elementos conductores –carbono, cobre, níquel o plata– a los tejidos que forman el contorno de hamacas y carpas, con el fin de desviar las corrientes eléctricas asociadas con el impacto directo del rayo sobre las personas que las usen.

Miembros de las fuerzas armadas, campesinos y vaqueros que recorren grandes extensiones de territorio, además de personas que practican actividades al aire libre –deportistas y campistas–, serían algunos de los más beneficiados con estas invenciones.

“Según estudios realizados entre 2000 y 2009 –a partir del trabajo estadístico de Norberto Navarrete Aldana, Mary Ann Cooper y Ronald L. Holle–, en Colombia el promedio de personas muertas por causa de rayos fue de 76 por año”, destaca el profesor Francisco Román Campos, quien lideró las investigaciones adelantadas para desarrollar los dispositivos.

Corriente contra el piso

Para el caso de las hamacas, el grupo de investigación en Compatibilidad Electromagnética (EMC-UN), de la U.N., utilizó telas conductoras con el fin de enviar la corriente del rayo hacia el piso.

“El material conductor metálico hace que la corriente del rayo se pueda transportar hasta el piso, de manera que se garantice la seguridad de la persona que se encuentra en la hamaca o dentro de la carpa”, precisa el docente, quien enfatiza en la condición de que el material con el que están hechas ambas estructuras cuente con telas conductoras, es decir que no se puede emplear cualquier tipo de textil.

Aunque cabría la posibilidad de que estas invenciones se extendieran a otros implementos asociados con prendas de vestir de uso cotidiano, el estado actual de las investigaciones no garantiza que en este caso hipotético las corrientes no produzcan algún tipo de quemadura.

Transferencia y emprendimiento

A partir del curso realizado recientemente por profesores de la Universidad de Lund (Suecia), se espera buscar posibles canales de comercialización para este nuevo tipo de hamacas y carpas. Esta institución académica es reconocida en el mundo como una de las más avanzadas en el fomento del espíritu emprendedor y el interés de la empresa privada por desarrollar las invenciones de profesores y alumnos.

“Gracias a la labor realizada por el equipo de transferencia y la Dirección Nacional de Extensión, Innovación y Propiedad Intelectual, hemos aprendido una serie de técnicas para hacer que las ideas generadas en la U.N. se conviertan en productos comerciales, además de tener mayor claridad sobre quiénes serían los potenciales socios”, subraya el profesor Román Campos.

En tal sentido, el docente también destaca que las dos patentes otorgadas por la SIC permitirán que la U.N. tenga la exclusividad sobre la propiedad intelectual, de tal manera que pueda llevar a cabo las negociaciones pertinentes, además de blindar los nuevos productos ante la posibilidad de que sean copiados por personas que no reconozcan el valor de las correspondientes regalías.

(Por: Fin/JCMG/MLA/LOF)

 

 

 

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