Peatonalizar el centro de Pasto

Por: Tirso Benavides Benavides

 Anuncia la Administración Municipal que esta semana, entre el martes 26 de febrero y el viernes 1 de marzo, realizará una prueba piloto en la que el tramo de la calle 20 comprendido entre la carrera 21b (Sector Iglesia de la Panadería) y la 27 (Comando de Policía) operará exclusivamente para buses públicos, para quienes se movilicen en bicicleta y para los usuarios de parqueaderos situados sobre esta vía.

Este ejercicio experimental hace parte de la implementación del Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP) que en Pasto ejecuta Avante y que hace parte de la política nacional para la movilidad en las ciudades intermedias del país. En estos proyectos, siguiendo las tendencias más aceptadas del urbanismo hoy, se privilegia al peatón, se busca desestimular el uso de vehículos particulares e incentivar el servicio público y los medios alternativos de transporte.

A este enfoque obedecen muchas de las obras que en los últimos años se han ejecutado en Pasto, en las que además del aspecto vial se contempla la intervención del espacio público, con la construcción de amplios andenes y ciclorrutas que hacen parte de una visión de una ciudad para la gente y no para los carros.

Un ejemplo claro es el eje vial donde se hará la prueba, en la calle 20 la calzada se redujo a un carril destinado a los vehículos del SETP y se ampliaron las aceras, en la carrera 27 los buses también tienen un carril exclusivo y es evidente la generosidad de espacios pensados para el uso de las personas lo que le da a esta vía una apariencia de boulevard. Estas obras que no han estado exentas de críticas pero van acorde con el interés general, pues hay estudios que indican que la mayoría de las personas se desplaza a pie, en servicio público y cada vez más en bicicleta, y que los dueños de vehículos son una pequeña proporción de la población.

En lo personal cuando voy al centro prefiero caminar que ir en carro. Así, además de evitar el estrés de los eternos trancones, de manejar esquivando carretas de vendedores y perder minutos valiosos en busca de parqueo, aprovecho el desplazamiento para hacer ejercicio, observar la urbe como un ser vivo que cambia cada día, disfrutar de los encuentros casuales con conocidos, charlar en las esquinas y reconocer con estos actos a nuestra ciudad como un lugar de reunión y de interacción. Pocas veces uso bus, y el mayor motivo para no hacerlo es la lentitud en los recorridos, situación que seguramente mejorará con el tránsito por los carriles exclusivos del SETP, algo que se pretende comprobar con la prueba de esta semana.

Otra fase contempla la peatonalización de las calles 18 y 19 en la zona del denominado centro histórico, cuyo uso sería destinado a los miles de transeúntes que a diario acuden a este sector de Pasto donde se encuentran entes oficiales, sitios de interés cultural, turístico y donde se desarrolla una intensa actividad comercial.

De esta forma Pasto entraría a hacer parte del largo listado de ciudades que cuentan con amplios espacios públicos peatonales. Las calles Florida y Lavalle en Buenos Aires, el centro histórico de Quito, las Ramblas en Barcelona y sin ir tan lejos el Paseo del Rio en Cali, Carabobo en Medellín, la carrera Séptima en Bogotá y las glamorosas zonas T y G, también en la capital, son ejemplos donde esta medida ha sido provechosa.

Un estudio de la Universidad de Burgos (España) concluye que la peatonalización de los centros de las ciudades tiene efectos positivos como la disminución del ruido, la contaminación y la accidentabilidad local, el reforzamiento de ciertas actividades comerciales o turísticas y, sobre todo, la revitalización del centro y su recuperación para los peatones como elemento clave de la identidad urbana.

Suena ideal, pero requiere además de la infraestructura todo un proceso de información y dialogo entre la Administración y la ciudadanía para lograr un amplio consenso y convencer con base en experiencias exitosas a los sectores que se oponen, como los comerciantes y los taxistas, de las bondades del proyecto. Además se requiere fomentar un cambio cultural, el carro se ha convertido más en un símbolo de estatus que en un medio de transporte, por eso algunos no se apartan del volante así vayan a la comprar a la tienda de la esquina.

Recuperar el centro para la gente, con medidas como la peatonalización, con obras incluyentes que inviten a que las personas se apropien de ellas y un programa serio de cultura ciudadana es un paso para redescubrir nuestra ciudad como un lugar de encuentro entre iguales, como el espacio natural (la polis) para el desarrollo de la dimensión política que tiene todo ciudadano, toda persona que viva en sociedad.

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