Periodista, Pachito Muñoz, es el «Personaje 10 del día».

La sabiduría popular dice que los homenajes se hacen en vida, y nada mejor que rendirle tributo de admiración a una figura tan emblemática en los campos de la cultura y las comunicaciones como es el popular personaje Francisco ‘El Pachito’ Muñoz. No es menos cierto que ha recibido cualquier cantidad de homenajes, pero el mayor es el cariño que ha sabido granjearse entre la gente de Nariño. Su nombre suena tan familiar como si fuese uno más de la casa. Su singular estilo hace que se lo recuerde en todos los espacios, con su forma de hacer los comerciales: “En su ferretería Argentina, consigue clavos de este tamaño hasta de este tamaño”. Habrá muchas anécdotas, unas más ciertas que otras, pero el hecho es que Pachito es una leyenda viviente; ha pasado la línea de la longevidad, pues, acaba de cumplir nada más ni nada menos que un siglo de vida, la mayor parte dedicada a la radio.

No se conoce en el mundo otro hombre igual, con tanta constancia en profesión alguna, ha sobrepasado todas las barreras. Su dedicación ha hecho que sean muchas generaciones las que hayan surgido mientras él hablaba por el micrófono presentando artistas provenientes del campo nariñense, pero también artistas internacionales que han visitado esta hermosa comarca. Son 67 años detrás de un micrófono de manera ininterrumpida, un gran ejemplo de consagración. Y como si fuera poco, Dios ha sido muy generoso al permitirle pasar de los 100 años que acaba de cumplir ‘Pachito’ Muñoz –como cariñosamente le llama la gente- y aún le queda ánimo para continuar, pues su vitalidad está intacta.

Mis pequeños grandes artistas

Lo más sorprendente de él, y quizá la razón de su aliento, es su buen sentido del humor, su espíritu afable que siempre lo caracterizó. No le ha faltado cualquier quebranto de salud pero ahí está, vigoroso y duro como un roble. Ese es el mérito que hace: servir de ejemplo a jóvenes que tienen un espíritu débil y que por la menor razón abandonan propósitos nobles; aquellos que se inclinan por la inmediatez o la ley del menor esfuerzo. Nos ha demostrado que los frutos dulces se cosechan con el tiempo; que la vida es buena cuando se hacen acciones que engrandecen una región, cuando se hace pedagogía para la paz, la convivencia y se promueven los más excelsos valores.

Y cómo no reconocerlo si ha promovido a uno de los sectores que más le aporta a la sociedad colombiana y a la vez uno de los más olvidados como es el campesinado con su expresión y talento musical, llamándolos “mis pequeños artistas”. Él mismo es un ejemplo de grandeza. Hizo lo que quiso y vivió a su manera, sin demeritar a nadie, siendo amigo de todos, sonriéndole al conocido y al extraño, pero sobre todo con una vocación de servicio infinita: lo miramos en algunas imágenes entregando como premio algunos elementos propios para la labranza del campo.

Pachito se apunta un Guinnes Recods

Con apenas tercero de primaria, porque en su tiempo se priorizaba el trabajo, nos ha enseñado demasiado. No se preparó para recibir pergaminos, pero ha recibido una cantidad envidiable de reconocimientos de parte de diversos sectores de la sociedad nariñense, dentro de los cuales incluimos el que le hiciera el Congreso de Colombia en el grado de Gran Caballero.

Considerando esa magnífica trayectoria y ejemplo de perseverancia en más de 67 años de labor como impulsor de artistas populares, me atrevo a postular a don Francisco ‘Pacho’ Muñoz para el registro de marca mundial dentro del libro de los Guinness World Records. Pues, hemos indagado a través de diverso medios y en realidad no existe en el mundo entero locutor alguno que haya permanecido detrás de los micrófonos tiempo tan prolongado, de manera continua, y, además, siendo un hombre sembrador de paz.

Pero no es el hecho de la marca por la marca sino como una reivindicación de una región que ha sido segregada históricamente por el centralismo y por una visión equivocada que se difundió sobre las gentes del sur. Es una exaltación a los valores y a la promoción de una marca región como una posibilidad para el progreso de nuestro terruño que su sustento económico ha sido tradicionalmente la agricultura y la ganadería.

Nuestro ‘Pachito’ es un hito mundial, ningún otro personaje se ha mantenido por tan largo tiempo como comunicador y promotor de artistas musicales, ha roto todas las barreras. Difícilmente se puede encontrar en todo el orbe un personaje en campo alguno que se mantenga tanto tiempo activo, y de manera consecutiva, haciendo lo que más le gusta. Ha batido un récord que medios internacionales lo deberían destacar. Pero ante todo su sencillez y autenticidad lo hacen grande; el cariño que se ha ganado de las gentes del sur de Colombia. Y algo muy importante, ‘Pachito’ es un locutor del pueblo, él representa la idiosincrasia y el folclor de Nariño.

De vendedor de frutas a locutor sin licencia

Nace en Pupiales (Nariño) el 15 de julio de 1917, en un hogar campesino, humilde pero                      lleno de valores. Sus padres fueron, Francisco Muñoz y Mariana Patiño. Ocupa el segundo lugar entre sus hermanos quienes crecieron juntos y vivieron unidos en fraternal armonía; son ellos: Marcial, Rosa Angélica, Hermisenda, Esther y Ofelia, las dos últimas comparten aún mucha  vida con su hermano mayor.

“Dios me premió con cinco molestosos pero hermosos hijos” dice Pachito, cuando se le pregunta por su familia. Ellos son: Javier, un destacado médico pediatra y oncohematólogo quien reside en Bogotá; conviven en Pasto con él sus cuatro hijos: Patricia, Comunicadora Social; Luz Marina, Publicista y Diseñadora  Gráfica; Francisco Libardo, su amigo personal y compañero de negocios; y la más consentida, Mónica Pachita, quien se inclinó por la locución y el estudio de los medios audiovisuales.

Pachito Muñoz logró terminar el tercer año de educación básica primaria en la escuela del pueblo. Desde muy pequeño se caracterizó por su jovialidad, su buen sentido del humor, su liderazgo y un anecdotario donde ni siquiera el párroco de Pupiales se escapa a sus travesuras.

Su niñez y juventud  la dedicó a trabajar con sus padres y hermanos en el negocio de las frutas, las verduras y alimentos en general que constituía  la forma de sustento diario para su hermana mayor. Para Pachito este trabajo era digno y lucrativo, por lo cual decidió acompañar a su hermana en estas labores desde los diez años de edad. En las tardes iban la casa de sus padres en donde se reunían familiares y amigos a interpretar música campesina, en que nació la vocación de Pachito Muñoz por la música popular, la que a la postre le daría todo el reconocimiento por tan importante labor.

Decide trasladarse a la ciudad de Pasto en la búsqueda de mejor futuro, y  en una edad que promediaba los 30 años, Pachito Muñoz empieza a buscar su destino, y bien que lo encontraría en la animación  de la radio.

El señor Servio Tulio Martínez fue uno de los precursores de la radiodifusión en  Nariño, quien fue a la vez la  primera persona con  quien tuvo contacto para su vinculación con el mundo de la radio en Pasto; tenía a su cargo la dirección del programa “Sorpresas Radiales” en la emisora Ecos de Pasto, en donde habría sido posible un programa de música campesina que proponía el señor Pacho Muñoz. Sin embargo, ninguna persona que no tuviera su licencia de locución podía hacer uso de un micrófono, y eso se dificultaba  más aún cuando para adquirirla, el requisito exigido era haber cursado a satisfacción el cuarto año de bachillerato.

Y nos fuimos de fiesta

La emisora Ecos de Pasto, de propiedad  de don José Antonio Meneses, arrienda a Francisco Muñoz el primer espacio para la transmisión de Fiesta Dominical, aunque se obligaba y debería subcontratar locutores con licencia para desarrollar la programación de rigor cada domingo.

Gonzalo y José Edmundo Cortés, conocidos popularmente como ‘Los Prontos’, fueron los abanderados para presentar el programa de Fiesta Dominical. Lo hicieron durante algunos años con muchos llamados de atención por parte del  estricto director, Pacho Muñoz. Al final este tomaría las riendas del programa con autorización del propietario de la emisora debido a la  impuntualidad  recurrente de los locutores. Desde ese momento sería Pacho Muñoz el líder del programa que a la fecha es considerado el más antiguo de la región.

Se inicia en Ecos de Pasto, pero pasaría por diferentes diales de la capital. Ahora que el programa cumple 67 años al aire, de manera ininterrumpida, se transmite por la Voz del Galeras de Todelar. Por aquí pasaron artistas de talla mundial; precisamente recordaba nuestro homenajeado al cantante lírico de la Capilla Sixtina, Gorg Frank, Tríos mexicanos, grupos argentinos, encopetados conjuntos musicales ecuatorianos y peruanos, populares y destacadas familias  holandesas y cientos de grupos colombianos y nariñenses que contribuyeron a hacer de esta vitrina una de las más populares del suroccidente colombiano.

 A Pachito Muñoz su hija Luz Marina Muñoz lo define así: “podemos resumir en pocas palabras, mi padre ha sido un hombre incansable, aguerrido, orgulloso, temperamental, con salud de hierro a pesar de sus dolencias, incondicional con sus amigos, a veces intolerante, ya a sus largos años lo vemos trasegar por la vida como una persona que superó muchos obstáculos y  logró la  satisfacción personal del deber cumplido  lo cual disfruta en el ocaso de sus años. Su reconocimiento se debió a su don de gentes, originalidad y carisma, pasión por su trabajo, dedicación y vocación de servicio a las personas.  La capacidad de llegar al corazón  de la gente con expresiones de mucha sensibilidad popular le permitieron  integrarse a cualquier grupo social”.

Pachito Muñoz sigue tan campante como al principio, con su jovialidad, ingenio y amor por su tierra. Su sencillez se ha imbuido en el corazón de cada nariñense y se quedará por siempre en la memoria colectiva como un paradigma de perseverancia. Él acuñó la popular frase que se repite en el sur de Colombia: “y nos fuimos de fiesta”, como un equivalente a decir “música, maestro”. Esperamos que pronto llegue un reconocimiento del ámbito internacional. Yo también soy Pachito.

Fuente: Familia de Francisco Muñoz.

Víctor Hugo Galeano, director ejecutivo Fundación Todos por Nariño.

Ver Fotografías aquí.

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